KANTUNILKÍN, QR.- A sus 91 años de edad, don Jacinto Chan Tah es un ejemplo de esfuerzo y perseverancia, pues todos los días acude al parque principal de Kantunilkín para vender cocos que él mismo cultiva, demostrando que las ganas de trabajar no tienen edad.
Del cultivo en Xaman Kah al corazón de Kantunilkín
Con la vitalidad que aún conserva, este veterano productor continúa recorriendo su rutina diaria para ofrecer su producto a precios módicos a los habitantes y visitantes que transitan por el corazón de la ciudad, una actividad que, además de mantenerlo activo, le permite obtener ingresos para contribuir a los gastos de su hogar.
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Jacinto Chan Tah: historia de autonomía y orgullo familiar
Don Jacinto Chan Tah comentó que, pese a su avanzada edad, todavía se siente con fuerzas para trabajar, por lo que no ha abandonado la producción de cocos en un terreno de su propiedad, ubicado en la colonia Xaman Kah, de donde obtiene el fruto que posteriormente comercializa.
Recordó que sus hijos ya concluyeron sus estudios y formaron sus propias familias, por lo que ahora continúa trabajando por iniciativa propia, sin dejar de aportar a la economía de su hogar.

Su presencia cotidiana en el parque principal se ha convertido en una estampa de perseverancia, pues mientras muchos a su edad disfrutan del descanso, don Jacinto mantiene vivo el entusiasmo por trabajar, valerse por sí mismo y aprovechar las fuerzas que aún le permiten ganarse la vida con el fruto de su esfuerzo.

