miércoles, febrero 11, 2026

Kalimba en el auditorio nacional: La verdad detrás de sus 20 años

Kalimba celebra 20 años de carrera en el Auditorio Nacional con un sold out. Conoce el setlist completo, los horarios detallados y quiénes serán los teloneros del K20 Tour.

Rumores apuntan al regreso de Pokémon rojo fuego Nintendo Switch por aniversario de la franquicia

Rumores apuntan al posible regreso de Pokémon rojo fuego Nintendo Switch por aniversario de la franquicia.

Diputado Humberto Aldana Navarro llama a priorizar el servicio público rumbo al proceso electoral 2026

Diputado Humberto Aldana Navarro llama a priorizar servicio público y cercanía ciudadana rumbo al proceso electoral 2026.

La nueva vida laboral mexicana: 40 horas semanales, pero sin prisa

Fecha:

El Senado de la República ha avalado la reforma constitucional que, por primera vez desde 1917, promete transformar las condiciones de trabajo en México. Esta modificación, que busca la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas a la semana, representa un cambio profundo en la relación entre productividad y bienestar social en el país. El proyecto, que ahora pasa a la Cámara de Diputados para su revisión, establece una ruta de implementación gradual que culminará hasta el año 2030.

Este esfuerzo legislativo recupera la tradición social de la Constitución de 1917 y responde a una realidad incómoda: México se encuentra entre las naciones donde los trabajadores laboran más y, consecuentemente, descansan menos. El dictamen, que modifica el apartado A del artículo 123 constitucional, busca equilibrar el tiempo dedicado al trabajo con la vida familiar y la salud de las personas, bajo la premisa de que trabajar más horas no se traduce necesariamente en una mayor productividad, sino en un mayor desgaste físico, emocional y social.

También te puede interesar: Reforma electoral 2026: Crítica a la reconfiguración del Estado mexicano

La ruta crítica: cómo se llegará a la jornada de 40 horas

La reforma al artículo 123, apartado A, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, fue aprobada en el Pleno senatorial con una mayoría calificada: 121 votos a favor en lo general, y 103 votos a favor y 15 en contra en lo particular. El dictamen fue turnado inmediatamente a la Cámara de Diputados, donde será analizado por las comisiones de Puntos Constitucionales y de Trabajo.

Lo que realmente importa de este proyecto es su calendario de aplicación, establecido en el artículo tercero transitorio. La duración de 40 horas no será inmediata, sino que se alcanzará de manera escalonada en un periodo de cinco años:

  • 2026: La jornada se mantendrá en 48 horas.
  • 2027: Se reducirá a 46 horas.
  • 2028: Pasará a ser de 44 horas.
  • 2029: Se establecerá en 42 horas.
  • 2030: Regirá finalmente la semana laboral de 40 horas.

El secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, celebró esta aprobación, señalando en sus redes sociales que con ella se dio “un paso importante para equilibrar trabajo, familia y salud”, y que “millones de trabajadores se verán beneficiados”.

Definiciones claras sobre horas extras y descanso

Además de la reducción de la jornada ordinaria, la modificación a la Carta Magna establece lineamientos estrictos sobre el tiempo extraordinario y los días de descanso, buscando proteger la integridad salarial y física de los empleados:

  • Salario íntegro y descanso: La reforma precisa que, por cada seis días laborados, los trabajadores deberán gozar de por lo menos un día de descanso con goce de salario íntegro.
  • Límites y pago extraordinario: La adición al artículo indica que el trabajo extraordinario no podrá exceder de doce horas en una semana, y estas horas podrán distribuirse en un máximo de cuatro horas diarias y hasta cuatro días en ese periodo.
  • Horas extra ordinarias: Se abonará como salario cien por ciento más de lo fijado para las horas ordinarias.
  • Prolongación del tiempo extraordinario: Si el tiempo extraordinario de trabajo supera las mencionadas doce horas semanales, el empleador está obligado a pagar doscientos por ciento más del salario que corresponda a las horas de la jornada ordinaria.
  • Protección a menores: Las personas menores de dieciocho años no tienen permitido laborar tiempo extraordinario.

