CANCÚN, QR.- Quintana Roo se colocó como una de las entidades del país con mayores avances en sofisticación productiva y diversificación de alto valor dentro del Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2026, presentado este lunes por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
En el marco del vigésimo aniversario de la publicación de este indicador, el IMCO destacó a Quintana Roo junto con Nayarit y Campeche como las tres entidades con mayores incrementos —de entre 12.7 y 26.9 puntos— en su índice de complejidad económica enfocado en sectores de innovación.
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El reporte, titulado “Los pilares de la nueva economía”, evalúa a las 32 entidades federativas mediante 53 indicadores distribuidos en seis subíndices, centrando su análisis en las condiciones de infraestructura y formación de talento para competir en la geoeconomía actual.

Complejidad económica: el nuevo motor del Caribe Mexicano
El IMCO enfatizó que el desempeño de Quintana Roo demuestra que generar actividades con mayor valor agregado resulta indispensable para elevar la competitividad estatal. La transición paulatina hacia servicios e industrias basadas en innovación le permite al estado complementar su consolidada vocación turística con nuevos nichos de desarrollo.
Valeria Moy, directora general del IMCO, señaló durante la presentación que las entidades competitivas no siguen una sola fórmula, sino que construyen ecosistemas en los que convergen talento calificado, infraestructura funcional, empleo formal e instituciones confiables.

Desafíos clave para consolidar el crecimiento en Quintana Roo
A pesar de los avances registrados en sofisticación productiva, el informe del IMCO remarca retos transversales que enfrentan los estados del país para mantener el crecimiento en el largo plazo:
Formalización del empleo: Convertir la preparación del talento en puestos de trabajo formales registrados ante el IMSS.
Fortalecimiento institucional y seguridad: Traducir las disminuciones de incidencia delictiva en una mayor percepción de seguridad ciudadana.
Autonomía fiscal: Elevar los ingresos propios estatales para reducir la dependencia de aportaciones federales e invertir directamente en infraestructura y desarrollo social.

