Claves de la noticia:
- Regreso a clases en Kantunilkín: El reinicio de actividades educativas el próximo lunes garantiza el flujo constante de pasajeros en las colonias populares.
- Situación crítica: Los “martillos” son los más afectados por la crisis actual, debiendo cubrir cuotas y combustible con ingresos mínimos.
- Pluriempleo: Ante la falta de pasaje, los operadores han recurrido a la albañilería, ganadería y carpintería para subsistir.
KANTUNILKÍN, QR.- Tras semanas de una economía aletargada y jornadas de búsqueda incansable por las calles del municipio de Lázaro Cárdenas, el sector de los mototaxistas vislumbra finalmente una luz al final del túnel. El reinicio de las actividades escolares, programado para el próximo lunes, se perfila como el motor principal para reactivar las finanzas de cientos de familias que dependen directamente del transporte local.
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Luis Rey Canul, dirigente de la Federación Unidos de Lázaro Cárdenas, confirmó que el gremio se encuentra preparado para lo que denominan una “mejoría gradual”.
Según el líder sindical, el bullicio que generan las aulas no solo cambia la dinámica social de la cabecera municipal, sino que representa la fuente de ingresos más estable para los operadores, ya que los padres de familia prefieren la agilidad del mototaxi para trasladar a sus hijos a los diversos planteles educativos.
El desafío de los “martillos” y la búsqueda del pasaje
La realidad actual, previa al retorno a clases, ha sido descrita como un escenario de supervivencia. Canul señaló que los servicios actuales son apenas “esporádicos”, limitándose a traslados hacia tiendas de conveniencia o al hospital del IMSS-Bienestar.
Esta escasez de clientes obliga a los choferes a recorrer kilómetros adicionales por las colonias populares, consumiendo combustible sin la garantía de obtener el sustento diario.
El panorama es particularmente sombrío para los denominados “martillos” —operadores que no son dueños de las unidades—.
Estos trabajadores enfrentan una presión triple: deben generar lo suficiente para cubrir la cuota diaria exigida por los propietarios del vehículo, pagar los elevados costos del carburante y, finalmente, intentar llevar un remanente económico a sus hogares.
En las condiciones actuales, las ganancias netas para este sector son, en ocasiones, prácticamente nulas.}

Resiliencia y diversificación laboral
La crisis de demanda ha forzado a los transportistas a demostrar una capacidad de adaptación notable. El dirigente sindical reveló que muchos de sus compañeros no han podido quedarse cruzados de brazos esperando al lunes. Durante este periodo de “vacas flacas”, gran parte de los agremiados ha tenido que intercambiar el manubrio por herramientas de carpintería, albañilería o labores en ranchos ganaderos.
“Nuestros compañeros son gente de trabajo. Mientras las clases no inician, muchos se van al campo o a la construcción. Saben que no pueden depender de un pasaje que hoy es inexistente, pero tenemos la confianza plena en que el lunes la economía local dará ese giro que tanto necesitamos”, expresó Rey Canul.
Expectativas de recuperación
La confianza de la Federación Unidos reside en la naturaleza del servicio de mototaxi en Kantunilkín: un transporte de proximidad, económico y esencial para la movilidad urbana en zonas donde otros medios no llegan con la misma frecuencia. Con el regreso de los uniformes y las mochilas a las calles, se espera que el flujo de efectivo comience a circular nuevamente por las manos de los trabajadores del volante.
La reactivación no solo beneficiará a los transportistas, sino que genera un efecto dominó en el comercio local, desde las gasolineras hasta los talleres de reparación de motocicletas. Por ahora, los motores ya se calientan para el lunes, el día en que Kantunilkín recupere su ritmo y los mototaxistas, finalmente, dejen de “ruletear” en vano.

