Claves de la noticia:
- Estigma social: El acoso y la burla hacia quienes hablan lenguas indígenas en entornos urbanos y laborales frenan la transmisión generacional de la identidad.
- Brecha educativa: La mayoría de los libros de texto gratuitos se mantienen exclusivamente en español, invisibilizando las 12 etnias de Chiapas y la lengua maya.
- Falta de acción técnica: Aunque existe una Ley de Derechos Lingüísticos, docentes advierten que no se ha “aterrizado” en políticas públicas efectivas ni en espacios de difusión masiva.
KANTUNILKÍN, QR.- La riqueza de las lenguas indígenas enfrenta una crisis silenciosa pero letal. Yulma Guadalupe Rodríguez Álvaro, docente de educación indígena en la región de Los Altos de Chiapas, lanzó una dura advertencia: las lenguas maternas están en riesgo inminente de desaparecer, impulsadas no solo por el paso del tiempo, sino por un sistema social que castiga a quien las habla.
De acuerdo con la especialista, la discriminación y el bullying son los principales verdugos de la identidad cultural. En un contraste irónico y doloroso, Rodríguez Álvaro señaló que mientras a un extranjero se le celebra su cultura e idioma, al hablante nativo se le margina por su origen.
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“Cuando una persona habla una lengua materna, en muchas ocasiones es motivo de burla para la gente de la ciudad, mientras que a un extranjero se le brinda apoyo e incluso existe interés por investigar la cultura de la región”, sentenció la docente.
El abandono de las lenguas indígenas en el hogar
Esta hostilidad ambiental ha permeado en el núcleo familiar. Ante el temor de que sus hijos sean víctimas de segregación en las escuelas o al buscar empleo, muchos padres han optado por dejar de transmitir sus lenguas indígenas. El resultado es una ruptura generacional donde niños y jóvenes crecen desconectados de su herencia lingüística para evitar ser blanco de críticas.

La situación se agrava por la falta de representatividad de las lenguas indígenas en la vida pública. Mientras que en Chiapas conviven 12 etnias con sus respectivas variantes, y en Yucatán predomina la lengua maya, los espacios para estas voces son mínimos. En el caso yucateco, la docente lamentó que existan contados foros o parlamentos dedicados formalmente a su promoción.

Instituciones: Entre el papel y la realidad
El diagnóstico de Rodríguez Álvaro apunta directamente al sistema educativo. Actualmente, la hegemonía del español en los libros de texto gratuitos limita severamente la preservación de las lenguas. A pesar de que México cuenta con la Ley de Derechos Lingüísticos, la docente subrayó que, en la práctica, estas disposiciones no se han traducido en acciones concretas que impacten en las aulas.
La escasez de docentes capacitados y dedicados exclusivamente a la enseñanza de lenguas maternas es otro obstáculo crítico. Ante este panorama, el llamado es urgente: se requiere un trabajo coordinado entre autoridades, medios de comunicación e instituciones culturales para generar concursos, eventos académicos y, sobre todo, materiales pedagógicos pertinentes.
Un destello de esperanza digital
Pese al panorama adverso, surgen iniciativas de resistencia cultural. Recientemente, el auditorio de la Casa de la Cultura fue sede de un encuentro sobre el uso de herramientas digitales para lenguas mayenses, organizado por la Red Junlajal T’aan (Una sola voz). Este tipo de esfuerzos buscan dotar a las lenguas originarias de una plataforma moderna para asegurar que su sonido no se apague en la era de la información.

