La histórica tensión entre Victoria Ruffo y Eugenio Derbez, la cual se remonta a años tras su divorcio, ha vuelto a ser tema de conversación pública. Esto ocurrió después de que Ruffo ofreciera nuevas declaraciones sobre el papel de Eugenio como padre de su hijo en común, José Eduardo Derbez. Ante el inevitable revuelo mediático, José Eduardo, el centro de esta disputa, fue directamente cuestionado sobre su postura. El actor fue enfático al declarar que, aunque ama y respeta a sus dos padres, no tomará partido en la ya conocida historia de ellos.
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El contexto de la disputa: las nuevas revelaciones de Victoria Ruffo
La controversia resurgió cuando Victoria Ruffo asistió como invitada a una entrevista con la periodista Mara Patricia Castañeda, donde nuevamente abordó la complicada relación con su exesposo. La actriz fue muy clara al hablar sobre sus años como esposa de Eugenio y cómo su separación impactó la atención que este tenía para con su hijo.
Según Ruffo, la principal “bronca” que tuvo con el productor y comediante siempre fue la aparente falta de constancia de este en la vida de su hijo.
Victoria Ruffo detalló su queja sin filtros:
- Ella señaló que Eugenio “no estuvo con su hijo”.
- Argumentó que él “aparecía una vez al año, despertaba y decía: ‘Tengo un hijo, lo voy a ir a ver'”.
- Esta dinámica, que describió como intermitente, no le parecía correcta para José Eduardo, pues, en sus palabras, lo “ilusionas y luego te desapareces”.
A pesar de estas acusaciones sobre la paternidad, Ruffo enfatizó sentirse plena de nunca haber hablado mal del actor a José Eduardo.
La postura de José Eduardo: respeto y distanciamiento familiar
Tras el resurgimiento de las declaraciones de su madre, José Eduardo Derbez sostuvo un encuentro con periodistas. El actor manifestó que las palabras de Ruffo lo tomaron por sorpresa, como se documentó.
El joven Derbez abordó la situación con respeto, reiterando el amor “infinito” que tiene por ambos y su decisión de mantenerse al margen de sus conflictos históricos. Según la cobertura, la postura de José Eduardo es determinante: él no toma partido por Eugenio Derbez ni por Victoria Ruffo en este tema.
La reflexión sobre la crianza sin rencores
Al ser consultado sobre el comentario de Ruffo respecto a que nunca habló mal de Eugenio a su hijo, José Eduardo no solo lo confirmó, sino que explicó que este principio se ha vuelto clave en su vida personal.
El actor incluso comentó que es un tema que ha discutido con su pareja, aplicando la lección recibida:
> “Nunca me habló mal de mi papá y yo creo que eso hasta yo lo he hablado con mi mujer, le he dicho: ‘Si en algún momento nos separamos, porque de repente hay cosas que ojalá sean para siempre, si no es para siempre, todo es por el bien de los hijos’, y el hablar mal de la mamá o el papá, pues no va por ahí…”
Estas palabras fueron retomadas por Edén Dorantes para su canal en YouTube, destacando la madurez con la que el hijo de la expareja maneja el conflicto mediático.
La tensión generada por la reacción de Eugenio
Los medios también preguntaron a José Eduardo sobre la actitud de Eugenio Derbez. Después de las declaraciones de Ruffo, Eugenio prefirió mantenerse al margen, pero sí reveló que, de hablar, “también diría muchas cosas”.
Respecto a la insinuación de su padre, José Eduardo reaccionó de manera simpática, aunque un poco nervioso, y señaló: “Santo Dios, no sé, pero hasta a mí me pone nervioso…”, respetando ante todo la privacidad de sus padres.
Al referirse a la posibilidad de que sus padres sigan ventilando su historia, el actor mantuvo su filosofía de respeto: “Yo creo que ellos tienen su historia, su rollo, sus cosas. Yo de verdad a los dos los amo, los respeto, son cosas en las que yo no me meto, que pasaron hace mucho tiempo y están bien. Si quieren seguir hablando que sigan hablando…”, expresó.
Se le preguntó también qué opinaba sobre la respuesta de su padre, quien supuestamente indicó a los medios que Victoria solo busca reflectores al hablar de él. Una vez más, José Eduardo abordó la situación con respeto, reiterando su amor por ambos sin tomar una posición.
El patrón que emerge de esta crónica familiar, repetida durante años en el ojo público, no es solo el del eterno conflicto de celebridades, sino el de un hijo que ha decidido conscientemente poner límites sanos, usando la experiencia de sus padres como guía para su propia vida. ¿Será que la próxima generación Derbez-Ruffo finalmente logre cerrar este capítulo mediático y doloroso?

