CHETUMAL, QR.– Una familia duerme y soporta bajas temperaturas en las afueras del Hospital General de Chetumal, debido a que su hija permanece internada en estado de coma. El padre, Lucio López Osorio, con voz entrecortada, denuncia la falta de medicamentos y de servicios de salud adecuados, por lo que pide ayuda.
Relató que desde la noche del domingo pasado arribaron al hospital, luego de que su hija, Briseydi, sufrió un accidente y recibió un fuerte golpe en la parte posterior de la cabeza.
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Desde ese día fue ingresada y cayó en coma. Junto con su esposa e hijos han permanecido atentos a su evolución y, por sus condiciones económicas, han tenido que dormir en la calle, en las afueras del área de Urgencias.
Cuentan con algunas colchas y cobertores que les fueron entregados como apoyo. Han soportado temperaturas de hasta 9.3 grados registradas en la ciudad, sobre todo él y su esposa, quienes no se han movido del sitio ante cualquier diligencia o necesidad que pudiera surgir.

Junto a ellos hay otras familias que esperan información de sus pacientes internados. Algunas han instalado casas de campaña, mientras que otras van y vienen, pero permanecen la mayor parte del día en las afueras de Urgencias, a un costado de la entrada de ambulancias.
El acceso a Urgencias cuenta con una pluma y al menos una decena de guardias de seguridad del hospital, actualmente bajo la administración del IMSS-Bienestar.
Restricciones agravan falta de servicios de salud para familiares
López Osorio y su familia han tenido que dormir en la calle, a un costado de la banqueta, debido a que desde septiembre pasado las autoridades del nosocomio prohibieron el ingreso de familiares al estacionamiento del área de Urgencias, donde había un cobertizo de lámina con sillas y bancas que funcionaba como sala de espera.

Ahora los familiares permanecen en la vía pública y a la intemperie, a unos metros de un toldo ubicado dentro del estacionamiento que se utiliza para resguardar motocicletas. Incluso para usar el baño reciben llamados de atención.
Cristian López, campesino de oficio, lamentó la situación que se vive en el hospital, no solo por los malos tratos, sino por la deficiencia en los servicios de salud.
Indicó que existe carencia de medicamentos y que tan solo ayer tuvo que erogar más de 300 mil pesos para adquirirlos, además de haber gastado más de cinco mil pesos en estudios realizados en una clínica privada, ya que el hospital carece de equipo y personal para efectuarlos.
Servicios de salud insuficientes elevan gastos y riesgos médicos
Señaló que su hija, de 22 años, requiere servicios de salud de tercer nivel o especializados, con los que el nosocomio no cuenta, lo que incrementa el riesgo para su vida mientras permanece en coma. “A mi hija no la pueden mover, porque si lo hacen, por la inflamación cerebral, puede ocurrirle algo”, explicó.
Añadió que, por ahora, solo resta esperar una evolución favorable, ya que el hospital no puede ofrecer más atención debido a las limitaciones en los servicios de salud. Precisó que la última información que recibió es que dentro de ocho días se le practicarán nuevos estudios para evaluar las condiciones del cerebro, con un costo aproximado de siete mil pesos.
La familia puso a disposición el número 9837528321 para cualquier apoyo que se les pueda brindar.
El Hospital General de Chetumal y las instituciones públicas de salud de la capital, incluidos IMSS ordinario e ISSSTE, ofrecen únicamente atención de primer y segundo nivel. En la ciudad, solo algunos hospitales privados brindan ciertos servicios de salud de tercer nivel y en especialidades específicas, con costos elevados.

