Un operativo de alta precisión en Tapalpa, Jalisco, el 22 de febrero de 2026, culminó con la captura y posterior muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y el abatimiento de Hugo H., conocido como “El Tuli”, un operador logístico y financiero clave de la organización. Este suceso representa un golpe estratégico de magnitud considerable contra una de las estructuras criminales más poderosas de México.
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Detalles del operativo en Tapalpa: inteligencia y ejecución
La operación que llevó al fin de “El Mencho” fue el resultado de extensos trabajos de inteligencia militar y nacional, coordinados entre la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO). La localización de Oseguera Cervantes se logró tras ubicar a un hombre cercano a una de sus parejas sentimentales, quien la trasladó a un complejo de cabañas en Tapalpa, Jalisco, donde se reunió con el líder criminal. El 21 de febrero, tras la partida de la mujer, la inteligencia confirmó la permanencia de “El Mencho” en el lugar con su círculo de seguridad.
El planeamiento de la operación se realizó el 21 de febrero, bajo el principio militar de que quien ejecuta la acción debe planearla. La estrategia fue diseñada por personal de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano y de la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional. El despliegue operativo incluyó tres componentes: terrestre, aeromóvil con seis helicópteros en alerta desde estados aledaños, y apoyo aéreo con aeronaves tipo Texan de la Fuerza Aérea Mexicana. La noche del 22 de febrero, tras corroborar la presencia del objetivo, las fuerzas federales establecieron un cerco para ejecutar las órdenes de aprehensión por delincuencia organizada y portación de armas de fuego.
Al arribar al sitio, las fuerzas federales fueron recibidas con disparos de alta intensidad por parte del personal de seguridad del líder criminal. En este enfrentamiento inicial, ocho presuntos integrantes del grupo criminal fueron abatidos. Durante el intercambio de disparos, Oseguera Cervantes y dos de sus escoltas resultaron heridos, al igual que un elemento militar. Una vez controlada la situación, personal de sanidad militar evaluó a los heridos y solicitó su evacuación aérea. “El Mencho” falleció durante el traslado en helicóptero a una instalación médica en la Ciudad de México a causa de las heridas. Tres elementos militares resultaron heridos y fueron trasladados para recibir atención especializada.
En el lugar del operativo, se aseguraron armas de alto poder, vehículos blindados y armamento especializado, incluyendo lanzacohetes con capacidad para derribar aeronaves y destruir vehículos militares. Tras el abatimiento de “El Mencho”, se registraron bloqueos carreteros y actos violentos atribuidos a grupos criminales en varios estados, incluyendo Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Zacatecas, Colima y Oaxaca.
La caída de “El Tuli”: operador logístico y financiero clave
En el marco de la misma jornada de operativos, también fue abatido Hugo H., alias “El Tuli”, identificado como el operador logístico, financiero y principal hombre de confianza de “El Mencho”. Según el general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, “El Tuli” fue localizado en El Grullo, Jalisco, desde donde coordinaba bloqueos en vías de comunicación, incendios de vehículos y ataques contra las Fuerzas Armadas. Se le atribuye haber organizado y coordinado una serie de ataques violentos tras la muerte de “El Mencho”, con el objetivo de desestabilizar distintas regiones y presionar a las fuerzas de seguridad.
“El Tuli” incluso ofrecía hasta 20 mil pesos por cada militar asesinado por miembros del grupo delictivo. Al ser detectado, se desplegó una unidad aeromóvil de fuerzas especiales de la Brigada de Fusileros Paracaidistas. Al intentar escapar a bordo de un vehículo y agredir al personal militar, “El Tuli” fue abatido durante el enfrentamiento. En el lugar, se le aseguraron dos armas (una corta y una larga), 7 millones 200 mil pesos y 965 mil dólares en efectivo, así como cartuchos, cargadores y el vehículo en el que intentó huir. Su muerte representa un golpe significativo a la estructura logística y financiera del CJNG.
El impacto estratégico de la muerte de “El Mencho” en el CJNG
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes marca un punto de inflexión en la historia reciente del narcotráfico en México y se considera uno de los golpes más relevantes contra el crimen organizado en los últimos años, comparable en dimensión a la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán. “El Mencho” era el fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación, una organización criminal que se distinguió por su rápido crecimiento y su capacidad bélica, desafiando directamente el monopolio de la fuerza estatal.
Bajo su liderazgo, el CJNG mutó a una maquinaria paramilitar que empleaba sistemáticamente armamento pesado, como lo demostró el derribo de un helicóptero militar en 2015 y el reciente decomiso de lanzacohetes. La organización cimentó su hegemonía no solo en el trasiego transnacional de drogas sintéticas, sino también en economías predatorias como la extorsión sistemática, el secuestro y el robo de combustible (huachicol). La violencia fue un sello distintivo del CJNG, con ejecuciones públicas y ataques a políticos, jueces y agentes del orden.
La muerte de “El Mencho” fractura el eje de mando de una estructura que, según analistas, podría experimentar un reacomodo interno y un aumento de la violencia entre facciones por el control de rutas, redes de lavado de dinero y plazas de extorsión. El gobierno de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a su captura, considerándolo uno de los narcotraficantes más buscados del mundo. Además, se ha revelado que Estados Unidos colaboró con información e inteligencia para el operativo.
Implicaciones para la seguridad nacional y la relación bilateral
El abatimiento de “El Mencho” se erige como un acierto táctico y de inteligencia rotundo para la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, demostrando una articulación eficaz de las instituciones de seguridad, especialmente de las fuerzas armadas. La presidenta Sheinbaum reconoció la labor del Gabinete de Seguridad y destacó la actuación coordinada de las Fuerzas Armadas tras el operativo en Jalisco. La Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) expresó su respaldo a la política nacional de seguridad, calificándola de decidida, responsable y estratégica, y enfatizó la importancia de fortalecer la prevención del delito y la inteligencia.
A pesar de la contundencia de esta victoria de Estado, el escenario a corto plazo advierte nubarrones. Es previsible que la fragmentación del liderazgo vertical del CJNG dispare los índices de violencia a nivel municipal, desgarrando el tejido social y la economía de las comunidades que quedan como rehenes en la disputa por el territorio.
En el tablero geopolítico, la caída del líder criminal oxigena y redefine la compleja relación bilateral con Estados Unidos, marcada durante los últimos años por recelos institucionales y la apremiante crisis del fentanilo. Esta operación podría fortalecer los lazos de cooperación y servir como moneda de cambio para rebajar la tensión con el gobierno estadounidense, que ha demandado resultados en la lucha contra los cárteles. El éxito de este operativo subraya la importancia de la inteligencia estratégica en operaciones de alto impacto contra el crimen organizado.

