Quienes aspiran a una candidatura en Quintana Roo para 2027, ya sea para la gubernatura, diputación federal, presidencia municipal o diputación estatal, están en franca medición de fuerza política, de aceptación y de simpatías entre la militancia de su propio partido.
Pero esas actividades encaminadas al posicionamiento de su imagen no son gratuitas, porque por cada post o “nota” que el aspirante genere debe pagar publicidad en las redes sociales, más el costo del servicio de quienes maquetan la información.
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Hablar de esto es peccata minuta, porque, bajo la suposición de que deban pagar cada semana a redes sociales como Facebook, Instagram, TikTok, YouTube o hasta Space de Google, siendo conservadores serían “tiros” de 50 mil pesos; por las 53 semanas que trae el calendario, hablamos de 2 millones 650 mil pesos en promoción y pago de publicidad para lo que se quiera comunicar, como las encuestas y el posicionamiento de imagen política.
El gasto previo a la candidatura en Quintana Roo sale a territorio
Pero el gasto de su publicidad encaminada hacia la candidatura en Quintana Roo va más allá de las redes sociales: sale a territorio, porque los que aspiran y sus respectivos equipos realizan eventos masivos en los diferentes municipios, comunidades, escuelas y cualquier otro lugar donde puedan encontrar grupos significativos en edad de votar.
Siguiendo la lógica, por cada evento público que realicen, dentro del contexto de la candidatura en Quintana Roo, deben pagar el transporte de los simpatizantes (acarreados): un promedio de 15 mil pesos por viaje (mínimo tres camiones); renta del salón de eventos, 12 mil pesos; la comida para 150 personas, 20 mil pesos más; 5 mil pesos para los refrescos; las chelas “especiales”, otros 4 mil pesos; el equipo de sonido, 11 mil pesos; el cantante o animador, 3 mil pesos; más otros gastos como desechables, hielo, bolsas para basura, etcétera, 5 mil pesos; o sea, en total, por evento serían 105 mil pesos, siendo conservadores.

Debo destacar que los eventos son constantes, pero utilicemos una media de cinco actividades proselitistas al mes; eso importaría una cantidad de 525 mil pesos por las cinco actividades, por lo que durante un año el gasto promedio sería de 6 millones 300 mil pesos. Aquí la pregunta es obvia: ¿de dónde sale el dinero para las actividades proselitistas de un aspirante que apenas gana 100 mil pesos en promedio?, ¿quién o quiénes le patrocinan la posible candidatura? Creo que algunos hasta le venden el alma al diablo con tal de obtener el cargo que buscan.
La antesala de la candidatura en Quintana Roo también se negocia
Hago notar que aquí hablo solo de la búsqueda de la candidatura en Quintana Roo, para estar en la lista junto con otros diez nombres que serán encuestados o electos en consejo partidista; no son gastos de la candidatura ni de la campaña en tiempo electoral oficial. Solo hablo de lo que podemos observar los ciudadanos, no de lo que se maneja “debajo de la mesa”, porque ese gasto es mayor, ya que, si sale un dirigente de partido rival, seguro querrá vender las candidaturas.
Por eso mi pregunta: ¿tendrán suficientes recursos económicos los “adelantados(as)” que buscan figurar en las encuestas y en la opinión pública como el mejor perfil para la candidatura al Gobierno de Quintana Roo, a una diputación federal de las cuatro que se disputarán, a una presidencia municipal o a uno de los 15 espacios que se eligen para el Congreso local? Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, ayer, en una fiesta privada para celebrar el cumpleaños del secretario general del Ayuntamiento Benito Juárez (Cancún), Pablo Gutiérrez Fernández, hubo “caras largas”, tanto de hombres como de mujeres que también aspiran a la candidatura para la presidencia municipal en 2027.
Con su estructura, el secretario general del Ayuntamiento benitojuarense logró demostrar músculo, hecho que agradó a la presidenta municipal, Ana Patricia Peralta de la Peña, pues, de acuerdo con comentarios en las altas esferas de la política municipal, ese es “su gallo” para sustituirla. Al tiempo…

