En la narrativa geopolítica contemporánea, pocos temas están tan saturados de adjetivos y tan carentes de sustantivos como el caso de Venezuela. Para el escritor y analista Fabrizio Mejía Madrid, la etiqueta de “dictadura” aplicada al gobierno de Nicolás Maduro no es más que un reduccionismo que ignora deliberadamente una estructura de poder única: el sistema comunal.
En su más reciente colaboración para el sitio Sin Embargo, titulada El Mito de Venezuela, Mejía Madrid propone un ejercicio de honestidad intelectual para comprender, más allá de los prejuicios liberales, qué es lo que realmente sostiene al régimen bolivariano tras décadas de sanciones y crisis.
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La falacia de la “Dictadura” y la legitimidad de origen
El argumento central de Mejía Madrid comienza con una revisión de los datos electorales de Venezuela, a menudo olvidados por la “buena conciencia” internacional.
La democracia en Venezuela, aunque hoy cuestionada por la falta de escrutinios externos en 2024, tiene una base de participación masiva. Hugo Chávez no llegó al poder por las armas, sino por las urnas, ganando con un 56 por ciento en 1998 y un 63 por ciento en 2006. Incluso, Mejía Madrid recuerda que en 2007 el chavismo aceptó la derrota en el plebiscito sobre la reforma constitucional, un gesto que difícilmente encaja en el manual de una dictadura convencional.
Bajo el mando de Maduro, la oposición ganó la mayoría del Congreso en 2013, un hecho que, según el autor, fue malinterpretado por una oposición “desubicada” que intentó instaurar una presidencia paralela con Juan Guaidó. Para Mejía Madrid, el error de los analistas liberales es juzgar a Venezuela exclusivamente bajo la lupa de la democracia de partidos, ignorando que el chavismo ha construido una forma de democratización alternativa: el poder popular.

La arqueología del desastre: Venezuela antes de Chávez
Para entender el “porqué” del bolivarianismo, es imperativo mirar la Venezuela de los años 80 y 90. Mejía Madrid desmitifica la idea de que antes de 1999 el país era un oasis de opulencia. La realidad era una nación fracturada por el modelo neoliberal:
- Pobreza galopante: Entre 1984 y 1995, la pobreza saltó del 36 por ciento al 66 por ciento.
- Inflación descontrolada: Para 1988, el país sufría una inflación del 100 por ciento.
- El Pacto de Punto Fijo: Un sistema bipartidista (democristianos y socialdemócratas) que simulaba competencia pero compartía la misma agenda de exclusión, marginando a la izquierda y a los sectores más pobres.
Este escenario explotó en 1989 con el Caracazo, una insurrección popular contra los planes de austeridad de Carlos Andrés Pérez. La represión estatal dejó un saldo de al menos 10 mil muertos en los barrios populares. Es en este fango de sangre y desigualdad donde germina el Movimiento Bolivariano Revolucionario de Hugo Chávez.
La raíz ideológica: Inventamos o erramos
Mejía Madrid profundiza en las figuras de Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, fundamentales para entender que el chavismo no es un comunismo soviético importado, sino un proyecto con raíces americanas.
- Simón Rodríguez: Maestro de Bolívar, cuya máxima “Inventamos o erramos” es el pilar de una democracia popular que no busca copiar los modelos monárquicos o liberales europeos.
- Ezequiel Zamora: El líder campesino del siglo XIX cuyo lema “Horror a la oligarquía” fundamenta la representación democrática no ligada a los partidos tradicionales.
Esta mezcla de pensamiento soberano, cristianismo de base y pedagogía de la liberación es lo que permitió que en 1999 se aprobara una Constitución redactada desde abajo, con la participación de millones de ciudadanos desde 1995. No era “la ley de Chávez”, sino el contrato social de un “nuevo pueblo”.
El Consejo Comunal: el corazón del régimen
Uno de los aportes más detallados de la nota de Mejía Madrid es la descripción de los Consejos Comunales. Mientras la prensa internacional se enfoca en las cúpulas de Caracas, en los territorios se vive una estructura de autogestión:
- Estructura: Organizados en núcleos de 200 a 400 hogares en ciudades y apenas 10 o 20 en zonas rurales e indígenas.
- Toma de decisiones: La Asamblea de Ciudadanos es el órgano supremo, con voceros electos en urnas y bajo vigilancia popular.
- El papel de la mujer: Mejía Madrid destaca que la gran mayoría de los voceros son mujeres que antes del chavismo no tenían voz política. Ellas administran hoy millones de dólares en presupuestos públicos y obras locales.
Este “régimen paralelo” a la democracia liberal es lo que ha permitido al chavismo resistir. No es solo una adhesión ideológica, es una estructura económica en la que el pueblo administra sus propios recursos.
El asedio económico: sanciones y sabotajes
Mejía Madrid es tajante al señalar que la pobreza y la escasez en Venezuela no son fallas inherentes al modelo, sino consecuencias de una guerra económica sin precedentes.
- El sabotaje de 2002-2003: El autor recuerda cómo el empresariado golpista provocó una fuga de 10 mil millones de dólares y el desabasto de alimentos para derrocar a Chávez.
