Claves de la noticia
- Pilares, modelo exitoso: El programa Pilares no es solo educativo; es una estrategia de seguridad social que busca alejar a los menores de entornos de riesgo mediante el sentido de pertenencia.
- Oficios con valor: A través de talleres como “El Aserrín” y “El Sabor”, el DIF Solidaridad fomenta la autonomía económica y la disciplina desde temprana edad.
- Impacto en la autoconfianza: El gobierno municipal apuesta por el “aprender haciendo” como la vía más rápida para reconstruir el tejido social en las colonias de Playa del Carmen.
PLAYA DEL CARMEN, QR.- En una ciudad que late al ritmo del crecimiento acelerado y los retos de la modernidad, la batalla por el futuro de Playa del Carmen no se libra solo en las calles, sino en la capacidad de su niñez para imaginar un destino distinto.
También te puede interesar: Consolida Playa del Carmen unidad para el “Segundo Piso de la Transformación”
Bajo esta premisa, la presidenta municipal Estefanía Mercado encabezó una supervisión estratégica de los cursos y talleres en el DIF Pilares, un espacio que ha dejado de ser una estancia tradicional para convertirse en una verdadera “fábrica de oportunidades”, informó la alcaldesa a través de un comunicado.
Acompañada por Eduardo Asencio, presidente honorario del Sistema DIF Municipal, la Alcaldesa validó un modelo formativo que rompe con el asistencialismo convencional.
El programa Pilares se estructura en ejes que parecen poéticos pero son profundamente prácticos: Conocimiento, Ritmo, Deporte, Tiempo, Salud, Sabor, Aserrín y, el eje articulador de todos, el Emprendimiento.
El “Saber Hacer” como escudo social
Para la administración de Estefanía Mercado, la capacitación técnica no es un fin, sino un medio de protección.
En zonas de alto dinamismo social, ofrecer a un niño o adolescente la capacidad de dominar un oficio —ya sea la carpintería en el taller de “Aserrín” o la gastronomía en “Sabor”— funciona como un blindaje natural contra la vulnerabilidad.
“En Playa del Carmen creemos que el talento también se construye con las manos y con el corazón”, señaló la Presidenta Municipal durante su diálogo con los alumnos.
“En el programa Pilares estimulamos a nuestras niñas y niños a desarrollar el trabajo manual, aprendiendo y creando, porque cuando una niña o un niño aprende a construir algo por sí mismo, también aprende a confiar en su capacidad para construir un mejor futuro”.
Este enfoque en la autoconfianza es el núcleo de la estrategia. Al ver resultados tangibles de su esfuerzo, los menores desarrollan una identidad positiva que los aleja de caminos de riesgo, fomentando la disciplina y los valores que requiere una sociedad en paz.

Cercanía e Inclusión: El sello del DIF Solidaridad
El éxito de este modelo radica en la operatividad humana. Eduardo Asencio subrayó que el trabajo del Sistema DIF se ha volcado a las calles, atendiendo con un sentido de inclusión y cercanía a los grupos prioritarios. El objetivo es prevenir riesgos sociales antes de que ocurran, fortaleciendo el bienestar comunitario desde el núcleo familiar.
Por su parte, Deyanira Martínez, directora general del Sistema DIF, explicó que estos entornos de aprendizaje están diseñados para que los asistentes crezcan con herramientas reales de vida. No se trata solo de ocupar el tiempo libre, sino de sembrar la semilla del emprendimiento. Un joven que aprende el valor de su trabajo manual hoy, es un ciudadano que mañana buscará emprender su propio negocio o integrarse con éxito a la vida laboral de la Riviera Maya.
Un compromiso con el tejido social
La visita de supervisión no fue un acto protocolario más, sino una reafirmación de que la inversión en la niñez es la inversión más rentable para la seguridad de Solidaridad. El Gobierno Municipal busca que el modelo Pilares sea un faro de desarrollo integral, donde el arte, el deporte y la técnica se fundan para crear una generación de ciudadanos resilientes.
Con estas acciones, Playa del Carmen levanta los “pilares” de una comunidad que no solo espera el futuro, sino que lo fabrica con sus propias manos. La administración de Estefanía Mercado deja claro que, en la lucha por el bienestar social, el talento, la disciplina y la cultura son las armas más poderosas.

