Claves de la noticia:
- Inseguridad en Ignacio Zaragoza: Pobladores piden cancelar los bailes populares del 9 al 15 de mayo por temor a hechos violentos.
- Hecho delictivo: La preocupación aumentó tras la privación de la libertad y tortura de policías en la comunidad de Nuevo X-Can.
- Hermetismo: Hasta ahora, autoridades locales no han emitido una postura oficial sobre la petición ciudadana.
IGNACIO ZARAGOZA, QR.- La preocupación por el incremento de hechos violentos en la zona maya de Quintana Roo comenzó a generar reacciones entre habitantes de la alcaldía de Ignacio Zaragoza, quienes de manera anónima solicitaron a las autoridades municipales y organizadores de las festividades patronales reconsiderar la realización de los bailes populares programados del 9 al 15 de mayo, como parte de las celebraciones en honor a San Isidro Labrador.
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De acuerdo con diversos testimonios recabados entre la población, el ambiente de incertidumbre y temor se ha intensificado en los últimos días, particularmente después de los hechos registrados en la comunidad de Nuevo X-Can, donde varios elementos policiacos fueron privados de su libertad por un grupo armado y posteriormente localizados con signos de violencia.
Los pobladores señalaron que la cercanía entre ambas comunidades, separadas por apenas 12 kilómetros, ha generado una percepción de riesgo real entre las familias de Ignacio Zaragoza, quienes consideran que la situación de inseguridad ya no es ajena ni aislada.
“Ya no estamos hablando de cosas lejanas. Si a los policías los están levantando, reteniendo y golpeando, entonces cualquiera puede estar en riesgo”, expresó uno de los habitantes consultados, quien pidió mantener su identidad bajo reserva por temor a represalias.
Temor por eventos nocturnos y aglomeraciones en Ignacio Zaragoza
La principal inquietud entre la población se centra en los bailes populares, actividades que tradicionalmente concentran a cientos de personas durante la noche y que suelen extenderse hasta la madrugada.
Vecinos consideran que este tipo de eventos masivos podría convertirse en un escenario vulnerable ante cualquier incidente de seguridad, especialmente en un contexto donde la presencia de grupos delictivos ha comenzado a ser tema recurrente en la región.
Los ciudadanos insistieron en que la petición no busca cancelar por completo las festividades patronales, sino únicamente suspender aquellas actividades que impliquen mayores riesgos para la población.
“Las tradiciones no son el problema, la gente quiere seguir celebrando, pero también quiere regresar segura a su casa”, señalaron.

Actividades religiosas y tradicionales sí cuentan con respaldo ciudadano
A pesar del llamado para cancelar los bailes populares, los habitantes dejaron claro que respaldan la continuidad de las actividades religiosas y culturales que forman parte de la identidad de la comunidad.
Entre estas destacan los rosarios, novenas, gremios y procesiones dedicadas a San Isidro Labrador, así como la elaboración de alimentos tradicionales que año con año reúnen a familias enteras.
Durante estas festividades es común la preparación de platillos típicos como relleno negro, cochinita pibil y chicharrones, además de otras actividades comunitarias que suelen desarrollarse durante el día y bajo un ambiente familiar.
Según los testimonios, estas expresiones culturales no representan una amenaza, ya que se realizan en horarios diurnos y con una dinámica distinta a la de los bailes nocturnos.

Operativo en hospital incrementa tensión social
La inquietud entre los pobladores también creció tras el operativo de seguridad desplegado recientemente en un hospital de la región, donde elementos policiacos resguardaron el perímetro mientras recibían atención médica cuatro agentes que fueron rescatados luego de haber sido privados de su libertad.
De acuerdo con reportes preliminares, el rescate habría sido resultado de un operativo conjunto entre fuerzas castrenses y corporaciones de seguridad estatales y municipales.
La presencia de unidades oficiales, personal armado y el acordonamiento del nosocomio provocó alarma entre ciudadanos de varias comunidades cercanas, quienes interpretaron estos movimientos como una señal de que la situación de violencia podría escalar.
Sin postura oficial sobre posible cancelación
Hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad municipal o estatal había emitido una postura oficial respecto a la solicitud de cancelar los bailes populares de las fiestas patronales.
Mientras tanto, en Ignacio Zaragoza crece el debate entre quienes consideran que las festividades deben mantenerse por tradición y quienes sostienen que, ante el contexto actual, la prioridad debe ser la seguridad colectiva.
Por ahora, habitantes continúan haciendo un llamado a las autoridades para evaluar el escenario y tomar decisiones preventivas que eviten poner en riesgo a niños, jóvenes y familias enteras durante las celebraciones patronales.
La expectativa se mantiene en torno a lo que determinen en los próximos días los organizadores y las autoridades competentes, en una comunidad que hoy enfrenta el dilema entre preservar sus tradiciones o priorizar la tranquilidad de sus habitantes.

