El presidente Emmanuel Macron ha declarado que, sin injerencia exterior directa en las manifestaciones francesas, existe una manipulación de información por parte de líderes extranjeros, como Donald Trump. Esta táctica incluye la difusión de imágenes generadas por inteligencia artificial que distorsionan la realidad del país.
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Acusación de Manipulación Digital y Extranjera
Macron atribuye la desinformación sobre las protestas francesas a una manipulación externa, ejemplificando con imágenes de inteligencia artificial y declaraciones de líderes como Donald Trump.
El mandatario francés, en el cierre de su gira por Medio Oriente desde Doha, ha sostenido que, si bien no existen elementos que confirmen una injerencia extranjera visible en las tensiones estructurales que agitan Francia, sí se registra una manipulación de hechos. Macron señaló que esta ha provocado “comentarios estúpidos, a la vez que inaceptables”, por parte de dirigentes internacionales. Interrogado específicamente sobre si sus alusiones incluían a Donald Trump, quien ha integrado las revueltas en Francia en su propia campaña electoral para alentar narrativas sobre la amenaza migratoria, el presidente respondió: “Entre otros”.
Macron enfatizó que la estrategia de desinformación incluye la propagación de “imágenes de inteligencia artificial que han mostrado escenas que nunca han pasado en Francia”, buscando construir una narrativa falsa. Ejemplificó con afirmaciones erróneas que sugieren una “invasión por hordas de inmigrantes islamistas”, calificando tales declaraciones como “totalmente falsas”. El presidente subrayó que las acciones de estos actores pretenden “hacer campaña a nuestra costa”, en un momento de vulnerabilidad para Francia.
Reacción del Ejecutivo ante la Crítica y la Violencia
El presidente Macron critica a quienes denigran a Francia y anuncia medidas contundentes, como toques de queda y reuniones de inteligencia, para restaurar el orden y la transparencia.
El presidente francés manifestó su descontento con aquellos que “hablan mal de Francia” en momentos de dificultad, interpretando su postura como una falta de afecto por la nación. “Esa gente me fastidia”, declaró, afirmando que su Gobierno afronta las “dificultades” con un enfoque “metódico, con respeto y firmeza” para restablecer el orden.
Para abordar la situación, Macron ha convocado una reunión con los servicios secretos para este jueves, con el objetivo de analizar los acontecimientos del pasado fin de semana, que incluyeron asaltos y saqueos en el centro de varias ciudades. El Gobierno, aseguró, opera “con transparencia”. El presidente subrayó que en una democracia, ninguna violencia es legítima, “ni verbal ni física, ni contra personas ni contra bienes”, y criticó la ambigüedad de “demasiada gente” frente a ello. Se han dictaminado medidas como toques de queda parciales en algunas urbes y la prohibición de agrupamientos o ciertas manifestaciones, aunque Macron no considera necesaria la declaratoria de estado de emergencia, tal como lo solicitan algunos sectores.

