FELIPE CARRILLO PUERTO, QR.- Un grupo de educadores comunitarios del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) realizó una manifestación en la representación del organismo en esta ciudad, en demanda de mejores condiciones laborales.
Los trabajadores señalan que no cuentan con estímulos laborales ni sueldos dignos, además de poner en riesgo su integridad para poder cumplir con sus obligaciones. Demandan un aumento salarial, ya que desde hace cuatro años no reciben ni siquiera ajustes. En promedio, un educador del Conafe o del Programa de Educación Inicial No Escolarizada gana entre dos mil 600 y cinco mil pesos mensuales por cumplir con sus responsabilidades.
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Educadores comunitarios del Conafe alzan la voz por sueldos dignos
De acuerdo con los propios manifestantes, son 117 figuras comunitarias las que realizan tareas educativas en los municipios de Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos, donde llevan a cabo actividades de enseñanza en zonas en las que la Secretaría de Educación Pública (SEP) no tiene cobertura.
Los inconformes aseguraron que con su sueldo absorben gastos de transporte, hospedaje, alimentación y la adquisición de materiales e insumos para cumplir con su responsabilidad.
Aseguran que no cuentan con el reconocimiento a su labor por parte de la SEP, pero están obligados a planear, diseñar mecanismos de fortalecimiento al proceso de enseñanza-aprendizaje y cumplir metas que les son impuestas por el Conafe.
Manifestaron que durante su actividad también se expone su integridad física, toda vez que en ocasiones cubren zonas de alta peligrosidad como consecuencia de la delincuencia. A pesar de ello, carecen de seguridad social y no tienen certeza laboral, ya que solo firman contratos por honorarios de forma mensual.
Revelaron que algunos educadores han sido víctimas de privación de la libertad temporal e incluso han sufrido violencia física. Señalaron que el Conafe ha guardado silencio en situaciones de este tipo y los ha invisibilizado.
Dijeron que ya están cansados de esta situación, pues consideran que su trabajo es igual de importante que la educación formal; la tarea es la misma, pero se realiza en condiciones adversas y con menos beneficios.

Los educadores comunitarios indicaron que el Conafe y la SEP consideran el trabajo de los educadores comunitarios como un servicio social, aunque las responsabilidades y compromisos son iguales, e incluso superiores, a los de cualquier docente de educación básica responsable del proceso de enseñanza-aprendizaje en una escuela formal.
Por lo anterior y ante la falta de respuesta a sus demandas, tomaron la decisión de realizar una protesta pacífica, ya que aseguran que la única vía para ser escuchados es levantar la voz y exponer públicamente los problemas que enfrentan.
Dijeron que el objetivo es que las autoridades educativas sean recíprocas con las tareas que realizan y otorguen el reconocimiento a los educadores, quienes también tienen familia y compromisos económicos que atender.
Indicaron que, mientras ellos tienen la tarea de enseñar a miles de estudiantes, existen programas federales como Jóvenes Construyendo el Futuro, que otorgan becas mensuales superiores a nueve mil pesos.
Los 117 educadores comunitarios de Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos brindan servicios de enseñanza-aprendizaje a más de dos mil 900 menores de 33 comunidades.

