CHETUMAL, QR.- La situación económica de la ciudad y los temas de inseguridad están generando una crisis de cierre de negocios en Chetumal. Empresas consideradas icónicas de la capital bajan sus cortinas, en una racha que parece no tener freno.
El cierre de la sucursal de Cinemex en Chetumal alertó a la iniciativa privada local y reabrió la pauta para la reflexión. Era una de las dos cadenas de exhibición cinematográfica que operaban en la capital y determinó apagar sus pantallas, luego de que financieramente se volvió insostenible.
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Pero no es el único de los negocios en Chetumal que ha bajado sus cortinas y que evidencia la situación económica de la capital. El crecimiento no solo parece estar estancado, sino que va dando marcha atrás.
Empresarios se han visto en la necesidad de cerrar sus negocios o venderlos. Otros, cambiar de giro con la esperanza de no perder su patrimonio o de sostener sus gastos, pero para muchos ha sido imposible.
De acuerdo con la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur), en los primeros 20 días del mes de enero, al menos siete negocios en Chetumal cerraron sus puertas.
La principal del cierre de los negocios en Chetumal causa es la crisis económica en la que se mantiene la capital desde hace varias administraciones municipales y estatales.

Cierto es que algunos se han quedado en el camino por no adaptarse a los nuevos tiempos, pero también es cierto que no hay fomento a la inversión por parte de las autoridades y falta de apoyos para la iniciativa privada local. Los proyectos no son creados de acuerdo con las necesidades del empresariado capitalino, sino con el interés político y económico de los gobiernos en turno, pero que además no logran despuntar.
Falta de inversión impacta a los negocios en Chetumal
En Chetumal es la economía “burocrática” la que sostiene a las familias, pero el aparato gubernamental no da para más. La última cifra dada a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló que son más de 41 mil empleados en la administración pública estatal; la mayoría, en la capital.
Respecto a los negocios en Chetumal, la industria y el turismo han quedado rezagados; no hay poder humano y menos autoridad que haga despuntar estos dos sectores económicos. El comercio es el único que sobrevive y está en terapia intensiva.
Hasta los 50 mil beliceños que ingresan mensualmente a Chetumal están volteando a otros destinos del estado o del país, porque la capital no crece y no tiene nuevas ofertas de espacios de servicios turísticos, recreativos, comerciales, industriales, incluso de inversión.
A todo lo anterior hay que sumarle la inseguridad, que ha comenzado a provocar cierres de negocios en Chetumal, situación a la que las autoridades no han prestado la atención debida. Cada vez es más común escuchar que tal o cual negocio cerró porque le cayó la delincuencia.
Inseguridad acelera cierres de negocios en Chetumal
Entre los negocios que han bajado sus cortinas están: la sucursal de HSBC, Cinemex, bar Ágora, Ensaladas Muge, Lapa Lapa, Coquet, Yo te Cielo, La Frida, Casa Cristina, Arracheras Don José, Wings Stop, La Vía Fit, Tuti Fruti, La Guayaba, varias sucursales de Farmacias Yza y decenas de microempresas, como tiendas de abarrotes, zapaterías, loncherías, taquerías, subagencias y fruterías.
Aunque algunos establecimientos nuevos abren, no se compara con la cantidad de empresas que cierran. Sin embargo, en la capital todavía se alberga el sueño de regresar a la bonanza de la zona libre. Los tiempos han cambiado y todo parece que nada de ello ocurrirá.
En la actualidad son pocos los negocios que han sobrevivido a décadas y aún permanecen con sus puertas abiertas; posiblemente sea la nostalgia, la calidad, el giro o el saberse adaptar. Pero esa llama poco a poco se apaga.
Entre las pocas empresas que se han mantenido a flote por décadas están: panadería La Invencible (113 años de existencia); vinos y licores Don Chebo (82 años); perfumería El Palacio de las Pelucas (más de 50 años); restaurante Marías; tienda de ropa Furor; Romanis Pizza; hotel Los Cocos; papelería Plus Ultra; motel Villa Cortés; hotel Real Azteca; marisquería El Vaticano, y Pollo Brujo.
Los gobiernos van y vienen, pero la capital no despunta; está en instinto de supervivencia. Mientras no exista una coordinación entre empresarios y gobierno, la situación puede seguir igual o peor.
No solo se trata de pérdidas de negocios, sino de fuentes laborales que se traducen en afectaciones a la economía familiar de los capitalinos.
Payo Obispo
Los tiempos electorales están cerca, aunque los movimientos anticipados han comenzado. Los chetumañelos albergan la esperanza de que alguno de los aspirantes a la gubernatura o a la presidencia municipal tenga una propuesta seria para disminuir o contrarrestar la crisis que afecta a la capital de Quintana Roo.

