martes, enero 27, 2026

Monreal: La ruptura Morena-PT en Oaxaca pone en riesgo votos futuros

Ricardo Monreal, coordinador de Morena, urgió a conciliar con el PT en Oaxaca tras la consulta de revocación de Jara, advirtiendo que su ruptura pone en riesgo las mayorías futuras.

Aumenta el apoyo mensual de Jóvenes Construyendo el Futuro para 2026

Jóvenes Construyendo el Futuro dará 9,582 pesos mensuales en 2026 y refuerza pagos seguros y reposición de tarjetas.

La caja negra del Tren Interoceánico revela excesos de hasta 150 km/h

La FGR confirma que el descarrilamiento del Tren Interoceánico fue por exceso de velocidad. La caja negra reveló al maquinista rebasando el límite por hasta 80 km/h.

El negocio invisible: ¿por qué Bad Bunny no cobra por cantar en el Super Bowl LX?

Fecha:

El intérprete de “Debí tirar más fotos” no recibirá un pago o remuneración económica por su presentación en el medio tiempo del Super Bowl LX, que se llevará a cabo el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. La respuesta a esta sorpresa es un patrón bien establecido en el deporte estadounidense: la exposición global que ofrece este evento es considerada una divisa de pago superior a cualquier cheque, convirtiendo la actuación en una inversión de marketing personal para el artista, no un empleo.

De hecho, ningún artista en la historia de la National Football League (NFL) ha cobrado por actuar durante el medio tiempo de la final, incluyendo a figuras como Beyoncé, Katy Perry, Shakira, The Weeknd o Bruno Mars. Para entender la magnitud de esta decisión financiera, hay que ir más allá de los reflectores y analizar los datos de audiencia y los costos de producción que asumen las estrellas.

También te puede interesar: Super Bowl LX: ¿Podrá la ofensiva de Seattle superar la defensa de élite de Nueva Inglaterra?

La fórmula financiera de la NFL: ¿por qué la fama es mejor que el dinero?

La NFL mantiene una postura clara: la visibilidad que se obtiene al actuar frente a la audiencia más grande de la televisión estadounidense es una retribución suficiente. Según Nielsen, la edición anterior (Super Bowl LIX) rompió récords y alcanzó un promedio de 127.7 millones de espectadores por minuto. Para un artista, este nivel de exposición es inigualable y sirve como una plataforma de branding masivo.

La métrica real que importa a los sellos discográficos es el aumento inmediato en el consumo de música.

  • Impacto en streaming: Tras su presentación del año pasado, Kendrick Lamar experimentó un aumento del 175% en sus reproducciones de Spotify solo en Estados Unidos.
  • Branding y publicidad: Rihanna aprovechó su tiempo en el medio tiempo de 2023 para promocionar sutilmente su línea de productos Fenty, al retocarse su maquillaje en medio del espectáculo. Además, usó ese momento para revelar públicamente que estaba embarazada.

Esta dinámica demuestra que la paga no está en los billetes, sino en la fama, el branding y las cifras de streaming que se disparan en las semanas posteriores al evento.

El costo oculto: ¿quién financia realmente el espectáculo?

Aunque los artistas no reciben un cheque por cantar, la presentación dista mucho de ser gratuita. Los shows del medio tiempo del Super Bowl son producidos a través de una colaboración entre el patrocinador oficial y los propios cantantes.

Este año, Apple Music es el patrocinador, siguiendo los pasos de marcas que lo han hecho previamente como Pepsi o Bridgestone. Sin embargo, los artistas son los que a menudo deben aportar cantidades millonarias de su propio bolsillo para cubrir los gastos de una producción que debe ser espectacular:

  • El show de Shakira y Jennifer López costó alrededor de 13 millones de dólares, según reportes de Esquire.
  • The Weeknd fue más directo con la inversión, gastando más de 7 millones de dólares de su dinero para financiar su propio show de 2021, de acuerdo con Sports Illustrated.

Esto sitúa a Bad Bunny y a otros artistas no solo como intérpretes, sino también como coproductores que financian una costosa maquinaria escénica a cambio de la exposición.

Bad Bunny en el Super Bowl LX: detalles y contexto del evento

El Super Bowl LX enfrentará a los campeones de la Conferencia Nacional (NFC), los Seahawks de Seattle, contra los campeones de la Conferencia Americana (AFC), los Patriots de Nueva Inglaterra.

Los Patriots sellaron su pase tras imponerse a los Broncos de Denver por 10-7, mientras que los Seahawks vencieron a los Rams de Los Ángeles por 31-27. El encuentro se jugará el domingo 8 de febrero, comenzando a las 3:30 p.m. (hora del Pacífico), con transmisión por NBC y disponible en streaming en Peacock.

La proyección del “Conejo Malo” en Santa Clara

Bad Bunny, el artista puertorriqueño de 31 años, ganador de 17 Latin Grammys, ocho Billboard Music Awards y tres premios Grammy, será uno de los artistas más jóvenes en encabezar el show del Super Bowl. Esta no es su primera incursión en la final de la NFL, ya que participó previamente en el Super Bowl LIV junto a Jennifer López y Shakira.

Su presentación en solitario está programada aproximadamente entre las 5:00 y 5:30 p.m. (hora del Pacífico), dependiendo del desarrollo del partido.

Actualmente inmerso en su gira “Debí Tirar Más Fotos World Tour”, la lista de canciones para el medio tiempo se mantiene en secreto. Además de la música, una de las grandes especulaciones es si el cantante aprovechará la plataforma para hacer algún tipo de crítica al gobierno de Donald Trump o a las políticas migratorias de Estados Unidos, algo que ya ha hecho en el pasado.

Adicionalmente, el cantante ha expandido sus lazos con la liga, lanzando una histórica colección junto a la NFL que celebra la cultura latina, lo que refuerza su posición no solo como artista, sino como socio estratégico de la organización.

El espectáculo de Bad Bunny es, en esencia, una de las inversiones de mercadotecnia personal más grandes y seguras en la industria musical. Los artistas no cobran un dólar porque saben que el retorno en fama, ventas y poder de marca vale, literalmente, millones de dólares más de lo que cualquier patrocinador podría pagarles en un cheque. ¿Será que esta lógica financiera, donde el costo de producción se asume para obtener dominio de la atención global, es el futuro de la promoción artística masiva?

image 1
El negocio invisible: ¿por qué Bad Bunny no cobra por cantar en el Super Bowl LX?

Compartir:

Historias relacionadas