Tres claves de la noticia:
- Estructuras huecas: El informe técnico revela que las pirámides en Chetumal llamadas Parque Báalam Tun, son solo “fachadas” de piedra rellenas con materiales modernos, tras abandonar los núcleos originales.
- Uso de maquinaria pesada: Denuncian que se utilizaron grúas y excavadoras para arrancar las piedras, provocando una “destrucción premeditada” del contexto arqueológico.
- Pérdida de valor científico: Al mover las estructuras de su ubicación original, se destruyó su alineación astronómica y ritual, convirtiéndolas en simples “escenografías”.
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CHETUMAL, QR.- El nuevo Parque Báalam Tun, proyectado como un recinto para salvaguardar la herencia maya, ha sido calificado como un “fraude al patrimonio arqueológico”. Una comisión especial del Sindicato de Profesores Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) concluyó, tras una inspección técnica, que el proyecto carece de sustento documental y ha incurrido en actos de “lesa arqueología”.
Parque Báalam Tun con fachadas modernas sobre vestigios destruidos
De acuerdo con el informe de 22 cuartillas elaborado por los peritos, las 47 estructuras trasplantadas desde los tramos 6 y 7 del Tren Maya no fueron trasladadas íntegramente. El documento detalla que solo se reubicaron las piedras exteriores para crear envolventes pétreas, mientras que los núcleos originales de las pirámides fueron abandonados.
“Bajo los revestimientos trasladados no hay restos arqueológicos, sino rellenos modernos”, señala el reporte. Las fotografías del sitio original muestran socavones dejados por maquinaria pesada, lo que contradice la versión oficial del INAH que aseguraba un proceso artesanal y digitalizado mediante fotogrametría.
Un acabado sin rastro de antigüedad
Los investigadores, encabezados por expertos como Sergio Gómez Chávez, critican que las estructuras en el Parque Báalam Tun tienen un acabado “recién pulido” y juntas exactas que eliminan cualquier marca de sus miles de años de historia. Al no incluir “testigos” (marcas que diferencien lo original de lo restaurado), el parque genera una falsa apariencia prehispánica.
“Al visitante desprevenido se le hace creer que camina entre ruinas auténticas, cuando en realidad se trata de imitaciones modernizadas”, advierte la comisión, calificando el resultado como una escenografía sin valor histórico verdadero.

Descontextualización astronómica y ritual
Uno de los puntos más graves señalados es la pérdida del contexto original. Los edificios fueron hallados en ubicaciones vinculadas a ciclos lunares, solsticios y equinoccios. Al ser movidos al parque, esta orientación científica y ritual se perdió irremediablemente. Sin este vínculo con el cosmos, los monumentos dejan de ser testimonios auténticos de la cultura maya.
Falta de transparencia y vacío legal
El informe también revela una serie de contradicciones administrativas, donde documentos oficiales se traslapan o niegan el conocimiento de las obras. Además, los expertos subrayan que la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas no contempla el traslado de zonas enteras, lo que restaría legitimidad legal al proyecto.
Finalmente, los arqueólogos advierten que aceptar lo ocurrido en el parque Báalam Tun sienta un precedente peligroso que podría legitimar futuras demoliciones y reconstrucciones artificiales en otros sitios del país, amenazando la integridad del patrimonio nacional bajo el disfraz de la preservación (con información de 24 Horas Quintana Roo)

