El incremento reciente de contagios ha puesto en el centro de atención los síntomas del sarampión, una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a menores sin esquema completo de vacunación, aunque puede presentarse a cualquier edad. Reportes difundidos por medios nacionales e internacionales, entre ellos Infobae y Excelsior, advierten sobre un brote activo con rápida transmisión en distintas entidades del país.
Autoridades sanitarias señalan que identificar oportunamente los síntomas del sarampión es clave para cortar cadenas de contagio y proteger a la población vulnerable. La enfermedad inicia con manifestaciones respiratorias y fiebre elevada, y posteriormente evoluciona hacia una erupción cutánea característica.
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Principales síntomas del sarampión
- Fiebre alta persistente, que puede superar los 39 °C.
- Tos seca continua.
- Secreción nasal o rinorrea.
- Ojos rojos, irritados y con lagrimeo (conjuntivitis).
- Malestar general y cansancio intenso.
- Manchas blancas dentro de la boca conocidas como manchas de Koplik.
- Sarpullido rojizo que inicia en la cara y se extiende al cuello, tronco y extremidades.
- Dolor de garganta y sensibilidad a la luz.
- Inflamación de párpados o ganglios en algunos casos.
Especialistas advierten que estos síntomas del sarampión pueden ser más graves en adultos, personas embarazadas o con sistemas inmunológicos debilitados, aumentando el riesgo de complicaciones como neumonía, encefalitis, diarrea o infecciones de oído que pueden requerir hospitalización.
De acuerdo con instituciones de salud, el virus atraviesa distintas etapas clínicas. Reconocer a tiempo los síntomas del sarampión permite aplicar aislamiento, atención médica oportuna y vigilancia epidemiológica para evitar brotes mayores.

Fases del sarampión
- Fase inicial o preeruptiva: fiebre alta, tos, secreción nasal, conjuntivitis y malestar general antes de la aparición del sarpullido.
- Fase eruptiva: surgimiento de erupción rojiza que comienza en el rostro y se extiende progresivamente al resto del cuerpo.
- Fase de recuperación: desaparición gradual del sarpullido, posible descamación de la piel y disminución de la fiebre y otros síntomas del sarampión.
Además, una persona contagiada puede transmitir el virus varios días antes de que aparezcan las manchas visibles, por lo que cualquier fiebre alta acompañada de ojos rojos o tos persistente debe considerarse dentro de los posibles síntomas del sarampión y motivar consulta médica inmediata.
Frente a este panorama, autoridades sanitarias reforzaron campañas de vacunación con la triple viral, que ofrece alta protección con dos dosis. La detección temprana de los síntomas del sarampión, junto con la inmunización oportuna y la información verificada, sigue siendo la principal estrategia para contener la propagación de esta enfermedad prevenible.

