Los Patriots de Nueva Inglaterra regresan al Super Bowl LX después de más de cinco años de ausencia, en medio de una intensa expectativa sobre si el joven mariscal de campo Drake Maye puede finalmente iniciar una nueva era de triunfos. Este regreso, sin embargo, está inevitablemente marcado por la figura de Tom Brady, cuyo legado de seis anillos de campeonato sigue siendo el estándar inalcanzable para la franquicia.
El partido por el Vince Lombardi no solo será un duelo deportivo contra los Seahawks de Seattle, que parten como favoritos por su “claro dominio”, sino también una prueba de fuego para Maye, quien carga con la presión de igualar las glorias pasadas que hicieron de Nueva Inglaterra la franquicia más dominante de las últimas dos décadas.
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El ascenso de Drake Maye y el regreso de los Patriots
La vuelta de los Patriots a la final de la NFL se produce gracias al desempeño clave de Drake Maye, quien llevó a su equipo a conquistar el campeonato de su división en solo su segunda temporada. El joven mariscal de campo se consolidó como uno de los jugadores más efectivos de la NFL esta campaña.
Maye disputó los 17 encuentros de la presente campaña con una impresionante efectividad de pases del 72 por ciento. Sus números lo colocaron en la élite de la liga, pues lideró la NFL en:
- Rating de pasador (113.5).
- Porcentaje de pases completados.
- Yardas por intento (8.9).
Durante la temporada, Maye demostró que cuenta con un brazo potente y la capacidad para mover el balón verticalmente, promediando cerca de 9 yardas por intento. Si los Patriots ganan este domingo 8 de febrero en el Levi’s Stadium, la franquicia se convertiría en la que más veces ha ganado el trofeo Vince Lombardi, superando los seis campeonatos que actualmente comparte con los Pittsburgh Steelers.
La última ocasión en que Nueva Inglaterra levantó el trofeo fue en 2019, cuando Tom Brady estaba en el emparrillado y lograron derrotar a los Rams de Los Ángeles.
La controversia del apoyo de Tom Brady
Mientras Maye se preparaba para la gloria, Tom Brady acaparó los titulares por una polémica sobre su lealtad a su antiguo equipo. La controversia comenzó cuando el exmariscal de campo participó en el podcast “Let’s Go!” de la plataforma SiriusXM, donde se le preguntó por su favorito para el Super Bowl LX.
Su respuesta inicial sorprendió a la comunidad deportiva: “No tengo un favorito en este partido. Que gane el mejor equipo”.
Esta declaración fue vista por muchos aficionados y excompañeros como una falta de apego a la franquicia donde construyó su legado durante 19 años. Las reacciones críticas no se hicieron esperar por parte de figuras históricas de los Patriots:
- Vince Wilfork: Calificó la declaración de Brady como una “tontería”.
- Rob Gronkowski: Cuestionó públicamente si su amigo personal tenía motivos ocultos para no elegir un bando.
- Asante Samuel: Fue el más crítico, llegando a sugerir que Brady podría sentir celos del éxito actual de Drake Maye.
La presión mediática fue tanta que Tom Brady rectificó su postura el viernes por la noche a través de una historia en Instagram, dirigiéndose directamente al propietario del equipo. “Sabes que te apoyo, RKK. Consigue ese séptimo anillo para que podamos igualar”, escribió, haciendo referencia a los seis títulos que ganó con Nueva Inglaterra y al séptimo que obtuvo con Tampa Bay.
No obstante, las dudas persisten entre algunos sectores. Asante Samuel cuestionó en redes sociales si esta muestra de afecto hacia los Patriots llegaba “demasiado tarde” o si era una simple reacción a la presión.
Comparando las eras: Maye frente a las leyendas de Brady
Aunque Drake Maye esté ante la oportunidad de ganar su primer Super Bowl en su carrera, aún está lejos de alcanzar las estadísticas y los logros que hicieron de Brady el mariscal de campo legendario de la NFL y la figura más emblemática en la historia de los New England Patriots.
El récord histórico de Brady con los Patriots es masivo y sirve como el contexto inevitable de cualquier análisis actual:
Brady también tiene el récord de franquicia por haber liderado a los Patriots a 17 títulos de división (AFC East), 13 apariciones en el Juego de Campeonato de la AFC y 9 apariciones en el Super Bowl (2001-2019). Ganó seis Super Bowls (XXXVI, XXXVIII, XXXIX, XLIX, LI, LIII) y fue elegido cuatro veces como Super Bowl MVP.
El contraste: La nueva vida social del exjugador
Mientras la franquicia que ayudó a construir busca seguir su camino sin él, Brady ha continuado presente en eventos públicos durante el fin de semana del Super Bowl, aunque su atención ha cambiado de los análisis tácticos a su vida personal.
Los rumores sobre una posible relación con la influencer Alix Earle se avivaron después de que ambos fueran captados bailando “muy juntitos” en una fiesta del Super Bowl. En los videos difundidos en redes sociales, se les ve compartiendo en el evento.
Este no es el primer encuentro público entre el exjugador y Earle, de 25 años. La especulación sobre su relación ya había crecido después de que fueran vistos juntos durante el Año Nuevo en St. Barths.
Alix Earle, originaria del condado de Monmouth, Nueva Jersey, es una influencer enfocada en estilo de vida, moda y belleza, conocida por sus videos tipo “Get Ready With Me” en TikTok e Instagram. Se graduó en marketing en la Universidad de Miami y también ha incursionado en el podcast con Hot Mess with Alix Earle. Su aparición junto a Brady ocurre en un contexto donde ella misma ha estado en el ojo público, tras haber terminado en diciembre de 2025 una relación de más de dos años con el jugador de la NFL Braxton Berrios y haber participado como finalista en Dancing With the Stars.
Hasta el momento, ni Brady ni Earle han confirmado si existe algo más allá de la amistad.
La historia de los Patriots en el Super Bowl LX es un reflejo de este contraste: la organización lucha por mirar hacia el futuro con un talento prometedor como Drake Maye, mientras la leyenda viviente, Tom Brady, se dedica a disfrutar de una vida pública alejada de la intensidad del juego. La pregunta que queda en el aire es si el éxito de Maye será suficiente para que los aficionados de Nueva Inglaterra dejen de medir su presente basándose en el glorioso pasado.

