La Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York ha presenciado un vuelco radical tras la llegada de Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela destituido, a suelo estadounidense el pasado 3 de enero. Enfrentando graves cargos de narcoterrorismo, Maduro ha movido una pieza maestra en su defensa al contratar a Barry J. Pollack, el prestigioso penalista de Washington, reconocido por ser el arquitecto de la libertad de Julian Assange.
También te puede interesar: El precio de la presidencia: Delcy Rodríguez y el ultimátum petrolero de Trump
El giro radical en la corte de Nueva York
Nicolás Maduro, acusado de conspiración de narcoterrorismo y la posesión de armas de guerra, compareció el 5 de enero en el tribunal de la ciudad de Nueva York. La fiscalía general le imputa cuatro delitos, acusándolo de enriquecerse ilegalmente y de tener planes para inundar Estados Unidos de cocaína. De acuerdo con la acusación, la red operó durante más de veinte años.
La llegada de Pollack sugiere que la defensa buscará explotar las debilidades probatorias y denunciar la presunta “politización” del caso, dada la naturaleza extraterritorial y opaca de las pruebas.
La captura y la comparecencia judicial
El líder chavista fue capturado el pasado 3 de enero en Caracas, mientras dormía con su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar relámpago llevada a cabo por el ejército de Estados Unidos. Trasladado de forma inmediata a Nueva York, compareció ante el juez federal de distrito Alvin Hellerstein, de 92 años, quien fue nombrado por Bill Clinton.
Durante la audiencia:
- Maduro sostuvo que lo capturaron desde su casa en Caracas.
- Se declaró inocente de los cargos de narcotráfico.
- Cuando se le pidió confirmar su nombre, afirmó que era el presidente de Venezuela y que era “un hombre decente”.
La Fiscalía no solo busca penas que sumarían décadas de prisión, sino también la confiscación de todos los bienes y beneficios obtenidos a través de esta red. El fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York que dirigirá la acusación es Jay Clayton, quien fue presidente de la Securities and Exchange Commission (SEC).
Barry Pollack: el arquitecto de los “casos imposibles”
Pollack, socio del bufete Harris St. Laurent & Wechsler LLP, es un especialista en lo que se conoce como “casos imposibles”, con más de tres décadas de experiencia en delitos de cuello blanco y seguridad nacional. Sus credenciales detalladas, que le han otorgado un alto perfil mediático, incluyen:
La credencial Assange y el escándalo Enron
La carta de presentación más potente de Barry Pollack es su papel crucial en la batalla legal de WikiLeaks.
- Fue él quien lideró la negociación que permitió a Julian Assange, fundador de WikiLeaks, obtener la libertad después de 14 años de conflicto, logrando un acuerdo histórico que evitó una condena mayor bajo la Ley de Espionaje.
- Assange estaba acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de violar la ley de espionaje por su papel en la obtención y publicación de documentos militares y diplomáticos clasificados en 2010.
Su historial incluye otras victorias notables. Pollack es recordado por conseguir la absolución de Michael W. Krautz, un exdirectivo de Enron en Houston, en el marco del fraude contable de la empresa energética. Esta fue una de las pocas victorias frente al Gobierno tras el colapso de la energética, demostrando su capacidad para desmontar narrativas oficiales. En una entrevista con LawDragon, Pollack explicó que el de Enron fue el juicio más complicado de su carrera.
Pollack también asistió en la exoneración de Martin Tankleff, un hombre que fue acusado erróneamente de matar a sus padres a los 17 años.
Una fortaleza que combina derecho y finanzas
Pollack, un letrado de alto perfil y expresidente de la Asociación Nacional de Abogados Penalistas, combina una formación jurídica de élite con un pasado como contable público certificado. Esta dualidad le permite dominar los complejos entramados financieros y las tramas de corrupción. Sus colegas lo describen como un experto:
- Graduado con honores en Georgetown.
- Descrito por Chambers USA como un “abogado excepcional, muy brillante”, que se encarga de casos difíciles y que está muy centrado en el cliente.
- Posee una naturalidad excepcional ante los jurados.
En la primera audiencia, Pollack declaró que “por el momento no solicitará la libertad bajo fianza”, pero sí cuestionó la legalidad de la custodia. El analista del medio citado sostiene que la defensa buscaría “atacar el arresto y la legitimidad de la custodia”, argumentando que su cliente es el “jefe de un estado soberano y tiene derecho al privilegio” de su cargo.
La defensa de Cilia Flores y los cuestionamientos al arresto
Cilia Flores, la esposa de Maduro, también fue detenida y acusada de narcoterrorismo. Al igual que su esposo, se declaró inocente y se presentó como la primera dama de Venezuela. Su defensa ha contratado a Mark E. Donnelly, un experto jurista con sede en Texas.
El perfil de Mark Donnelly, experto en el sistema federal
Mark Donnelly, cofundador de la firma Parker Sanchez & Donnelly, es un penalista con amplia experiencia en el sistema federal estadounidense y cuenta con más de 100 juicios con jurado en su haber. Su carrera profesional incluye:
- Más de dos décadas de experiencia en defensa de complejos casos penales.
- Trabajó durante doce años en el Departamento de Justicia (DOJ), donde se desempeñó como Asesor Principal del Fiscal de Estados Unidos para el Distrito Sur de Texas.
- Previo a su paso por el DOJ, trabajó durante ocho años como fiscal en la Fiscalía de Distrito del Condado de Harris (Houston), especializándose en casos que iban desde conducir en estado de ebriedad hasta homicidio capital.
- Donnelly se encargó de casos de fraude y delitos financieros, lavado de dinero y otros casos coordinados por la SEC.
- En 2023, trabajó en la investigación y juicio político del fiscal general de Texas, Ken Paxton, por supuestos sobornos y abuso de poder.
Durante la audiencia, Donnelly informó al juez Hellerstein que su cliente sufrió “lesiones importantes durante su secuestro” y sugirió que podría tener una fractura o hematomas severos en las costillas.
¿Qué patrón revela este nuevo desafío judicial?
Pollack, quien lleva ejerciendo la abogacía más de 35 años, había señalado previamente la tendencia creciente de casos que involucran a múltiples países. “Estados Unidos tiene una visión extraordinaria de su jurisdicción mundial”, explicó en una entrevista, resaltando cómo la interconexión de negocios internacionales ha provocado que sea cada vez más común que casos que antes se desarrollaban íntegramente en Estados Unidos ahora involucren contextos extraterritoriales. Este juicio, que sienta a un líder extranjero frente al Departamento de Justicia por cargos de narcoterrorismo, pone a prueba nuevamente el alcance de esa “jurisdicción mundial” y marca un nuevo precedente en la defensa de figuras políticas de alto nivel.

