Febrero de 2026 se perfila como un mes clave para millones de asegurados y jubilados en México, pues marca el inicio de ajustes tanto en el pago de pensiones existentes como en el costo de la popular Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Mientras que algunos pensionados recibirán incrementos por ley, quienes buscan mejorar su futura jubilación enfrentarán un encarecimiento significativo, con pagos mensuales que alcanzarán niveles históricos debido a la actualización de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) y la reforma de 2020.
Es crucial entender que el aumento de una pensión del IMSS no es generalizado ni automático. Los cambios responden a mecanismos legales precisos: ajustes automáticos por inflación, la acreditación de asignaciones familiares o la corrección de errores en el cálculo original. Simultáneamente, el IMSS ha lanzado un aviso urgente para quienes cotizan bajo la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, alertando que la planificación financiera ahora es más delicada que nunca ante las nuevas cuotas.
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El aviso urgente del IMSS sobre el costo disparado de la modalidad 40 en 2026
La Modalidad 40 del IMSS (Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio) sigue siendo una estrategia clave para quienes buscan elevar el salario promedio de cotización y aspirar a una mejor pensión. Su principal atractivo es esa posibilidad, pero el Instituto ha lanzado una advertencia clara para 2026: esta alternativa se está convirtiendo en una inversión mensual considerablemente mayor.
Este aumento en los costos es el resultado de dos factores convergentes que impactan directamente en el presupuesto de los asegurados: los ajustes en la Unidad de Medida y Actualización (UMA) y el incremento gradual de cuotas derivado de la reforma al sistema de pensiones aprobada en 2020.
El nuevo estándar de la uma y los pagos históricos
Con la entrada en vigor de la UMA 2026, el salario máximo de cotización para la Modalidad 40 queda establecido en 25 UMAs. Esto fija el salario diario tope en $2,932.75 pesos, una cifra que redefine por completo el costo de esta modalidad.
Como consecuencia directa, los pagos mensuales alcanzan montos sin precedentes, de acuerdo con los cálculos oficiales del propio IMSS:
- En los meses de 31 días, la cuota mensual supera los $13,100 pesos.
- En los meses de 30 días, el pago ronda los $12,700 pesos.
Este monto representa un esfuerzo económico considerable, en especial para quienes no cuentan con ingresos estables. El encarecimiento de la Modalidad 40 no es un evento puntual, ya que el incremento progresivo de cuotas se mantendrá de forma gradual hasta el año 2031. Por esta razón, el IMSS insiste en que, si no se planifica de forma correcta, esta inversión puede volverse una carga difícil de sostener durante los últimos años de cotización.
La transición clave de enero a febrero de 2026
Un punto clave para los asegurados es la transición entre enero y febrero de 2026. Durante enero, los pagos a la Modalidad 40 aún se calculan con el tope salarial del año anterior, aunque ya incorporan el aumento en la cuota del IMSS, manteniendo montos elevados.
A partir de febrero de 2026, el cambio es total. Las nuevas inscripciones a la Modalidad 40 se rigen por completo bajo la UMA 2026, mientras que quienes ya estaban registrados conservan condiciones específicas según la fecha en que realizaron su alta.
Especialistas en seguridad social recomiendan el análisis individual de cada caso. La Modalidad 40 permite ajustar el salario base de cotización, por lo que no siempre es conveniente elegir el monto máximo permitido. Una alternativa para reducir el impacto financiero son los esquemas intermedios, como cotizar con 10 o 20 UMAs, ya que disminuye la carga mensual sin renunciar al objetivo de mejorar la pensión futura.
Tres vías legales para aumentar las pensiones ya otorgadas en febrero de 2026
El Instituto Mexicano del Seguro Social aplicará ajustes en millones de pensiones a partir de febrero de 2026. Aunque el aumento de una pensión del IMSS no suele ser generalizado, la legislación mantiene tres vías reconocidas para incrementar un monto ya otorgado.
1. Ajustes automáticos
Algunas pensiones del IMSS reciben actualizaciones periódicas vinculadas a la inflación o a indicadores como la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Este tipo de incremento depende directamente del tipo de pensión y del régimen bajo el cual fue concedida, principalmente en jubilaciones del esquema tradicional.
Estos ajustes no siempre se reflejan de manera inmediata en el pago mensual. Por ello, los pensionados deben revisar resoluciones, comprobantes de pago y depósitos bancarios para confirmar si el aumento correspondiente a febrero de 2026 ya fue aplicado. Si el incremento no aparece, el beneficiario debe aclarar ante el Instituto si existe una omisión administrativa. Además, es necesario verificar si el cálculo inicial fue correcto, ya que errores en semanas cotizadas, salario base o régimen pueden impactar el monto desde el inicio.
2. Las asignaciones familiares
Las asignaciones familiares son una de las formas más comunes de aumentar la pensión del IMSS. Este beneficio se otorga cuando el pensionado acredita beneficiarios con derecho, los cuales pueden ser:
- Esposa o esposo, concubina o concubinario.
- Hijos (comprobando estudios o incapacidad).
- Ascendientes que demuestren dependencia económica.
El incremento se integra directamente al pago mensual de la pensión y varía según el número y tipo de beneficiarios registrados. Si el pensionado no cuenta con familiares con derecho, puede solicitar una ayuda asistencial, un apoyo menor que está contemplado dentro del esquema de asignaciones familiares reconocidas por la ley.
3. Corrección de errores y recursos de inconformidad
Otra vía legal es la Solicitud de Modificación de Pensión por Hechos, un trámite que permite corregir errores o integrar información que haya sido omitida en el cálculo original. El IMSS acepta solicitudes por mensualidades mal pagadas, ajustes en el salario base o la incorporación de cargas familiares no consideradas.
Si el Instituto no emite una respuesta favorable, la ley contempla el recurso de inconformidad, un procedimiento formal para impugnar resoluciones definitivas dentro de los plazos establecidos.
Beneficios fiscales y advertencias finales
Con la actualización de la UMA 2026, también aumenta el monto de pensión exento del Impuesto Sobre la Renta (ISR). En 2026, quienes reciban menos de $53,493 pesos mensuales no tendrán retenciones fiscales, lo que mejora el ingreso neto durante el retiro. Para quienes cotizaron bajo la Ley 1997, también existe el complemento del Fondo de Pensiones para el Bienestar, aunque no aplica en todos los casos. Finalmente, el IMSS advierte que volver a trabajar puede suspender pensiones garantizadas, por lo que revisar el régimen antes de hacerlo resulta clave.
El panorama de 2026 muestra un sistema de pensiones dual: exige mayor precisión y compromiso económico a quienes están planeando su retiro, y requiere una supervisión constante por parte de quienes ya lo disfrutan para asegurar que sus derechos sean respetados. La diferencia entre una pensión adecuada y una insuficiente ahora recae, más que nunca, en la planeación y en la verificación activa de cada detalle administrativo. ¿Está usted preparado para hacer la revisión minuciosa que el IMSS ahora demanda?

