CHETUMAL, QR.– Linda Hendricks Díaz, madre de familia, denunció a una profesora de la escuela primaria Francisco I. Madero por presunta discriminación hacia su hijo con discapacidad. El menor lleva 15 días sin asistir a la escuela para evitar el contacto con la docente.
Dijo que su hijo, quien cursa el sexto año de primaria, ha sido víctima de discriminación por parte de la maestra Fabiola Richarson, quien, según señaló, cuenta con el respaldo de la directora del plantel, Isabel Ac Chi.
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Debido a ello, interpuso una queja contra ambas ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (Cdheqroo). Sin embargo, destacó que presuntamente se confabularon para manipular la información de los hechos presentados ante el propio órgano autónomo.
Quejas ante autoridades por presunta discriminación hacia estudiante
La presunta discriminación hacia su hijo se debe a su discapacidad neurológica, que limita su movilidad, además de un trato desigual o maltrato por su color de piel, resaltó.
Indicó que también hay problemas relacionados con la entrega de tareas, ya que su hijo tenía trabajos pendientes. A pesar de que dialogó con la docente sobre los atrasos por temas de salud, no respetó los acuerdos y realizó el cierre de calificaciones, pese a que se entregaron comprobantes médicos.

Externó que cuenta con capturas de mensajes telefónicos donde acordó con la profesora la forma y el tiempo para cumplir con los trabajos escolares.
Linda Hendricks agregó que a su hijo ni siquiera lo deja participar en clases y que constantemente lo cambia de lugar, lo cual afecta su estado emocional.
Presunta discriminación motiva denuncias ante Conapred y FGE
Además de la queja en la que se menciona la presunta discriminación ante la Cdheqroo, ya interpuso otra ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), la Secretaría de Educación (SEQ) y presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado (FGE).
En el caso de la SEQ, la respuesta que le dieron ante la presunta discriminación fue cambiar al niño de salón o de escuela. Sin embargo, manifestó: “El niño no es el agresor, el niño no es el problema; la maestra es la presunta agresora. Ella es la del problema. Hay que respetar el derecho de los niños”.
Desde su punto de vista, la escuela protege a la docente, pues recordó que el interés superior de la niñez está por encima de cualquier situación en la que se vean envueltos. Es un derecho humano que, dijo, no se está respetando.
Derivado de esta situación, su hijo lleva más de 15 días sin acudir a la escuela para evitar el contacto con la profesora, lo que ha afectado su instrucción académica y su estado emocional.
Reiteró que, mientras se violenta el derecho de su hijo a la educación, la maestra no ha sido separada del grupo ni de la escuela.
Aunque le permiten acudir por las tareas, las autoridades educativas y del plantel se comprometieron a que sería solo de forma temporal, hasta que se concrete una solución, pero el problema no ha sido resuelto.
La Ley para Prevenir, Atender y Eliminar la Discriminación del Estado de Quintana Roo define el delito como toda distinción, exclusión, restricción o preferencia, por acción u omisión, que no sea objetiva, racional y proporcional, y que se base en uno o más de los siguientes motivos:
Origen étnico, racial o nacional, idioma o lengua, género, sexo, orientación o preferencia sexual, edad, discapacidad, condición social, económica, de salud o jurídica, apariencia física, características genéticas, situación migratoria, embarazo, religión, opiniones.
También identidad o filiación política, estado civil, profesión o trabajo, o cualquier otra condición que tenga por efecto obstaculizar, restringir, impedir o anular el reconocimiento o ejercicio de los derechos humanos y la igualdad real de oportunidades, o cualquier otro efecto que ataque la dignidad humana.

