KANTUNILKÍN, QR.– Con el propósito de pedir prosperidad y buenas cosechas, don Gilberto Kumul Chan realizó la tradicional primicia maya en su rancho “San Miguel”, una ceremonia ancestral que se lleva a cabo cada cuatro años y que forma parte de las costumbres aún vigentes en la Península de Yucatán.
Los trabajos rituales de la primicia maya estuvieron a cargo de la sacerdotisa Gilda Chimal Kau, quien efectuó los ofrecimientos en lengua materna y elevó plegarias por el bienestar de la familia, los socios y la abundancia en el rancho. Al concluir el acto ceremonial, los alimentos ofrecidos fueron degustados y distribuidos entre los asistentes, conforme a la tradición.
También te puede interesar: El misterio de San Valentín: historia y el retiro litúrgico
Con alimentos del pib y rezos en lengua materna, celebran la primicia maya
Uno de los elementos que destacó durante la primicia maya fue la preparación de las viandas, particularmente las tortillas elaboradas con masa rellena de pepita, cocinadas en un hueco en la tierra conocido como pib, método ancestral de cocción. Una vez listos los alimentos, se realizó el chokoob, momento en que los platillos se retiran del pib para compartirlos con la comunidad presente.
Previo al desarrollo de la primicia maya, familiares y socios del rancho aportaron carne, masa, pepita y utensilios, reflejando el trabajo colectivo que distingue esta práctica ceremonial, considerada una de las tradiciones más representativas de la cultura maya en la región.
Este tipo de celebraciones, como la primicia maya, refuerza la identidad cultural y el respeto por las creencias ancestrales, manteniendo viva una herencia que ha sido transmitida de generación en generación en comunidades del norte de Quintana Roo.




