PUERTO MORELOS, QR.– En el marco del décimo aniversario de la creación del municipio de Puerto Morelos, la organización ambientalista Toma las Aguas emitió un pronunciamiento para recordar que el origen de esta demarcación no fue político, sino una necesidad de protección hídrica y bioecológica.
A través de un comunicado, la organización rindió homenaje a científicos, académicos y defensores comunitarios que han trabajado “en las trincheras”.
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Este trabajo ha tenido el objetivo de frenar el colapso de los ecosistemas locales. Toma las Aguas denunció que la actual administración municipal ha incumplido el mandato científico que dio origen al municipio.
Ciencia bajo asedio: colapso arrecifal y crisis del sargazo
El reconocimiento destaca la labor de investigadores de la UNAM, cuyo trabajo ha documentado una situación crítica. El doctor Lorenzo Álvarez Filip, de BarcoLab, fue señalado por alertar sobre el Síndrome Blanco, que ha exterminado 40 por ciento de la población coralina en un periodo acelerado. El investigador ha documentado que, mientras mueren alrededor de 80 millones de corales al año por contaminación y desarrollo urbano sin control, los esfuerzos oficiales de restauración resultan insuficientes.
Por su parte, las doctoras Brigitta van Tussenbroek y Rosa Elisa Rodríguez han documentado fallas en la gestión del sargazo, al revelar que la macroalga contiene niveles de arsénico hasta 60 por ciento superiores a los límites permitidos. Sus estudios advierten que enterrar sargazo o verterlo en la Ruta de los Cenotes provoca filtraciones de metales pesados al acuífero kárstico, principal fuente de agua dulce de la región de Puerto Morelos.

Justicia hídrica y resistencia social en Puerto Morelos
El reconocimiento de Toma las Aguas se extendió a figuras vinculadas con la investigación social y la defensa comunitaria. Entre ellas, el maestro Sebastián Torres Perdigón, por sus estudios sobre gobernabilidad y justicia hídrica; Ximena Arévalo Cortez, por su modelación hidrodinámica de la laguna arrecifal; y ejidatarios de Leona Vicario, quienes han enfrentado procesos de privatización del agua bajo el esquema de Aguakán y la presión por el uso de más de 10 mil hectáreas destinadas a megaproyectos.
En materia de conservación directa, se reconoció el trabajo de Pamela Velázquez, en la protección de tiburones; Claudia González, en el santuario de tlacuaches; la maestra Aurora, en el Jardín Botánico Alfredo Barrera Marín; así como a los fundadores del Museo Tuukul Taam, en Leona Vicario, por la preservación del conocimiento maya frente al avance urbano en Puerto Morelos.
El origen del municipio y la protección del agua
La organización recordó que los límites territoriales de Puerto Morelos fueron diseñados por el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM para establecer una zona de salvaguarda hídrica destinada al abasto del norte de Quintana Roo.
“La municipalización debía consolidar esta protección, no facilitar su deterioro”, señala el comunicado.
Toma las Aguas denunció decisiones institucionales que contradicen ese origen, entre ellas la autorización de desarrollos con fosas sépticas en zonas de recarga acuífera; la venta irregular de predios en la Ruta de los Cenotes sin infraestructura hidráulica; y la fragmentación del corredor biológico, junto con el mantenimiento de la concesión de agua a Aguakán.
El pronunciamiento concluye que la conmemoración del municipio debe centrarse en la recuperación de la ciencia y el respeto a los derechos comunitarios como ejes para la preservación ambiental de Puerto Morelos y su entorno.

