Si buscas saber quien gano el super bowl 2026, la respuesta es clara: los Seattle Seahawks se llevaron el título del Super Bowl LX tras un enfrentamiento decisivo contra los New England Patriots. El marcador final fue 29-13 a favor de Seattle. Este partido, celebrado hoy, domingo 8 de febrero de 2026, en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, no fue una simple victoria ofensiva, sino una lección de control defensivo.
El triunfo de Seattle, que marca su segundo título de Super Bowl, rompió un periodo de sequía que duraba 12 años desde su victoria en el Super Bowl XLVIII. El análisis del juego muestra un patrón inusual en las finales de la NFL: el dominio absoluto de una unidad defensiva, apodada el “Dark Side”, que anuló completamente al mariscal de campo de los Patriots, Drake Maye.
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La defensa es la nueva ofensiva: Cómo Seattle aplastó a New England (29-13)
La narrativa de la final del Super Bowl LX giró completamente en torno a la asfixiante defensa de los Seattle Seahawks. Mientras que la ofensiva luchaba por conseguir touchdowns en la primera mitad, la unidad defensiva se encargó de mantener a los New England Patriots con un marcador en blanco hasta bien entrado el tercer cuarto. Los Seahawks terminaron con un récord de 17-3, superando a los Patriots (17-4).
El liniero defensivo Uchenna Nwosu fue una figura central, no solo por su presión constante, sino por una jugada crucial en el cuarto periodo. La defensa fue responsable de:
- Seis capturas (sacks) sobre el mariscal Drake Maye.
- Dos intercepciones clave que cortaron series ofensivas peligrosas.
- Un touchdown defensivo anotado por Uchenna Nwosu tras devolver un balón 45 yardas (descrito como intercepción o balón suelto, según reportes de campo).
El récord de Jason Myers que cimentó la victoria
Es imposible hablar de la victoria de los Seahawks sin mencionar la precisión quirúrgica del pateador Jason Myers. En un partido de baja anotación y dominio defensivo, los puntos conseguidos por el pie de Myers resultaron ser la diferencia fundamental para mantener la ventaja inicial.
Myers convirtió cinco goles de campo a lo largo del encuentro, estableciendo un nuevo récord en la historia del Super Bowl para un solo partido. Su efectividad permitió que Seattle mantuviera el control del reloj y el marcador, incluso cuando la zona roja se hacía impenetrable.
Resumen estadístico del Super Bowl LX
La disparidad en las jugadas defensivas clave subraya el dominio de Seattle:
Análisis cuarto por cuarto: El partido que se ganó sin ofensiva
El Super Bowl LX se desarrolló bajo una dinámica de juego que favoreció a la contención y el trabajo de trinchera.
Primeros dos cuartos: El asedio del “Dark Side” (Marcador 9-0)
El primer cuarto terminó 3-0 a favor de los Seattle Seahawks. Fue un periodo marcado por la dificultad de ambas ofensivas para establecer un ritmo constante. El único puntaje de los primeros 15 minutos fue el primer gol de campo de Jason Myers. Seattle logró mover las cadenas con acarreos de Kenneth Walker III y pases cortos de Sam Darnold, lo que les permitió posicionarse para el puntaje inicial.
Al inicio del segundo cuarto, los Patriots continuaron con enormes dificultades ofensivas, manteniendo el marcador en cero durante gran parte de la primera mitad. Seattle amplió su ventaja a 9-0 antes del descanso gracias a la efectividad de Myers, quien convirtió dos goles de campo adicionales:
- El primero fue de 39 yardas con 11:16 en el reloj.
- El segundo fue de 44 yardas.
A pesar de la desventaja, la unidad defensiva de New England evitó daños mayores. Destacó el esquinero Christian González, quien frustró un intento de pase profundo de Darnold hacia Shaheed, forzando a Seattle a conformarse con tiros de campo y manteniendo la esperanza viva al medio tiempo.
El quiebre de los Patriots y el punto de inflexión (Tercer cuarto: Marcador 12-7)
El tercer cuarto vio a los New England Patriots finalmente romper el cero en el marcador. Jason Myers sumó su cuarto gol de campo, poniendo el marcador 12-0. Tras una primera mitad inoperante, la ofensiva de New England finalmente reaccionó.
El mariscal de campo Drake Maye lideró una serie ofensiva que culminó en el primer touchdown de los Patriots, reduciendo la distancia a solo cinco puntos (12-7) y devolviendo la emoción al Levi’s Stadium. La defensa de los Patriots también mostró signos de vida cuando Milton Williams logró la primera captura del juego sobre Sam Darnold, forzando una pérdida de 8 yardas y obligando a Seattle a despejar.
El cuarto final: La defensa sella la victoria
El cuarto periodo fue el más dinámico y fue donde los Seattle Seahawks consolidaron su victoria de 29-13. El cierre se definió por jugadas ofensivas oportunas seguidas de una defensa implacable que selló el resultado.Secuencia de anotaciones finales:
- TD Ofensivo de Seattle: Con 13:24 restantes, Sam Darnold conectó con el ala cerrada A.J. Barner en un pase de 16 yardas, el primer touchdown ofensivo de la noche, ampliando la ventaja a 19-0 tras el punto extra.
- Respuesta de New England: Poco después, Drake Maye lanzó un pase de anotación de 35 yardas a Mack Hollins, colocando el marcador 19-7.
- Récord de Myers: Con aproximadamente seis minutos restantes, el pateador de Seattle sumó su quinto gol de campo del juego, estableciendo el nuevo récord y poniendo el marcador 22-7.
- Jugada Defensiva Final: Con 2:15 restantes, Uchenna Nwosu recuperó el balón y lo devolvió 45 yardas para un touchdown defensivo, elevando la ventaja a 29-7 y sentenciando el partido.
- Anotación Final Patriots: En los segundos finales, los Patriots lograron un touchdown tardío, dejando las cifras definitivas en 29-13.
El hito cultural: Bad Bunny en el medio tiempo
Más allá del campo de juego, el Super Bowl LX marcó un momento histórico en el ámbito del entretenimiento. El cantante puertorriqueño Bad Bunny fue el encargado del espectáculo de medio tiempo, un hecho significativo ya que se convirtió en el primer artista latinoamericano en encabezar este evento en solitario. Su presentación contó con invitados especiales de alto nivel como Lady Gaga y Ricky Martin.
El Super Bowl LX no solo fue una victoria deportiva para Seattle, sino también una reafirmación del poder de las unidades defensivas en el fútbol americano moderno. Los Seahawks demostraron que, incluso ante una ofensiva que se mueve lentamente, la presión y el oportunismo defensivo pueden construir un campeonato. Este patrón sugiere que la capacidad de anular al mariscal de campo rival es lo que realmente importa en los juegos de campeonato.

