La legendaria esquiadora Lindsey Vonn, de 41 años, se había propuesto un desafío que los especialistas calificaron de temerario: competir en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026 con el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda roto y un menisco dañado. Lo que se esperaba fuera una cita con la épica terminó en un silencio sepulcral este domingo, cuando la “Speed Queen” sufrió una caída aparatosa al inicio del descenso olímpico.
El accidente, ocurrido en la pista Tofana de los Dolomitas, culminó con la estadounidense siendo evacuada de emergencia en helicóptero tras recibir atención médica sobre la nieve durante varios minutos. Este incidente no solo puso un final abrupto a sus quintos juegos, sino que posiblemente marcó el epílogo de una carrera ilustre que ha estado constantemente marcada y castigada por problemas físicos.
También te puede interesar: ¿Cuando y a que hora ver el Super Bowl LX New England Patriots vs. Seattle Seahawks?
El contexto de una temeridad olímpica
El incidente de Vonn no fue un mero accidente deportivo; fue la consecuencia directa de una decisión extremadamente controversial tomada tan solo nueve días después de sufrir una grave lesión previa en el descenso de Crans Montana, Suiza. En esa ocasión, el 30 de enero, la esquiadora se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y sufrió una contusión ósea, además de daño en el menisco.
A pesar de la gravedad del diagnóstico, Vonn confirmó el martes anterior a la competencia, en una conferencia de prensa en la sede olímpica, que seguiría adelante. “Mi rodilla no está hinchada y, con la ayuda de una rodillera, estoy segura de que puedo competir el domingo”, declaró entonces, en contra del sentido común médico.
La advertencia del doctor Ripoll sobre la articulación inestable
El riesgo de esta decisión fue señalado por el doctor Pedro Ripoll, quien analizó el incidente. El facultativo declaró que Vonn se enfrentaba no solo a un imposible, sino a una “temeridad”, poniendo su salud en serio riesgo al competir con el cruzado roto y una prótesis de titanio en la otra rodilla.
El doctor Ripoll lamentó que “la inteligencia es la capacidad de entender la realidad y adaptarse a ella”. Para él, la esquiadora, quien ya tenía una prótesis en la rodilla derecha, debía haberse abstenido de competir hasta tener reparada la lesión en la rodilla izquierda. Ripoll opinó que Vonn fue víctima de su propia obcecación, habiendo minusvalorado la gravedad de la situación tras superar otros desgarros y fracturas en el pasado.
Responsabilidades en la decisión
El especialista también señaló que este accidente fue producto de un conjunto de decisiones, y que “el entorno de la deportista [la estuvo] animando a competir en esas condiciones”. El doctor Ripoll subrayó que los entornos con frecuencia piensan más en sus propios intereses que en la salud del deportista. La gran preocupación ahora es lo que pudo haber ocurrido en la rodilla derecha, la que porta la prótesis de titanio, ya que una fractura en esa zona plantea problemas técnicos serios y provoca secuelas muy importantes.
Rodilla de titanio y el desafío de los 41 años
La trayectoria de Lindsey Vonn es una sucesión de victorias y cirugías. En febrero de 2019 se retiró, hastiada por el dolor en su rodilla derecha, que la llevó a someterse a una cirugía en abril de 2024 para colocarle una prótesis parcial de titanio.
Contra todo pronóstico, seis meses después y con 40 años, regresó a la competición con la única misión de estar en estos Juegos Olímpicos, en su pista predilecta de Cortina d’Ampezzo, donde ostenta un récord de 12 victorias en la Copa del Mundo.
Durante la temporada 2025-2026, Vonn ya había sorprendido al ser una contendiente casi de inmediato:
- En noviembre de 2024 tuvo un inicio tímido con un decimocuarto puesto.
- Logró ganar dos pruebas de la Copa del Mundo en St Moritz, Suiza, y Zauchensee, Austria.
- Lideraba la clasificación de descenso de la Copa del Mundo antes de su caída en Suiza.
Incluso después de su última lesión, la esquiadora completó exitosamente los entrenamientos oficiales del viernes y sábado en Tofane, logrando el tercer mejor tiempo en el segundo descenso. Sin embargo, las caídas en Crans Montana y ahora en Cortina d’Ampezzo convirtieron su sueño en una pesadilla.
El descenso en Tofane: 13 segundos de drama
El drama se desató durante el décimo tercer turno de salida. Apenas 13 segundos después de comenzar el recorrido, Vonn perdió el control al inicio del descenso. Intentó cortar la línea demasiado ajustada, tocó una de las banderas y, tras un salto en la parte alta de la pista, rodó ladera abajo. El sonido de su grito tras el accidente fue “espeluznante”, según el doctor Ripoll.
El personal médico la inmovilizó en una camilla, mientras el público presente, incluido el rapero Snoop Dogg, observaba en silencio sepulcral. Su padre, Alan Kildow, miraba al suelo mientras atendían a su hija en la nieve.
El silencio sepulcral del público y la reacción del equipo
El incidente provocó que se interrumpiese el descenso. La incertidumbre se mantuvo hasta que finalmente la leyenda fue trasladada en helicóptero a un hospital, aún sin un reporte puntual de su estado de salud. El equipo de esquí de Estados Unidos solo informó que sería evaluada.
Mientras el accidente de Vonn generaba un profundo dolor, su compañera de equipo, Breezy Johnson, obtuvo la medalla de oro en el descenso olímpico, superando a la alemana Emma Aicher y a la italiana Sofia Goggia. Johnson se convirtió en la segunda mujer estadounidense en ganar la prueba, 16 años después de que Vonn lo hiciera.
Johan Eliasch, presidente de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard, resumió el sentir de la comunidad: el accidente fue “trágico, pero es el esquí de competición”. Agradeció lo que Vonn ha hecho por el deporte, señalando que su carrera fue el tema de conversación de los juegos y la puso en la mejor luz posible.
El legado de la “Speed Queen”
Nacida en Minnesota en 1984, Lindsey Vonn comenzó su historia en la nieve en los gélidos inviernos del norte de Estados Unidos, antes de que sus padres la mudaran a Vail, Colorado, a los 10 años, un epicentro del esquí.
En sus cinco Juegos Olímpicos, Vonn logró resultados notables:
- Debutó joven en Salt Lake City 2002.
- En Vancouver 2010 se colgó el oro en el descenso y el bronce en el supergigante.
- Obtuvo un bronce en el descenso de Pyeongchang 2018.
En la Copa del Mundo, acumuló 84 victorias y se convirtió recientemente en la esquiadora de mayor edad en ganar una prueba del circuito. Su vida personal, marcada por su matrimonio con Thomas Vonn y su posterior relación con el golfista Tiger Woods, también la mantuvo bajo el foco mediático, llenando portadas de revistas de moda.
Ahora, con su imagen tirada en la nieve de los Dolomitas, la pregunta que queda flotando es si esta caída, provocada por una decisión valerosa pero médicamente insostenible, será el doloroso punto final que su tenacidad no le permitió escribir por sí misma. ¿Cuánto más está dispuesta a sacrificar el cuerpo humano, incluso con partes de titanio, en pos de la gloria deportiva?

