CDMX.- A más de tres décadas del fallecimiento de Kurt Cobain, el caso que marcó a la generación del grunge ha regresado al centro de la discusión pública luego de que un grupo independiente de científicos forenses presentara un informe que cuestiona la versión oficial de suicidio establecida en 1994.
Diversos reportes difundidos por medios como Heraldo y La Cuarta retoman los hallazgos que sugieren inconsistencias médicas y periciales en torno a la muerte del líder de Nirvana.
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Forenses aseguran que Kurt Cobain no se habría quitado la vida
El equipo encabezado por el especialista Brian Burnett y la investigadora Michelle Wilkins revisó la autopsia original y otros elementos de la escena, concluyendo que la evidencia sería más compatible con un homicidio que con una muerte autoinfligida.
Según su análisis, el cuerpo de Kurt Cobain presentaba daños orgánicos, como necrosis en cerebro e hígado, asociados a una sobredosis prolongada y no a una muerte instantánea por disparo de escopeta, lo que abre nuevas interrogantes sobre la secuencia real de los hechos.
Los investigadores sostienen que el músico habría consumido una cantidad de heroína muy superior a la dosis letal, lo que presumiblemente lo habría dejado incapacitado antes del disparo. También cuestionan la limpieza de la escena en el invernadero de su vivienda en Seattle, donde objetos como recibos, cartuchos y jeringas aparecían colocados de manera inusual. Para el equipo forense, estos elementos refuerzan la hipótesis de que la muerte de Kurt Cobain pudo haber sido cuidadosamente escenificada.

Otro punto clave del estudio se centra en la supuesta nota de suicidio. El análisis grafotécnico indica que las primeras líneas serían auténticas, mientras que las últimas —donde se menciona directamente el suicidio— presentan trazos distintos, de mayor tamaño y apariencia irregular, lo que sugiere una posible alteración posterior. Además, la ausencia de salpicaduras de sangre en la mano cercana al arma resulta, según los especialistas, incompatible con un disparo autoinfligido en esas condiciones físicas.
Pese a la difusión de estos hallazgos en publicaciones científicas y medios internacionales, las autoridades del condado de King y el Departamento de Policía de Seattle han reiterado que no reabrirán la investigación, al considerar que no existen pruebas concluyentes que invaliden la determinación original. De esta manera, el caso de Kurt Cobain continúa oficialmente cerrado, aunque el debate social y mediático permanece vigente.
La discusión resurge en un contexto donde nuevas revisiones forenses y el interés cultural por figuras icónicas del rock mantienen viva la memoria del artista, fallecido el 5 de abril de 1994 a los 27 años. Para especialistas y seguidores, el legado musical de Kurt Cobain convive ahora con interrogantes que, pese al paso del tiempo, siguen generando controversia internacional.

