Claves de la noticia:
- Legalidad: La INAH pide la reubicación de 47 piezas arqueológicas se realizó bajo el amparo de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos.
- Tecnología de punta: Se utilizó escaneo LiDAR y registros gráficos detallados para garantizar que cada roca mantenga su posición y orientación original.
- Postura oficial: El INAH rechaza las descalificaciones que señalan daños al patrimonio y afirma que el traslado fue una medida de conservación necesaria.
CHETUMAL, QR. – Ante las recientes críticas sobre el manejo de vestigios en la región, la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) afirmaron que la reubicación de 47 monumentos arqueológicos en el Parque de la Memoria Balam Tun se realizó bajo estrictos protocolos de conservación y total apego a derecho.
Los trabajos, vinculados al Proyecto Arqueológico Tren Maya, han sido defendidos por las autoridades como un proceso multidisciplinario que incluye desde el análisis de materiales hasta la restauración técnica. Según el Instituto, la decisión de trasladar estos elementos responde a circunstancias específicas donde el entorno original ya no garantizaba su preservación a largo plazo.
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INAH utiliza LiDAR para proteger monumentos
Para responder a los señalamientos de supuestos daños al patrimonio, el INAH detalló que el proceso no fue una simple remoción. El traslado comenzó únicamente tras finalizar las excavaciones y recuperar los contextos en su totalidad.

“Cada roca mantiene la posición original y orientación en su nueva ubicación”, señaló la institución, explicando que el proceso se realizó de forma inversa a su extracción gracias al uso de tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging) y registros gráficos de alta precisión.
Rechazo a descalificaciones
El comunicado oficial enfatiza que las intervenciones cuentan con el respaldo del Consejo de Arqueología y dictámenes de instancias especializadas. En este sentido, el Instituto Nacional de Antropología e Historia rechazó tajantemente las afirmaciones que sugieren una lesión al patrimonio cultural de los mexicanos, calificando la actuación de sus especialistas como transparente y rigurosa.
Finalmente, la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia reiteraron su disposición para aclarar dudas mediante evidencia técnica verificable, subrayando que la protección de la herencia histórica de la nación es una responsabilidad compartida que no se ha comprometido durante las obras de infraestructura actuales.

