Claves de la noticia:
- Apagones en Chiquilá: Comerciantes reportan la pérdida de productos perecederos (pescados y mariscos) debido a la falta de refrigeración.
- Crisis de servicios: La falta de energía eléctrica paraliza las bombas de agua potable, dejando a la comunidad sin suministro hídrico.
- Riesgo social: Ante la falta de respuesta de la CFE, no se descartan bloqueos o protestas similares a las ocurridas hace dos años.
CHIQUILÁ, QR.- El puerto de Chiquilá, punto neurálgico para el turismo que se dirige a la isla de Holbox, enfrenta una severa crisis en sus servicios básicos. Ante el drástico incremento de las temperaturas en la región peninsular, las denuncias ciudadanas contra la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se han intensificado, señalando una red eléctrica insuficiente y obsoleta que colapsa sistemáticamente, dejando a oscuras a cientos de familias y negocios.
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José Luis Marcial Toto, ex concejal de la localidad, alzó la voz para denunciar que los cortes en el suministro no son incidentes aislados, sino que se han vuelto una constante recurrente, especialmente durante las horas nocturnas. Esta situación ha generado un clima de profunda inconformidad social, ya que las familias no solo deben lidiar con el sofocante calor sin ventilación ni aire acondicionado, sino con las consecuencias colaterales de un servicio deficiente.
Impacto devastador en el comercio local
Para los habitantes de Chiquilá, el suministro eléctrico es el motor de su economía. Marcial Toto explicó que el sector más golpeado es el de los pequeños comerciantes y restauranteros. La cadena de frío, vital para una zona cuya principal actividad es la pesca y el servicio al turismo, se rompe constantemente debido a los apagones prolongados.
“Los comerciantes enfrentan pérdidas económicas cuantificables y dolorosas. Carnes frías, pescados y mariscos se echan a perder porque no hay forma de mantener la refrigeración constante. Es un golpe directo al bolsillo de quienes viven al día”, subrayó el ex funcionario.
El deterioro de los insumos no es el único problema financiero; el equipo de refrigeración y los electrodomésticos de los hogares también sufren daños irreparables debido a las variaciones de voltaje que preceden a los cortes, sin que la paraestatal asuma responsabilidad alguna por las reparaciones.

Una mala imagen para el turismo internacional
Chiquilá es la puerta de entrada a uno de los destinos más importantes de México: Holbox. Miles de turistas transitan diariamente por sus calles y muelles. Según Marcial Toto, las deficiencias en el servicio eléctrico proyectan una imagen negativa del destino, afectando la percepción de los visitantes que se encuentran con una comunidad sumida en la oscuridad y carente de servicios básicos eficientes.
La problemática escala a un nivel de salud pública al afectar el suministro de agua potable. En la región, los sistemas de bombeo dependen enteramente de la energía eléctrica. Al interrumpirse el flujo de electricidad, las bombas dejan de funcionar, dejando a los hogares y establecimientos sin una gota de agua, lo que agrava las condiciones de higiene y bienestar en medio de la ola de calor.
El fantasma de las protestas sociales
La tensión en el puerto va en aumento. El ex concejal recordó que este escenario no es nuevo. Hace aproximadamente dos años, la desesperación de los pobladores escaló hasta el bloqueo de los accesos a la comunidad. En aquella ocasión, los habitantes retuvieron una unidad de la CFE como medida de presión para ser escuchados.
“La historia podría repetirse si no hay una intervención inmediata”, advirtió. Los ciudadanos consideran que han sido pacientes, pero el aumento de la demanda eléctrica por las altas temperaturas ha desnudado la falta de inversión en la infraestructura de la zona por parte de la CFE.
Ante este panorama, Marcial Toto hizo un llamado enérgico a las autoridades de los tres niveles de gobierno y a los directivos de la paraestatal para atender de manera urgente esta problemática. La exigencia es clara: un mantenimiento profundo de las líneas de tensión y una solución definitiva que garantice la calidad de vida y la estabilidad económica de las familias de Chiquilá.

