La asistencia de los Príncipes de Gales, Kate Middleton y el Príncipe William, a los Premios BAFTA 2026 marcó un momento significativo, destacando la elegancia de la Princesa de Gales en un vestido Gucci reutilizado y la coordinación de la pareja en medio de un escrutinio real intensificado.
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El regreso de la Princesa de Gales y su elección de vestuario
La Princesa de Gales hizo su esperado regreso a los Premios BAFTA en 2026, siendo esta su primera aparición en el evento desde 2023, tras un período de recuperación de un tratamiento contra el cáncer. Para la ocasión, optó por un vestido de noche de Gucci en tonos rosa frambuesa y rosa pálido, una pieza que ya había lucido en 2019. Este gesto de reutilización subraya un compromiso con la sostenibilidad y la atemporalidad en la moda real, una tendencia observada en sus apariciones públicas.
El diseño del vestido presentaba una silueta fluida con capas de gasa en tonos violeta y un cinturón de terciopelo burdeos que definía la cintura, añadiendo un toque de sofisticación. La elección de un tono rosa ombre con una falda vaporosa y capas más oscuras en la parte superior creó una estética romántica y elegante.
Accesorios con historia y significado
Para complementar su atuendo, la Princesa de Gales seleccionó joyas con un profundo valor histórico. Lució el collar gargantilla Art Decó de la Reina Mary y los pendientes de araña de diamantes Greville de la Reina Isabel II. Estos pendientes, creados por Cartier en 1918 y obsequiados a la Reina Isabel II en su boda en 1947, añaden un elemento de homenaje a la difunta monarca y conectan su estilo con la tradición real. Un clutch de terciopelo a juego con el cinturón completó el conjunto, demostrando una meticulosa atención al detalle.
La coordinación de estilo con el Príncipe William
El Príncipe William, en su papel de Presidente de la Academia Británica de Artes Cinematográficas y Televisivas (BAFTA) desde 2010, asistió al evento luciendo una chaqueta de terciopelo burdeos de Emporio Armani. Esta elección de color no fue casual, ya que el tono de su chaqueta coordinaba sutilmente con el cinturón de terciopelo de la Princesa de Gales, creando una armonía visual en su aparición conjunta. Esta coordinación de atuendos se interpreta como un mensaje de unidad y estabilidad, especialmente en un momento de mayor escrutinio sobre la familia real.
El contexto de la aparición real
La asistencia de los Príncipes de Gales a los BAFTA 2026 se produjo en un momento delicado para la monarquía británica, pocos días después del arresto del ex Príncipe Andrew por sospecha de mala conducta en un cargo público. Su presencia en la alfombra roja, sonriendo y manteniendo una actitud de “negocios como de costumbre”, fue percibida como un intento de proyectar estabilidad y asegurar al público que el trabajo de los “royals activos” no se ve afectado por las controversias familiares.
A pesar de la intención de proyectar normalidad, se observó un momento en la alfombra roja donde la pareja no respondió a una pregunta directa sobre si “la monarquía está en peligro”, lo que generó diversas interpretaciones sobre su lenguaje corporal y el ambiente general de su aparición. Sin embargo, su regreso a un evento de alto perfil como los BAFTA, donde el Príncipe William presentó el BAFTA Fellowship Award a Dame Donna Langley, presidenta de NBCUniversal Entertainment, reafirmó su compromiso con la industria del cine y las artes.
El mensaje de los Príncipes de Gales
La Princesa de Gales también compartió que sus hijos, el Príncipe George, la Princesa Charlotte y el Príncipe Louis, están desarrollando un interés en el cine, convirtiéndose en “mini-cinéfilos” y mostrando curiosidad por el “detrás de cámaras” de las películas. Este comentario, junto con la presencia de la pareja, refuerza la imagen de una familia real moderna y conectada con los intereses culturales contemporáneos. La elección de Kate de reutilizar un vestido y el sutil emparejamiento con el atuendo de William envían un mensaje de elegancia consciente y unidad.

