Claves de la noticia:
- Conflicto ejidal en Kantunilkín: Existen dos grupos en pugna que, según la denuncia, anteponen intereses personales al bienestar colectivo de los ejidatarios.
- Falta de transparencia: Se señala que la actual directiva no rinde cuentas claras sobre el uso de recursos, escudándose en “medidas precautorias”.
- Impacto económico: La inseguridad jurídica y la fama de “conflictivo” del ejido están ahuyentando posibles proyectos de inversión estatal y privada.
KANTUNILKÍN, QR.– El ejido de Kantunilkín, uno de los más importantes de la zona norte, atraviesa una crisis de gobernanza que impide la llegada de proyectos productivos. Así lo denunció el ejidatario Clementino Angulo Cupul, quien señaló que la división en dos bandos antagónicos ha privilegiado el beneficio de unos cuantos por encima del desarrollo de la comunidad.
Angulo Cupul fue incisivo al señalar que esta inestabilidad ha provocado que, a nivel estatal, el ejido sea percibido como una zona de conflicto, lo que genera una grave falta de certeza jurídica para cualquier inversionista.
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Críticas a los liderazgos actuales
El denunciante identificó dos focos de conflicto que mantienen paralizada la vida agraria:
- El grupo de Isidro Chuc Simá: Calificado por Angulo como de postura “radical”, señaló que este sector interpreta la Ley Agraria a conveniencia, generando desinformación entre sus seguidores y fracturando la unidad ejidal.
- La directiva de José Fidel Pool Cauich: Al actual presidente del comisariado ejidal se le cuestiona la falta de transparencia. A pesar de las solicitudes de los socios para obtener informes financieros trimestrales, la dirigencia se ha negado bajo el argumento de existir medidas precautorias legales.
“Esa información podría darse a conocer perfectamente en reuniones informativas con los propios ejidatarios; hace falta voluntad para rendir cuentas”, sostuvo Angulo Cupul.

Un llamado a la legalidad y al apoyo gubernamental
Para el ejidatario, la solución radica en el respeto estricto al reglamento interno y a las leyes agrarias federales, recordando que “nadie puede estar por encima de la ley”. Asimismo, lamentó que el Gobierno del Estado no haya intervenido con mayor firmeza para proponer alternativas de solución a un problema que ya es añejo.
Finalmente, hizo un llamado a los integrantes de ambos grupos para deponer intereses personales: “Es necesario priorizar el bienestar colectivo para que el ejido pueda aprovechar proyectos que realmente generen desarrollo”, puntualizó.

