La transferencia de las islas Chagos a Mauricio no es solo un trámite diplomático; es un movimiento geopolítico que revela profundas fricciones entre aliados de la OTAN. Esta decisión del Reino Unido, impulsada por presiones históricas y legales, ha provocado la ira de Donald Trump, quien la calificó como un “acto de GRAN ESTUPIDEZ”. Vamos a ver esto a fondo.
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Las islas Chagos: contexto histórico de un archipiélago en disputa
Las islas Chagos forman un archipiélago clave ubicado en el centro del océano Índico, a más de 1.600 kilómetros al noreste de Mauricio. La soberanía de este territorio es objeto de reclamo desde hace décadas.
El contexto histórico es crucial para entender el conflicto:
- Dominio inicial: El Reino Unido tomó control de las islas junto con Mauricio en 1814, bajo el Tratado de París, tras la derrota de Napoleón.
- Separación: En 1965, un acuerdo fraguado durante la Guerra Fría entre Estados Unidos y el Reino Unido separó las islas Chagos de Mauricio. En ese momento, el archipiélago fue rebautizado como el Territorio Británico del Océano Índico.
- Independencia y promesa: Aunque Mauricio obtuvo su independencia en 1968, las islas Chagos permanecieron bajo control británico. El acuerdo de separación establecía que las islas regresarían a Mauricio cuando ya no fueran necesarias para la defensa británica.
Con el tiempo, muchos chagosianos fueron expulsados de las islas para crear una base militar, y la mayoría se reasentó en Mauricio. Se estima que la población global chagosiana ronda las 10.000 personas, dispersas en el Reino Unido, Mauricio y Seychelles.
El valor geopolítico y militar de Diego García
La base militar construida en Diego García, el mayor de los arrecifes, es el punto neurálgico del debate.
Para frenar la influencia militar soviética en la región, Estados Unidos y el Reino Unido construyeron allí una base militar clave en 1971. Considerada uno de los activos en el extranjero más importantes —y, a menudo, más secretos— de Estados Unidos, su utilidad ha sido probada en múltiples ocasiones:
- Ha sido utilizada para lanzar dos invasiones a Iraq.
- Ha servido como punto fundamental de aterrizaje para bombarderos en misiones en Asia.
- Se le ha relacionado con los esfuerzos de extradición por parte de Estados Unidos.
La presión legal y el fallo de la Corte Internacional de Justicia
Mauricio ha reclamado la soberanía de las islas desde la década de 1980 y llevó el caso a tribunales internacionales.
En 2019, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) —el máximo tribunal de la ONU— dictaminó que el Reino Unido debía devolver las islas Chagos a Mauricio “lo más rápidamente posible”. El tribunal sostuvo que esta medida permitiría a Mauricio “completar la descolonización de su territorio de una manera coherente con el derecho de los pueblos a la autodeterminación”.
Aunque el dictamen de la CIJ no es jurídicamente vinculante, el Reino Unido enfrentó una creciente presión internacional. Sucesivos gobiernos británicos, tanto conservadores como laboristas, sostuvieron que esta situación era una prueba de su compromiso con el derecho internacional.
Los términos exactos del acuerdo de mayo de 2025
El acuerdo que desató la controversia fue aprobado y firmado en mayo de 2025 por el primer ministro británico, Keir Starmer, y su homólogo mauriciano.
Bajo los términos de este tratado:
- Soberanía total: El Reino Unido transferirá la soberanía de todas las islas Chagos a Mauricio.
- Arrendamiento garantizado: El Reino Unido pagará a Mauricio 101 millones de libras esterlinas (equivalentes a US$ 136 millones) al año.
- Uso de la base: Este pago corresponde a un arrendamiento de 99 años de la base militar en Diego García, lo que garantiza que el Reino Unido y Estados Unidos puedan seguir utilizando la instalación “durante generaciones”.
