El periodista independiente Don Lemon, anteriormente presentador de CNN, fue arrestado el viernes 30 de enero de 2026 por agentes federales en Los Ángeles, acusado de participar en un “ataque coordinado” contra Cities Church en St. Paul, Minnesota. La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, ordenó la detención, encendiendo un debate nacional sobre la libertad de prensa y los límites de la cobertura periodística en el marco de las protestas anti-ICE.
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El arresto federal y la acusación formal
La detención de Don Lemon se produjo en Los Ángeles durante la noche, justo cuando el periodista se encontraba en la ciudad para cubrir la entrega de los Premios Grammy. El arresto del ex presentador de la cadena CNN se vincula a su cobertura de las protestas llevadas a cabo el 18 de enero en Saint Paul, Minnesota, en los alrededores y dentro de Cities Church.
La particularidad de esta iglesia radica en que un funcionario del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ejerce como pastor religioso, lo que la convirtió en el foco de manifestantes contrarios a la política migratoria. Durante las protestas, se portaban pancartas con el lema: “Nadie es ilegal en una tierra robada”.
La fiscal general Pam Bondi fue categórica al anunciar las detenciones el 30 de enero de 2026. Bondi afirmó que Lemon y otras tres personas habían cruzado la línea entre la labor periodística y la actividad delictiva, participando en un “ataque coordinado contra Cities Church”.
Los cuatro detenidos por orden de pam bondi
Bajo la dirección de Pam Bondi, agentes federales arrestaron a primera hora del viernes 30 de enero de 2026 a cuatro individuos por su presunta implicación en el asalto coordinado a la iglesia en St. Paul, Minnesota:
- Don Lemon: Periodista independiente (ex presentador de CNN).
- Trahern Jeen Crews.
- Georgia Fort.
- Jamael Lydell Lundy.
La perspectiva de la defensa: un ataque a la prensa libre
Abbe Lowell, abogado de Don Lemon, criticó fuertemente la decisión del Gobierno de Estados Unidos, caracterizándola como un esfuerzo político para sofocar la verdad y desviar la atención de problemas más graves. Lowell señaló que la labor de Lemon cubriendo las protestas “no fue diferente de lo que siempre ha hecho”, insistiendo en que el periodista solo transmitió lo que sucedió en la iglesia.
Lowell describió la acción judicial como un “ataque sin precedentes a la Primera Enmienda” y un intento de la Administración de Donald Trump de “distraer la atención de las muchas crisis que enfrenta”. La defensa elevó la tensión del caso al reprochar al gobierno que, en lugar de investigar a los agentes de ICE que presuntamente “asesinaron a dos manifestantes pacíficos en Minesota,” esté dedicando recursos a arrestar a un periodista.
La Primera Enmienda está diseñada para proteger a los periodistas, cuya función es “sacar a la luz la verdad y exigir responsabilidades a quienes ostentan el poder”, remarcó el abogado en su comunicado.
Puntos clave del conflicto legal
El caso Don Lemon pone en tela de juicio la protección constitucional del periodismo cuando este se superpone con un evento con consecuencias penales. A continuación, se detalla el contraste entre la postura oficial y la defensa:
Escándalo financiero en estados unidos
Mientras el foco mediático se concentra en la detención del periodista y la batalla por la Primera Enmienda, otras fuentes han reportado simultáneamente el escándalo millonario que envuelve al expresidente Donald Trump. Trump ha demandado al Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos y reclama una suma de 10.000 millones de dólares, marcando otro frente de alto perfil en el panorama legal y financiero del país.
El arresto de un periodista de renombre por su cobertura de una protesta social, sumado a la escalada de batallas legales que involucran a figuras políticas de alto nivel, subraya la profunda polarización y las crecientes crisis institucionales que enfrenta Estados Unidos en 2026.

