Cuatro años de estudio de la NASA sobre el meteorito Teghaza 001, formado hace más de 4.100 millones de años, desvelan pistas cruciales sobre la interacción de rocas y un ciclo de agua dinámico en el Marte primitivo.
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Teghaza 001: Un antiguo testigo del Marte temprano
El meteorito marciano Teghaza 001, con más de 4.100 millones de años, es clave para comprender la corteza primitiva de Marte y la aparición de vida en la Tierra.
Científicos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) han completado cuatro años de estudios sobre el meteorito Teghaza 001, un fragmento de Marte hallado en el desierto del Sahara. La investigación ha determinado que esta roca se formó hace más de 4.100 millones de años, consolidándose como uno de los meteoritos marcianos más antiguos registrados hasta la fecha.
Su antigüedad y singularidad ofrecen una ventana sin precedentes a las condiciones geológicas del Marte primigenio. Yang Liu, científica planetaria del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, subraya que se trata de “un meteorito marciano sumamente antiguo y poco común, que nos brinda la oportunidad de examinar la corteza y el manto primitivos de Marte, en una época en la que la vida apenas comenzaba a surgir en la Tierra”. Este hallazgo permite avanzar en la comprensión de cómo el agua y las rocas interactuaron en aquel período remoto.
Composición mineral revela la historia geológica y acuática

La mezcla de minerales ígneos y cristales de circón en Teghaza 001 narra la formación de la corteza marciana y su posterior alteración por el agua subterránea.
En el interior del meteorito Teghaza 001, los investigadores han descubierto una compleja mezcla de minerales ígneos, elementos esenciales que resguardan pistas sobre su pasado acuático. Estos minerales trazan la narrativa de cómo la corteza de Marte se consolidó a partir del magma en enfriamiento, antecediendo a su posterior alteración por la acción del agua subterránea.
La presencia de cristales de circón ha resultado fundamental, ya que registran información sobre la formación de la roca. Geólogos utilizan estos cristales para fechar con precisión la edad de las muestras geológicas. Mediante análisis adicionales, se ha podido establecer con exactitud la fecha de formación de Teghaza 001 y los momentos clave en los que se produjeron cambios significativos, como la alteración hídrica.
Evidencia de un dinámico ciclo de agua marciano
Los isótopos de oxígeno y la textura mineral de Teghaza 001 sugieren un ciclo del agua mucho más activo en las primeras etapas de Marte.
Las pistas obtenidas de los isótopos de oxígeno, la textura y la composición química de los minerales presentes en el meteorito Teghaza 001 apuntan hacia un ciclo del agua considerablemente más dinámico durante las fases iniciales de Marte. Esta evidencia refuerza la hipótesis de un planeta con una historia hídrica compleja y activa, un factor crucial para evaluar su potencial de habitabilidad pretérita.

