Claves de la noticia:
- Don Lucio Cohuo Ake: A sus 84 años, relata cómo el Km 80 se transformó de una zona agrícola a un polo comercial estratégico de importación hace más de medio siglo.
- El auge de la “fayuca”: Duró aproximadamente 12 años, enfrentando constantes decomisos aduanales en las rutas de Chetumal hacia el norte del estado.
- La caída: Factores externos como el Tratado de Libre Comercio y tragedias personales marcaron el fin de la era dorada de las importaciones en la región.
KANTUNILKÍN, QR.– En el tejido histórico de Quintana Roo, existen nombres que son sinónimo de resiliencia y visión. Uno de ellos es el de Don Lucio Cohuo Ake, quien a sus 84 años de edad permanece como el último gran testigo de una época en la que el Km 80, hoy la alcaldía de Ignacio Zaragoza, fue el epicentro del comercio de importación, conocido popularmente como “fayuca”. Desde su emblemático negocio “La Estrella”, Don Lucio conversó en exclusiva para Ruptura360, desgranando los recuerdos de un pasado donde la mercancía extranjera era un tesoro difícil de conseguir y aún más difícil de transportar.
También te puede interesar: Carbón vegetal en Kantunilkín aún sostiene economía de campesinos
Originario de Xcoptey, Yucatán, Don Lucio arribó a estas tierras hace seis décadas. En aquel entonces, el paisaje era radicalmente distinto: una comunidad incipiente donde el machete y la siembra eran la única ley económica. Su incursión en el comercio no fue ambiciosa desde el primer día; comenzó con una modesta mesa de frutas y verduras regionales. Sin embargo, el destino le tenía reservado un papel como pionero en el intercambio de productos que darían identidad a la zona.
Los amargos inicios y la lucha por el mercado
El camino hacia el éxito comercial no estuvo exento de espinas. Don Lucio recuerda con claridad los conflictos territoriales y de mercado con otros comerciantes ya establecidos, como la señora Rosa Núñez. Estas fricciones derivaron en reportes ante las autoridades de Cozumel —demarcación a la que pertenecía la zona en aquel tiempo—, resultando en el decomiso de sus escasos productos.
A pesar de la persecución administrativa, Don Lucio rememora con nostalgia el valor del dinero en esos años: “Un producto costaba 10 centavos; con 10 o 20 pesos la gente podía llevar suficiente mercancía”, señalando la capacidad adquisitiva de los años 60 con la realidad inflacionaria del siglo XXI.
La ruta de la “fayuca”: Un viaje de riesgos
La verdadera transformación ocurrió cuando Don Lucio, junto a figuras hoy legendarias como Don Pablo Canché (fundador de “El Paradero”) y Don José del Carmen Ake Xuluc (de importaciones “Lidia”), decidieron mirar hacia el sur. El objetivo era Chetumal, en aquel entonces Zona Libre, donde abundaban productos que el resto del país solo soñaba con poseer.

El trayecto era una odisea. Atravesando Valladolid, Yucatán, los comerciantes debían sortear no solo los baches de las carreteras en desarrollo, sino también las estrictas casetas aduanales en la salida de Chetumal y en la comunidad de El Ideal. Los decomisos eran el pan de cada día.
“El sargazo es a la playa lo que las aduanas eran a nuestra mercancía: un obstáculo natural del oficio”, podría decirse en metáfora. Sin embargo, para Don Lucio, la pérdida de las famosas “bolas de queso” (queso de bola tipo gallo) era lo más doloroso, pues era el artículo más buscado por los clientes de Cancún y Yucatán, y el más confiscado por las autoridades.
Durante 12 años, el Km 80 vivió su época de oro. Compradores de comisarías yucatecas y del naciente Cancún abarrotaban los locales para adquirir electrodomésticos, ropa de marca extranjera y lácteos importados. El lugar dejó de ser un paradero para convertirse en un “pequeño pueblo de importación”.

El declive y la llegada de la modernidad
Ningún imperio es eterno. Para Don Lucio, el declive de este próspero modelo de negocio llegó por dos frentes: uno humano y otro político. La enfermedad y fallecimiento de uno de sus hijos fracturó la dinámica familiar y el ímpetu comercial del negocio.
Casi simultáneamente, el panorama macroeconómico de México cambió para siempre con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) bajo el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Lo que antes era exclusivo y difícil de conseguir a través de la “fayuca”, comenzó a llegar legalmente y de forma masiva a las grandes cadenas, eliminando la ventaja competitiva de los comercios del Km 80.

Un legado que permanece
Hoy, Ignacio Zaragoza ha pasado de ser una delegación a una alcaldía vibrante. Aunque la “fayuca” ya no es el motor principal, el espíritu comercial que Don Lucio y sus contemporáneos sembraron sigue vivo. La ubicación estratégica sobre la carretera federal Cancún-Mérida ha permitido que el lugar se llene de puestos de comida, tiendas de ropa moderna y servicios diversos.
Don Lucio Cohuo Ake, sentado frente a “La Estrella”, mira el tráfico incesante de la carretera. Sabe que cada camión que pasa debe un poco de su ruta a aquellos hombres que, hace 60 años, decidieron que una mesa de frutas no era suficiente para el futuro de su comunidad. Su historia es, en esencia, la historia del crecimiento de Quintana Roo: un relato de esfuerzo, riesgo y adaptación ante los cambios del tiempo.

