La tarde del domingo 8 de febrero de 2026, México vivió momentos de alarma tras el registro de un sismo de magnitud 5.7 con epicentro localizado a 19 kilómetros al noreste de Puerto Escondido, en el estado de Oaxaca. Aunque el movimiento telúrico se sintió fuertemente en la costa oaxaqueña, el impacto real de este evento radica en la activación oportuna del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) y la rápida movilización de protocolos de emergencia que demostraron la capacidad de respuesta de las autoridades locales y federales.
La coordinación entre la alerta sísmica, que se activó en teléfonos celulares y parlantes en diversas entidades, y la inmediata reacción de Protección Civil en estados clave como Oaxaca, la Ciudad de México, Estado de México, Puebla y Guerrero, permitió que la población realizara desalojos preventivos sin reportar daños estructurales ni personas lesionadas. Este sismo, ocurrido apenas diez días antes del Simulacro Nacional, funcionó como una prueba de fuego para los sistemas de seguridad en las zonas de alto riesgo sísmico del país.
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El evento: detalles técnicos del sismo en Oaxaca
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) confirmó que el evento tuvo lugar exactamente a las 15:42:10 horas, tiempo local. La magnitud final se estableció en 5.7.
Los datos técnicos del sismo, según el reporte preliminar y final del SSN, son:
- Magnitud: 5.7
- Ubicación: 19 kilómetros al noreste de Puerto Escondido, Oaxaca.
- Profundidad: 10 kilómetros.
- Coordenadas: Latitud 15.98 y Longitud -96.94.
El temblor fue perceptible principalmente en los municipios de la región Costa y parte de la Sierra Sur de Oaxaca, generando la inmediata evacuación de viviendas, comercios, plazas y oficinas. A pesar de la intensidad, la respuesta coordinada de las autoridades y la ciudadanía evitó incidentes mayores.
Tiempos de alerta que salvaron al centro del país
Uno de los datos más relevantes del evento fue el tiempo de anticipación que brindó el Sistema de Alerta Sísmica (SASMEX), permitiendo que millones de personas contaran con un margen crucial para desalojar edificios.
El sistema de alerta informó que los parlantes se activaron con tiempos variables, dependiendo de la distancia del epicentro:
- Oaxaca: La población cercana al epicentro recibió el aviso con 19 segundos de anticipación.
- Ciudad de México: Los capitalinos tuvieron una ventana de 93 segundos para ejecutar los protocolos de evacuación, un margen significativamente mayor.
La activación preventiva de la alerta sísmica en la Ciudad de México y otras entidades del país fue clave, ya que si bien el sismo no fue perceptible para toda la población de la capital, el aviso permitió aplicar los protocolos de seguridad de forma inmediata.
Protocolos activados: la respuesta inmediata de Oaxaca y la Ciudad de México
La reacción de los gobiernos locales fue casi inmediata. Tanto el gobierno de Oaxaca como el de la Ciudad de México activaron operativos y revisiones exhaustivas que confirmaron el balance de cero daños.
Evaluación en Oaxaca y balance de daños cero
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, informó que se desplegó un operativo estatal para evaluar los posibles daños. La Coordinación Estatal de Protección Civil comenzó de inmediato con los protocolos.
Posteriormente, Manuel Maza Sánchez, director de Protección Civil del Estado de Oaxaca, confirmó en entrevista que el monitoreo realizado con autoridades municipales y federales concluyó sin ningún reporte de daños estructurales ni personas lesionadas en la entidad.
Coordinación total en la capital
En la Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó que se activaron de manera inmediata los protocolos de emergencia, seguridad y comunicación. Esta activación fue coordinada con diversas dependencias capitalinas:
- La Secretaría de Seguridad Ciudadana.
- La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
- El C5.
- La Semovi.
- Seguiagua.
- La Secretaría de Obras y Servicios.
Para evaluar posibles afectaciones, se desplegaron las aeronaves Cóndor, y tras el primer corte de patrullajes y sobrevuelos, la jefa de Gobierno confirmó que no había “novedad”, daños o afectaciones relevantes.
Pablo Vázquez, secretario de Seguridad Ciudadana, también descartó afectaciones, aunque aseguró que los protocolos de revisión continuarían. Además, los principales servicios de transporte público, incluyendo el Metro, el Cablebús, el Metrobús y el RTP, reanudaron sus operaciones con normalidad minutos después del evento. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) confirmó que las labores de revisión seguían, sin reportar afectaciones o retrasos en los vuelos programados para ese domingo.
Estados vecinos descartaron afectaciones
La alerta sísmica sonó en varios estados aledaños a Oaxaca. La revisión preventiva concluyó sin incidentes graves en estas entidades:
- Estado de México: Descartó afectaciones tras la primera revisión en sus 125 municipios.
- Puebla y Guerrero: Tampoco registraron daños o heridos tras el sismo.
La respuesta de Protección Civil en estas regiones fue la misma: descartar afectaciones, pero mantener la coordinación con gobiernos vecinos para continuar con los protocolos y solicitar a la población que se mantuviera atenta a los canales oficiales.
Este sismo de magnitud 5.7 sirve como una advertencia puntual: los avances en la tecnología de alerta sísmica han reducido significativamente el riesgo de pérdida humana y material, moviendo el foco hacia la eficiencia de los protocolos de evacuación. ¿Estamos realmente preparados para mantener la calma y ejecutar los procedimientos de seguridad con la misma disciplina cuando la alerta se active? La prueba de este 8 de febrero de 2026 demostró que la infraestructura puede responder, pero la clave siempre será la respuesta humana.

