CHETUMAL, QR.- Las consecuencias del uso excesivo de celulares en las escuelas no tendrán solución si no se establecen reglas restrictivas también para directivos, personal administrativo y docentes, de acuerdo con la escritora y conferencista Trixia Valle, quien aseguró que los límites no deben aplicarse únicamente a los estudiantes.
Destacó que llegó a la capital del estado para impartir la conferencia “Hijos desconectados, padres que reaccionan”, en la que aborda el descuido de los padres hacia sus hijos por estar inmersos en sus propias problemáticas.
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“Cuando un padre no pone atención, los hijos dejan de hablar y comienzan a alejarse; pueden caer en depresión, juntarse con personas indeseables o tomar caminos negativos”, señaló.
Uso excesivo de celulares en las escuelas puede provocar depresión y violencia digital
La especialista indicó que actualmente los hijos tienen como nueva niñera a los celulares, iPads y tabletas. El uso de estos dispositivos pone en riesgo a niños y adolescentes; sin embargo, hoy en día se busca proteger principalmente la integridad física, pero no la salud mental.
El uso excesivo de estos aparatos sobre todo de los celulares en las escuelas, puede provocar incluso una distorsión de la realidad, es decir, un cambio en las creencias, aunque se trate de situaciones de fácil comprensión.

Al ser cuestionada sobre políticas públicas efectivas para el correcto uso de estos dispositivos, sobre todo del celular —como es el caso de Quintana Roo, donde se pretende prohibir su ingreso a los planteles educativos de educación básica—, la especialista señaló que en ocasiones estas medidas se establecen en los reglamentos, pero en la práctica no se cumplen.
Agregó que esta situación no debe ser limitativa solo para los estudiantes. “Empiezan con que en las escuelas no deben haber dispositivos, pero si vamos a una escuela está un administrativo supuestamente trabajando, pero viendo videos o perdiendo el tiempo con el celular”, comentó.
Todo ello, dijo, es observado por los alumnos, por lo que cuestionó cuál es el ejemplo que se brinda a la comunidad estudiantil el uso de celulares en las escuelas.
No debe limitarse solo a alumnos
Incluso, mencionó que hay docentes que aplican exámenes mientras revisan sus chats. Enfatizó que, debido a este tipo de prácticas, los reglamentos deben aplicarse para todo el personal del plantel, es decir, directivos, personal administrativo, docentes y estudiantes.
“Ninguna persona en su centro de trabajo debería estar con un celular chateando, perdiendo el tiempo, viendo videos o tonteando”, expresó.
Advirtió que entre las consecuencias más graves del uso indiscriminado de dispositivos se encuentran la violencia digital, la depresión e incluso la muerte.
En este contexto, el grupo legislativo del Partido del Trabajo (PT) en el Congreso del Estado propone la prohibición de celulares en las escuelas, principalmente en las aulas, con el objetivo de aumentar el rendimiento académico, evitar distractores y contrarrestar la violencia digital.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (Endutih) 2024, más del 85 por ciento de la población de seis años en adelante cuenta con teléfono celular y más del 80 por ciento de las familias tiene acceso a internet en sus viviendas.