La polémica de los dos días libres

Aunque la reforma fue celebrada por distintos Grupos Parlamentarios como un avance histórico, la ausencia en el dictamen de la obligación explícita de otorgar dos días de descanso por cada cinco laborados se convirtió en el principal punto de debate para algunas bancadas.

La senadora Cristina Ruíz Sandoval, del PRI, fue crítica con este aspecto, expresando que el proyecto mide el descanso en horas y no en días. Para ella, es necesario establecer en la Carta Magna cinco días de trabajo por dos días de descanso, pues de lo contrario, se estará mintiendo “al pueblo de México”.

Esta postura fue respaldada por Clemente Castañeda Hoeflich, de Movimiento Ciudadano (MC), quien, pese a respaldar la reducción, argumentó que la propuesta “tal cual está planteada no cumple con algunas demandas” de los trabajadores, ya que un solo día no es suficiente para que las personas puedan recuperarse, convivir y realizar sus actividades domésticas. Es relevante señalar que la asamblea rechazó un total de 18 modificaciones propuestas por senadoras y senadores de Morena, PAN, PVEM, PRI y MC.

Voces legislativas: los argumentos centrales en el senado

La discusión en el Senado reveló un amplio consenso sobre la necesidad de reducir la jornada, pero divergencias en el cómo y cuándo.

El respaldo al bienestar social

Geovanna Bañuelos de la Torre, presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, defendió que esta reforma implica “devolver tiempo a trabajadoras y trabajadores” que salen y vuelven a casa de noche. Enfatizó que “Trabajar más horas no significa trabajar mejor”, y que “Trabajar menos no es producir menos, sino vivir mejor”.

Enrique Inzunza Cázarez, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, agregó que la modificación es un paso más para avanzar en la consolidación del Estado Constitucional de Bienestar, recuperando la tradición social de la Constitución de 1917. También Óscar Cantón Zetina, de Morena, aseveró que se trata de una reforma histórica, pues desde 1917 no se modificaba la legislación.

Por su parte, Juanita Guerra Mena, del PVEM, aseguró que esta reforma mantiene intactos salarios, prestaciones y derechos adquiridos. También señaló que jornadas más equilibradas impactan directa y positivamente la salud física y mental de los trabajadores.

Lizeth Sánchez García, del PT, dijo que reducir la jornada laboral es reconocer que el trabajador es el corazón de la riqueza social y que avanzar hacia las 40 horas es hacerlo hacia el bienestar integral de las personas.

Las advertencias sobre la gradualidad y la informalidad

Aunque Marko Cortés Mendoza, del Grupo Parlamentario del PAN, dijo que es un paso en la dirección correcta para alinear a México a los estándares internacionales, lo calificó como un acto de justicia “a medias”. Su crítica se centró en dos puntos clave:

  • La aplicación de las 40 horas se hará efectiva hasta 2030, debido a la gradualidad.
  • El 50 por ciento de los trabajadores se encuentran en la informalidad, por lo que la reforma no los alcanzará.

El senador Erik Iván Jaimes Archundia, aunque respaldó el cambio, consideró que es un “tema inacabado”. Argumentó que se debe dar claridad a la autoridad laboral para resolver posibles conflictos por la interpretación y aplicación de la ley. Además, propuso ofrecer incentivos a las empresas para que no apliquen la gradualidad, sino que implementen la reducción inmediatamente.

Esta reforma no es solo una modificación legal; es un replanteamiento de la vida laboral en el país. El proyecto ya está en San Lázaro, listo para enfrentar el análisis final y posiblemente, más modificaciones. El patrón que revela este movimiento es que la legislación mexicana está comenzando a mirar hacia el bienestar integral de su fuerza de trabajo.

Ahora, la gran pregunta es si la Cámara de Diputados estará dispuesta a acelerar este proceso, o si las críticas sobre la gradualidad y la ausencia de los dos días de descanso se convertirán en nuevos obstáculos para este derecho que lleva esperando más de un siglo.

banner WA
La nueva vida laboral mexicana: 40 horas semanales, pero sin prisa

Compartir:

Historias relacionadas