CDMX.- En una acción coordinada que ha sacudido los cimientos políticos de la región, el empresario colombo-venezolano Alex Saab fue detenido este miércoles en la capital venezolana. El operativo, ejecutado por agentes del FBI en colaboración con el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), representa un cambio drástico en la narrativa oficialista que, hasta hace poco, presentaba al exministro como un baluarte de la soberanía nacional frente a las presiones externas.
De acuerdo con despachos informativos de La Jornada, la captura de Alex Saab se produce tras su salida del Ministerio de Industrias y Producción Nacional, cargo del que fue destituido recientemente por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Esta detención ocurre en un contexto de alta tensión, pues fuentes de inteligencia sugieren que el empresario podría ser extraditado nuevamente a Estados Unidos. En esta ocasión, su testimonio sería fundamental en los procesos judiciales que enfrenta la cúpula chavista en Nueva York, especialmente tras la captura de Nicolás Maduro a principios de enero.
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Implicaciones internacionales y la red de Alex Saab
La trayectoria de Alex Saab ha estado marcada por la controversia desde su primera detención en Cabo Verde en 2020. Aunque regresó a Venezuela en 2023 tras un canje de prisioneros con Washington, su figura nunca dejó de estar bajo la lupa de organismos internacionales.
La Revista Proceso ha documentado ampliamente cómo el esquema de negocios del empresario se extendió profundamente en territorio mexicano, donde enfrenta al menos cinco denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) por operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Investigaciones señalan que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) detectó flujos superiores a los 300 millones de dólares en contratos vinculados a la compra de alimentos de baja calidad para el programa CLAP. A pesar de que estos movimientos fueron señalados por la administración anterior en México, las organizaciones civiles venezolanas insisten en que la justicia mexicana debe profundizar en el rastro dejado por el empresario, quien habría utilizado empresas fachada en el país para triangular fondos provenientes del erario venezolano.
Junto a la captura de Alex Saab, las autoridades confirmaron la detención del empresario Raúl Gorrín en una zona residencial de lujo en Caracas. Ambos sujetos permanecen bajo custodia en las instalaciones del Sebin, a la espera de que se defina su estatus legal y la posible ruta de extradición.

Para analistas la caída de estos personajes evidencia una fractura interna en el sistema de poder venezolano, donde las figuras que antes eran consideradas intocables ahora son moneda de cambio en las negociaciones de justicia transicional.
El abogado Juan Miguel Betancourt sostiene que la cooperación de Alex Saab con las autoridades estadounidenses podría desmantelar por completo la red financiera que sostuvo al régimen durante la última década. Con investigaciones abiertas en Italia, Ecuador, Colombia y México, el destino del exministro parece estar sellado en las cortes internacionales.
La opinión pública permanece atenta a las reacciones del oficialismo, que a pesar de haberlo homenajeado como héroe nacional hace apenas un año, hoy parece guardar un silencio sepulcral ante la nueva realidad jurídica de Alex Saab.

