El estreno de la quinta temporada de Stranger Things ha puesto a Millie Bobby Brown, la actriz que interpreta a Eleven, en el centro de un intenso debate. Mientras algunos críticos y fans cuestionan su expresividad, asociándola al término “Pillow Face”, otros defienden su talento. Esta controversia se suma a las preocupaciones generadas por una reacción viral previa al gran final de la serie de Netflix.
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El debate viral sobre la expresividad de Millie Bobby Brown
Tras el lanzamiento de Stranger Things 5, Millie Bobby Brown se volvió tendencia en redes sociales. Diversos fans y críticos señalaron que la actriz mostró una poca expresividad facial en la temporada final, asegurando que su actuación lucía distante.
Los comentarios especulativos atribuyeron esta percepción a un supuesto abuso de bótox. No obstante, una parte del público salió en defensa de Millie Bobby Brown, argumentando que las críticas son exageradas y especulativas, recordando el talento de la actriz.
¿Qué significa el término “Pillow Face” y por qué surge la especulación?
El término “Pillow Face” o “cara de almohada” comenzó a circular con fuerza en plataformas como X, TikTok e Instagram, vinculándose a la percepción de menor movilidad facial en la intérprete de Eleven. Este concepto se utiliza para describir el llamado Síndrome de Sobrerrelleno Facial (Facial Overfilled Syndrome).
El concepto se aplica cuando se percibe un uso excesivo de rellenos dérmicos, como el ácido hialurónico, en zonas del rostro como pómulos, mejillas o el área debajo de los ojos. De acuerdo con especialistas, este efecto puede provocar:
- Pérdida de textura natural, haciendo que el rostro se vea más hinchado.
- Reducción de la movilidad facial, lo que limita microexpresiones.
- Un aspecto uniforme o “relleno” que da origen al término popular.
Es fundamental aclarar que la asociación de Millie Bobby Brown y el “Pillow Face” se basa en observaciones del público y publicaciones virales, no en información médica confirmada ni en una declaración oficial de la actriz. La intérprete comenzó la serie a los 12 años y actualmente tiene 21, por lo que su crecimiento bajo escrutinio público ha generado constantes comparaciones entre distintas etapas de su carrera.
Factores narrativos y técnicos que influyen en la percepción
Expertos en cine y análisis narrativo han señalado que existen elementos ajenos a la estética que influyen en la percepción de la actuación del personaje:
- Guion y dirección: Eleven ya no es una niña en proceso de descubrimiento. Es una joven marcada por experiencias traumáticas, lo que justifica una actuación más reservada o contenida. Además, la temporada final reparte el peso dramático entre varios personajes.
- Producción: La iluminación, el maquillaje y la edición son recursos que cambian entre temporadas y afectan directamente la forma en que se perciben los rasgos faciales en pantalla.
- Presión estética: Diversos estudios documentan la presión constante sobre actrices jóvenes en Hollywood para mantener una imagen específica, lo que influye en decisiones de imagen pública.
El caso de la actriz refleja la dificultad de separar la evolución natural, la presión mediática y las expectativas del público de los hechos verificados, siendo el “Pillow Face” un término que se usa sin sustento médico ni declaraciones oficiales que respalden esas versiones.
La reacción viral y el miedo al “efecto Game of Thrones”
La polémica sobre la apariencia se vio alimentada por una preocupación previa entre los fans, generada por una entrevista realizada con el canal de YouTube de Hugo Gloss en noviembre, antes del estreno del primer volumen de la temporada 5.
En el clip, cuando se le preguntó a Millie Bobby Brown y a Noah Schnapp si estaban felices con el final de sus personajes, la actriz esbozó una sonrisa tensa y asintió ligeramente con la cabeza tras un silencio incómodo. Noah Schnapp, a su lado, solo alcanzó a decir “sí”.
Este momento se viralizó, llevando a muchos espectadores a interpretar el gesto como una señal de que el destino de Eleven podría ser trágico.
El antecedente de Daenerys Targaryen
La reacción de Brown fue comparada de manera recurrente con la de Emilia Clarke, quien años atrás tuvo un gesto similar al ser consultada por el final de Daenerys Targaryen en Game of Thrones (HBO). Dicha serie, aunque icónica, tuvo un cierre acusado de ser “apresurado” y “poco coherente con el desarrollo previo de sus personajes”, lo que incrementa la ansiedad del público de Stranger Things.
El elenco de Stranger Things es consciente de este antecedente. Finn Wolfhard (Mike Wheeler) contó que, al leer los guiones finales, supieron que su serie tendría “una conclusión mucho más satisfactoria”.
El episodio final, titulado The Rightside Up, se estrenó el miércoles 31 de diciembre en Netflix. Ross Duffer afirmó que el capítulo sería épico y “muy grande en escala”. Su hermano Matt añadió que, a pesar de la magnitud, sería el episodio “más centrado en los personajes” de toda la temporada, con una duración de 2 horas y 8 minutos.
Las teorías que rodean el capítulo final
Con el debut del volumen 2, los seguidores configuraron varias teorías sobre lo que podría incluirse en el capítulo 8:
- Redención del villano: Una de las más repetidas sostiene que Vecna no sería el villano final, sino una víctima del Mind Flayer, lo que abriría la puerta a una posible redención de Henry Creel.
- La manipulación: Recientemente, surgieron quienes piensan que Vecna ha estado manipulando a Will Byers la mayor parte del volumen 2, lo que podría llevarlo a traicionar al grupo durante el plan decisivo.
- El sacrificio: La pregunta que más divide al fandom es si debe morir alguien. Las apuestas suelen concentrarse en Will Byers o Eleven, ya que esta última ha sido convencida por Ocho de que sacrificarse es lo mejor para colapsar el Upside Down de forma definitiva.
Noah Schnapp aseguró sentirse confiado con el final, a pesar de la presión que implica cumplir con las altas expectativas del público.
Las críticas sobre la actuación de Millie Bobby Brown y la polémica sobre su imagen, aunque no confirmadas médicamente, reflejan la intensa presión y el escrutinio que enfrentan las figuras públicas desde la niñez en la era de las redes sociales. Mientras la conversación se centra en la estética y las interpretaciones virales, el verdadero desafío de Stranger Things reside en ofrecer un cierre que evite el destino decepcionante de otros íconos televisivos.