- Las sanciones de EU: Bajo Trump y mantenidas por Biden, Venezuela enfrenta más de mil sanciones. Se le ha robado el oro depositado en Gran Bretaña, se le prohíbe usar tecnología con patentes estadounidenses y se han congelado sus activos internacionales.
A pesar de esto, Mejía Madrid presenta cifras que desafían el relato oficial del “fracaso total“: en 2011, el salario mínimo llegó a ser de 700 dólares y la pobreza extrema cayó al 7 por ciento. Incluso en 2025, tras años de bloqueo, Venezuela reportó un crecimiento del 9 por ciento, gracias a su alianza con China e Irán y al uso de divisas como el yuan y el rublo para eludir el dólar.
Para profundizar en el análisis de Mejía Madrid, es fundamental contrastar las dos realidades económicas que han definido a Venezuela en las últimas décadas. La siguiente tabla sintetiza los datos expuestos por el autor, comparando el periodo del modelo neoliberal bajo el Pacto de Punto Fijo y los años de mayor consolidación del Socialismo del Siglo XXI.
Tabla Comparativa: Modelos Económicos en Venezuela
(Según la cronología y datos de Fabrizio Mejía Madrid)
| Indicador / Contexto | Era Neoliberal (Pacto de Punto Fijo) | Auge del Chavismo (2009 – 2012) | Contexto de Crisis y Bloqueo (2013 – 2026) |
|---|---|---|---|
| Pobreza General | 66% (Dato de 1995) | 26% (Dato de 2011) | Incremento debido al sabotaje y sanciones (60% en crisis 2003). |
| Pobreza Extrema | 36% (Dato de 1995) | 7% (Dato de 2011) | Aumento temporal por paros patronales y bloqueos financieros. |
| Salario Mínimo | Orientado a la austeridad y pérdida de poder adquisitivo. | 700 USD (Dato de 2011) | Pulverizado por hiperinflación inducida y bloqueo del dólar. |
| Salud y Educación | Sistema excluyente; privatización de servicios. | 54% cobertura gratuita; 5° lugar mundial en matrícula universitaria. | Resistencia mediante misiones sociales y brigadas comunales. |
| Propiedad de la Tierra | Latifundio y control de élites agrarias. | 650,000 títulos en campo; 30,000 en ciudades; producción agrícola +40%. | Fomento de la soberanía alimentaria frente al desabasto externo. |
| Control de Recursos | Nacionalización burocrática (PDVSA) al servicio de la élite. | Control directo del Estado; expropiación de cementeras y supermercados. | Bloqueo de mil sanciones; robo de activos (oro en GB) y cuentas. |
| Moneda y Comercio | Dependencia absoluta del dólar y mercados de EE. UU. | Integración latinoamericana y diversificación comercial. | Uso de Yuanes y Rublos; ruptura con transacciones en dólares (Dato 2025). |
| Crecimiento PIB | Estancamiento y crisis por deuda (Inflación 100% en 1988). | Crecimiento sostenido por altos precios del petróleo y consumo interno. | 9% de crecimiento anual registrado en 2025 tras el bloqueo. |
Análisis de la transición de poder
Para visualizar cómo se desplaza el poder según la tesis de Mejía Madrid, el siguiente esquema ilustra la diferencia entre el sistema representativo tradicional y el sistema participativo venezolano:
- Poder Liberal (1958-1998): Basado en el bipartidismo, en el que el ciudadano sólo participa mediante el voto cada periodo determinado. El control económico reside en las cúpulas empresariales.
- Poder Comunal (2004-actualidad): Basado en la Asamblea de Ciudadanos. El poder se ejerce de forma territorial y diaria. No solo es una decisión política, sino una gestión económica directa de los recursos públicos por parte de la comunidad.
La fusión Cívico-Militar
Un punto que suele generar escepticismo en el exterior es la presencia militar. Mejía Madrid explica que, en Venezuela, el ejército tiene una tradición distinta: el levantamiento cívico-militar de los años 60 y 90. Hoy, la resistencia está organizada en milicias territoriales que suman 4.5 millones de hombres y mujeres armados.
Esto significa que una quinta parte de la población adulta es parte activa de la defensa del Estado. “No es militarismo”, argumenta Mejía Madrid, “es una fusión de los consejos comunales con el ejército bolivariano para garantizar la soberanía”.
La honestidad de las “buenas conciencias”
Mejía Madrid lanza una crítica mordaz a los intelectuales y analistas de “buena conciencia” que condenan la invasión extranjera pero justifican el asedio al llamar a Venezuela una dictadura.
El autor sugiere que las palabras nos están fallando: no estamos ante una tiranía clásica, sino ante un proceso nacional popular con una presencia dominante del Estado a favor de los trabajadores.
Mejía Madrid concluye que Venezuela debe ser comprendida bajo su propia historia y no bajo los prejuicios de quienes consideran que la única democracia válida es la que beneficia a los mercados. La resistencia de Maduro y del pueblo bolivariano no se explica por la fuerza de las armas, sino por la profundidad de las raíces comunales que se plantaron hace décadas y que hoy, a pesar del hambre y el asedio, se niegan a ser arrancadas.

