Claves de la noticia:
- Crisis turística en Holbox: Más de 200 lancheros de la cooperativa “Pulperos del Caribe” enfrentan ingresos mínimos debido a la baja afluencia.
- Contraste climático: A pesar de que las condiciones para navegar son óptimas, el repunte de visitantes no llega a la zona norte.
- Factor inseguridad: Testimonios sugieren que los recientes cateos federales y la percepción de inseguridad están alejando a los viajeros.
HOLBOX QR. – Lo que debería ser un fin de semana de bonanza se ha transformado en una temporada de preocupación para los habitantes de la zona norte del municipio. Víctor Sánchez Manuel, integrante de la cooperativa “Pulperos del Caribe”, informó que la ocupación turística se mantiene en niveles inusualmente bajos, golpeando directamente el bolsillo de quienes dependen del mar.
La falta de visitantes ha paralizado prácticamente los recorridos turísticos entre el puerto de Chiquilá y la Isla de Holbox. Según Sánchez Manuel, esta parálisis afecta a más de 200 familias de lancheros que ven cómo el sustento diario se desvanece ante la ausencia de pasajeros.
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Clima favorable, pero playas vacías
A diferencia de otras ocasiones donde el mal tiempo impide las labores, el cooperativista señaló que las condiciones climáticas han sido ideales para la navegación. Esta desconcertante calma en la demanda ha generado incertidumbre entre los prestadores de servicios, quienes no encuentran una explicación clara al fenómeno.
“Esperamos que durante las vacaciones de Semana Mayor haya una mayor llegada de visitantes y que eso se traduzca en mejores condiciones de vida para los hombres del mar”, expresó Sánchez Manuel con optimismo moderado.
Inseguridad: El factor silencioso
A pesar del silencio oficial sobre las causas, fuentes locales que solicitaron el anonimato sugieren que el problema va más allá de la economía. Se señala que el clima de inseguridad percibido en la región norte del estado podría estar ahuyentando a los turistas.
La presencia de autoridades federales y los recientes operativos de cateo en la zona han generado opiniones divididas. Mientras algunos ven con buenos ojos la vigilancia, otros temen que la tensión social y mediática derivada de estas acciones esté dañando la imagen del destino.

Por ahora, los lancheros de Chiquilá y Holbox permanecen en guardia, confiando en que el próximo periodo vacacional de Semana Santa sea el salvavidas que logre reactivar la economía local y devolver el brillo turístico a la isla.

