La visibilización del Gran Pueblo Maya
Durante mi trabajo periodístico, he tenido el privilegio y la fortuna de convivir con familias mayas, quienes de manera solidaria comparten el pan y la sal, desde comer frijol k’abax, hasta disfrutar un escabeche de pollo o un pozol con coco; el lugar, es lo de menos, lo mismo da estar sentado debajo de la sombra de un cedro o en un banco hecho con el tronco de un zapote.
El rezago histórico del Pueblo Maya en Quintana Roo
Por muchos años, el Gran Pueblo Maya sufrió el olvido de gobiernos y organizaciones que solo explotaron sus usos y costumbres, sin que los legisladores mostraran interés para visibilizarlos, desde la proclamación de Quintana Roo como Estado Libre y Soberano, los pueblos originarios quedaron rezagados, solo fueron invitados a participar de la prosperidad turística como manos de obra para la hotelería o la gastronomía.
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Pero desde 2018, con la llegada del gobierno de la llamada “Cuarta Transformación”, los pueblos originarios de México fueron puestos en la vitrina social, no solo como herederos de usos y costumbres, sino como personas sujetas de derecho, con el respeto de su identidad y su libre determinación en sus comunidades; al grado que hoy la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), les da la razón sobre la protección de su patrimonio milenario.
La SCJN y la defensa del patrimonio cultural indígena
Digo esto, por la reciente determinación de la Suprema Corte sobre el caso relacionado con la protección del patrimonio cultural del Pueblo Maya, que se originó cuando el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) ordenó medidas cautelares al Grupo Xcaret para retirar de circulación y exhibición contenidos publicitarios que utilizaban elementos del patrimonio cultural maya desde 1990; es decir, durante casi 36 años estos empresarios explotaron usos y costumbres del Gran Pueblo Maya sin que éstos recibieran beneficios, más que empleos con salarios mínimos.
Lógicamente, Grupo Xcaret promovió un amparo que le fue otorgado por la Justicia en el Estado, lo que permitió continuar con el uso del patrimonio cultural en su publicidad en tanto se resolvía el fondo del asunto. Sin embargo, al revisar esta decisión, la SCJN concluyó que la persona juzgadora no realizó una adecuada ponderación entre la apariencia del interés social y el buen derecho, es decir, la valoración preliminar de si existe una base jurídica razonable que permita anticipar, sin prejuzgar el fondo, que el acto reclamado podría ser inconstitucional, como lo exige la Ley de Amparo.
Interés económico vs. derechos colectivos
El Máximo Tribunal destacó que, conforme a la reforma al artículo 2° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 2024 y la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanos, el patrimonio cultural material e inmaterial pertenece colectivamente a los pueblos y comunidades indígenas, por lo que su protección es un asunto de orden público e interés social. Esto es visibilización del pueblo maya.
En ese sentido, el Pleno subrayó que el Estado tiene la obligación de garantizar el resguardo de dicho patrimonio frente a cualquier uso indebido o no autorizado. Asimismo, concluyó que la afectación alegada por la empresa era de carácter meramente económico, lo cual no puede prevalecer sobre el interés colectivo de proteger la identidad cultural del Pueblo Maya, por lo que revocó la resolución que había concedido la suspensión definitiva.
Con esta determinación, el Grupo Xcaret no tiene otra alternativa más que respetar la decisión de la SCJN, pues ya no hay otra instancia superior en el país que pueda darle la razón; al grado que dignatarios mayas desconocieron al Gran Consejo Maya por prestarse a presuntos actos de corrupción al recibir dinero de estos empresarios dedicados a la explotación de usos y costumbres mayas. Ahí se las dejo…

SASCAB
Por cierto, los excedentes petroleros todavía no se manifiestan en el precio de los combustibles en nuestro país; el Diesel continúa al alza y por efecto “carambola” aumentan los precios de los productos, no sólo de los básicos, sino de todo en general. En el 2018 el precio de un huevo era de 2.26 pesos; hoy el mismo producto tiene un precio de 3.50 pesos, es decir lleva un aumento del 64.57 por ciento y sigue subiendo. Al tiempo…

