Claves de la noticia:
- Ignacio Zaragoza; inversión histórica: Se aplicaron 400 mil pesos a través del programa “La Clínica es Nuestra” para rehabilitar espacios críticos del centro de salud.
- Mejoras palpables: Las obras incluyen el techado de la sala de espera, nuevos baños equipados y una estancia de usos múltiples.
- Llamado a la transparencia: El comité actual enfatizó la importancia de la rendición de cuentas tras señalar falta de claridad en ejercicios de años anteriores.
IGNACIO ZARAGOZA QR. – En un ejercicio de rendición de cuentas y compromiso con la salud pública, los integrantes del comité del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAISPIAM), en su componente para Pueblos Indígenas y Afromexicanos, presentaron formalmente el informe de resultados de las obras ejecutadas en la clínica comunitaria de esta localidad. Bajo el esquema del proyecto federal “La Clínica es Nuestra”, se ejercieron recursos por un total de 400 mil pesos, destinados a dignificar los espacios de atención médica.
La presentación del informe estuvo encabezada por la presidenta del comité, Ernestina Uc Cohuo, y la tesorera, Basilia Canul Chulim, quienes detallaron que cada peso invertido tuvo como objetivo principal subsanar carencias históricas en el inmueble (identificado con la clave 08FAISPIAM). La comitiva subrayó que estas mejoras no solo elevan la calidad del servicio, sino que garantizan un espacio seguro y cómodo para los pacientes.
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Infraestructura renovada para el bienestar social
Entre los trabajos más destacados que fueron entregados a la comunidad se encuentra el techado integral de la sala de espera. Esta obra era una de las demandas más sentidas de la población, que anteriormente debía aguardar bajo condiciones climáticas adversas. Asimismo, se informó sobre la construcción de dos sanitarios completamente equipados, que incluyen mobiliario sanitario nuevo, así como la dotación de sillas y contenedores de basura para mantener la higiene del lugar.
El alcance del proyecto también contempló áreas operativas críticas. Uc Cohuo informó que se realizaron las reparaciones técnicas del refrigerador destinado a la conservación de medicamentos y vacunas, un elemento vital para la red de frío de la clínica. En el exterior, se llevó a cabo el relleno del patio con material cementante para evitar encharcamientos y se edificó una estancia de usos múltiples, diseñada para albergar desde pláticas preventivas hasta actividades de gestión comunitaria.
“Entregamos obras terminadas al cien por ciento, con acabados y pintura, para que la imagen de nuestra clínica sea digna de la gente de Ignacio Zaragoza”, afirmó la presidenta del comité durante el recorrido de supervisión.
Un contraste necesario: Rendición de cuentas y transparencia
Uno de los puntos más relevantes del informe fue el énfasis en la honestidad administrativa. Ernestina Uc Cohuo fue enfática al señalar que, a diferencia de experiencias previas, en esta gestión la visibilidad de la obra es la mejor prueba del uso correcto del dinero público.
La presidenta recordó que, durante el año pasado, la comunidad recibió una asignación de recursos similar; sin embargo, no hubo claridad ni informes precisos sobre el destino de aquel presupuesto. Ante este antecedente, hizo un llamado respetuoso pero firme a los próximos comités que asuman la administración de estos fondos.
“Es fundamental que quien llegue mantenga la transparencia. La comunidad debe saber exactamente cuánto llega y en qué se gasta. El año pasado nos quedamos con dudas, pero hoy los 400 mil pesos son visibles en cada rincón rehabilitado”, puntualizó.

Perspectivas a futuro
A pesar de los avances significativos, el comité reconoció que las necesidades en materia de salud son constantes y evolucionan. No obstante, la entrega de estas obras marca un precedente en la organización comunitaria de Ignacio Zaragoza. La aplicación del recurso del FAISPIAM demuestra que, mediante la participación social y la vigilancia ciudadana, es posible fortalecer la infraestructura básica en las zonas con mayor rezago.
Con la clínica ahora en mejores condiciones operativas, los habitantes esperan que las autoridades estatales y federales continúen enviando los suministros necesarios para complementar la mejora física con un servicio médico constante y de calidad. La jornada concluyó con la entrega simbólica de las llaves de las nuevas áreas, reafirmando que la salud es, ante todo, un derecho que se construye con infraestructura digna.


