Carlos Torres Vila proyecta una rentabilidad del 20% para BBVA en 2026, consolidando un modelo de negocio que combina crecimiento récord con el despliegue masivo de inteligencia artificial tras alcanzar beneficios de 10.511 millones de euros.
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La visión estratégica de Carlos Torres Vila para el ciclo 2026
El mercado confirma que la entidad financiera encara el actual periodo estratégico con una solidez estructural inédita. Según ha manifestado Carlos Torres Vila, la organización se encuentra mejor preparada que nunca para gestionar la incertidumbre geopolítica gracias a una diversificación geográfica que actúa como escudo ante la fragmentación global. Los resultados demuestran que la combinación de innovación y ejecución disciplinada permite a la institución aspirar a un retorno sobre el capital tangible (ROTE) cercano al 20% para el próximo ejercicio.
La integración de la inteligencia artificial no se plantea como una mejora incremental, sino como una transformación radical de la relación con el cliente. En la práctica, se observa que esta tecnología redefine el asesoramiento, la gestión de riesgos y la eficiencia operativa. Tras el éxito de la transformación digital, Carlos Torres Vila sitúa ahora al banco a la vanguardia de la nueva era tecnológica, priorizando soluciones anticipativas y personalizadas que generen un valor diferencial frente a los competidores europeos.
Maximización del valor para el accionista y dividendo histórico
El desempeño financiero de 2025, calificado como excepcional por la presidencia, establece un nuevo estándar en la retribución al capital. Las cifras reflejan una capacidad única para generar resultados de forma sostenida, lo que se traduce en una política de dividendos sin precedentes:
- Reparto de beneficios: Distribución de más de 5.200 millones de euros, cumpliendo un payout del 50%.
- Incremento del dividendo: Pago total de 92 céntimos de euro por acción, un 31% más que el año anterior.
- Recompra de acciones: Inicio de un segundo tramo del programa extraordinario por 1.000 millones de euros el 23 de marzo.
- Evolución bursátil: Desde 2019, el valor total para el accionista se ha multiplicado por casi seis veces, superando la media del sector bancario en España y Europa.
Resiliencia ante la fragmentación del entorno global
A pesar de las tensiones en regiones estratégicas como el estrecho de Ormuz, la economía muestra una resistencia superior a la prevista. Los datos de la entidad apuntan a un crecimiento sostenido en mercados clave, con estimaciones del 2,4% en España y del 1,8% en México. Carlos Torres Vila ha subrayado que esta resiliencia se apoya en un dinamismo crediticio robusto, con un aumento del 16% en el último ejercicio, impulsando miles de proyectos empresariales y personales.
La eficiencia operativa se mantiene como un factor diferencial crítico. Con una ratio del 39%, frente al 52% de la media de la banca europea, la organización demuestra una gestión optimizada de los recursos. Esta solvencia permite afrontar con confianza las inversiones necesarias en transición energética y sostenibilidad, áreas donde se han canalizado más de 134.000 millones de euros en negocio sostenible, reforzando el impacto positivo en las sociedades donde opera el grupo.
Liderazgo en captación de clientes y talento innovador
La expansión de la base de usuarios alcanzó un nuevo hito con más de 11,5 millones de altas en el último año, elevando el total de clientes activos por encima de los 81 millones. Este crecimiento se sustenta en una operativa mayoritariamente digital, donde dos de cada tres nuevos clientes acceden a través de canales tecnológicos. El equipo humano, formado por más de 127.000 profesionales, constituye el motor de esta transformación.
Para Carlos Torres Vila, el objetivo final es ofrecer una banca que acompañe de forma más cercana y humana, utilizando la tecnología como herramienta de empoderamiento. La hoja de ruta hacia 2026 prioriza el crecimiento en el segmento de empresas y la generación de capital en negocios de bajo consumo, como seguros y gestión de activos, garantizando la sostenibilidad del modelo de negocio a largo plazo en un entorno financiero cada vez más digitalizado.