En ese momento, el Departamento de Estado de Estados Unidos indicó que Washington “acogía con beneplácito” el acuerdo. El secretario de Estado, Marco Rubio, incluso afirmó que, tras una revisión exhaustiva, el Gobierno de Donald Trump había determinado que este arreglo “garantiza la operación a largo plazo, estable y eficaz” en Diego García.
La súbita oposición de Donald Trump
Pese a que el mismo mandatario había elogiado el acuerdo el año pasado como un “logro monumental”, Donald Trump revivió el intenso debate con una repentina oposición.
La madrugada del martes, Trump usó Truth Social para criticar fuertemente a su aliado de la OTAN. Escribió que el Reino Unido estaba planeando “regalar la isla de Diego García… SIN NINGUNA RAZÓN”, considerando el acto como “debilidad total”.
En una declaración contundente, el expresidente añadió que “que el Reino Unido regale un territorio extremadamente importante es un acto de GRAN ESTUPIDEZ”.
Reacciones de la oposición británica
La súbita oposición de Trump sirvió de catalizador para que los políticos de la derecha británica renovaran sus críticas al tratado. El líder del partido populista Reform UK, Nigel Farage, comentó que “los estadounidenses se han dado cuenta de que les mintieron” y que se les dijo erróneamente que el Reino Unido “no tenía otra opción que entregar las islas Chagos”.
La líder del opositor Partido Conservador, Kemi Badenoch, fue aún más lejos, sumándose al tono de Trump al afirmar que “pagar para entregar las islas Chagos no es solo un acto de estupidez, sino de completo autosabotaje”.
No obstante, no está claro si la oposición de Trump o la indignación de los partidos bastarán para frustrar el acuerdo, dado que el Partido Laborista cuenta con una mayoría amplia en el Parlamento.
Choque de visiones del mundo: fuerza vs. derecho internacional
Trump sostuvo que esta decisión sería vista por potencias internacionales como China y Rusia como un “acto de debilidad total”, y que ellas “solo reconocen la FUERZA”.
En este sentido, la oposición del expresidente representa un choque directo de visiones del mundo. Mientras Keir Starmer sostiene que el Reino Unido tiene la obligación legal de devolver las islas Chagos a Mauricio, Trump ha dejado claro que no reconoce ese tipo de límites.
El expresidente afirmó que la única cosa que puede frenar su poder en el escenario internacional es “mi propia moral. Mi propia mente”. Además, sentenció: “No necesito el derecho internacional”.
Groenlandia como justificación de la acción expansionista
Trump vinculó la cesión de Chagos por parte del Reino Unido con otra acción que considera necesaria para la seguridad nacional: la adquisición de Groenlandia. Él afirmó que la devolución es “otro más en una larga lista de motivos de seguridad nacional por los que Groenlandia debe ser adquirida”, aunque sin dar mayores detalles.
Previamente, el presidente había justificado su interés en adquirir el territorio al vincularlo con el hecho de no haber ganado el Premio Nobel de la Paz, señalando que eso significaba que ya no se sentía obligado “a pensar únicamente en la paz”.
La voz de la comunidad chagosiana
Es importante notar que las negociaciones entre los gobiernos de Reino Unido y Mauricio se llevaron a cabo sin la participación de los chagosianos. A pesar de esto, una encuesta realizada por Whitestone Insight reveló que la comunidad global chagosiana respaldaba “de manera abrumadora” seguir bajo soberanía británica y se oponía a la transferencia de soberanía a Mauricio.
El acuerdo de las islas Chagos, si bien cumple con un dictamen de descolonización, ilustra cómo las obligaciones históricas pueden chocar directamente con la estrategia geopolítica de seguridad en el océano Índico. La pregunta que queda sobre la mesa es si el valor del derecho internacional prevalecerá, o si la base militar de Diego García se convertirá en el siguiente punto de inflexión en la disputa por la influencia global entre las grandes potencias.

