El mundo del espectáculo en México lamenta la partida de Gerardo Taracena, actor y bailarín que consolidó una carrera notable por su capacidad para dominar tanto el rigor teatral como las grandes producciones internacionales. Taracena falleció este 31 de enero de 2026 a la edad de 55 años, una noticia que fue confirmada por la Asociación Nacional de Actores (ANDA) a través de sus canales oficiales.
Este ícono mexicano deja un vacío que se mide por su vasta trayectoria, transitando sin esfuerzo desde la intensidad de un guerrero maya en Hollywood hasta los oscuros pasillos del narcotráfico en la televisión, marcando la memoria del público con personajes complejos y matizados.
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La confirmación oficial y el misterio de su partida
La Asociación Nacional de Actores (ANDA) comunicó el fallecimiento del actor mediante una publicación en redes sociales, generando de inmediato una oleada de mensajes de cariño y condolencias de colegas y seguidores.
El comunicado oficial de la organización fue claro: “La Asociación Nacional de Actores lamenta profundamente la partida de nuestro compañero Gerardo Taracena. Nos unimos a la pena que embarga a sus familiares, amigos y a la comunidad artística. QEPD”.
Hasta el momento, la causa de la muerte de Gerardo Taracena sigue sin ser revelada. La ANDA no detalló cómo ocurrió su deceso. Las fuentes consultadas indican que no hay reportes de que el actor estuviera enfermo ni hospitalizado antes de su muerte, y tanto su círculo cercano como la familia mantienen la información de los hechos de manera privada, aunque se espera un posible comunicado oficial para sus fanáticos. Colegas como Verónica Jaspeado, de Doblemente embarazada, y el actor de doblaje Emilio Treviño, enviaron sus pésames públicamente.
Una carrera definida por la proyección internacional
Gerardo Taracena se consolidó como uno de los actores mexicanos con mayor proyección internacional, equilibrando el rigor de su formación con el dinamismo de las grandes producciones de Hollywood y el streaming.
El salto definitivo a la fama mundial ocurrió en 2006 con la cinta Apocalypto, dirigida por Mel Gibson, donde interpretó a “Middle Eye” o “Ojo de Lobo”. Este papel lo posicionó como un actor de carácter capaz de trascender las barreras del idioma.
A partir de ahí, su nombre figuró en producciones internacionales de alto calibre:
- Man on Fire, junto a Denzel Washington.
- The Mexican, al lado de Brad Pitt.
- Queen of the South, dando vida a César “Batman” Güemes.
En años recientes, conquistó el terreno del streaming de prestigio. Su interpretación de Pablo Acosta en la serie Narcos: México de Netflix fue ampliamente aclamada. En la misma plataforma, también fue fundamental en la serie Diablero, donde dio vida a Benito Infante, el padre de Elvis y Enriqueta Infante.
Otras series de gran escala en las que participó incluyen Hernán, El Señor de los Cielos, El marichi, Niño Santo, Los Simuladores y La Reina del Sur.
La formación académica y el amor por el arte
Taracena nació en marzo de 1970 en la colonia Santa Fe, en la Ciudad de México, en una familia numerosa, con cinco hermanos (dos mayores y dos menores). Él mismo contó que estudió en un colegio de monjas porque su madre, a pesar de ser viuda, cubría los gastos.
Su camino hacia la actuación no fue inmediato. En la escuela secundaria se integró a un grupo de teatro con el objetivo inicial de perder su carácter introvertido. Fue así como comenzó su formación actoral y dejó a un lado sus intereses musicales.
Taracena comentó en una entrevista que el Centro Universitario de Teatro (CUT) fue todo para él: “ahí formé mi visión actoral, la disciplina, me dio estructura y pensamiento, comencé a entender las cosas”. Su enfoque inicial fue siempre por “amor y pasión”, no con la meta de volverse millonario, aunque no dudó en dar el salto del teatro a las telenovelas mexicanas.
Los primeros roles y el Premio Ariel
Su carrera artística comenzó en la danza a finales de los años 80, donde adquirió la disciplina que luego distinguiría su actuación.
Su primera película fue en la década de los 90, donde interpretó el papel de Mateo, un personaje basado en una historia real. El proyecto, que trataba sobre una guerrilla de exterminio en un pueblo, se filmó con un equipo danés. Taracena tuvo complicaciones debido a la barrera del idioma: “En ese entonces me daban indicaciones, él tenía un español limitado, mi danés era malo, entonces no nos entendíamos muy bien y todo era simple”, recordó.
A lo largo de su trayectoria en México, también fue reconocido por su papel de Genaro en la cinta El violín, por la que ganó el Premio Ariel en la categoría Coactuación masculina en la edición de 2007.
De Plutarco a Raúl: los proyectos más recientes
En el cine y la televisión mexicana, Taracena dejó huella en títulos como El Infierno y la exitosa comedia De qué culpa tiene el niño. En esta última dio vida a Plutarco, el chofer del diputado Zamacona (interpretado por Jesús Ochoa), quien se termina enamorando de la mamá de ‘El Rana’, a quien dio vida Mara Escalante, hija de Mario Cid.
Se mantuvo activo hasta poco antes de su fallecimiento. Uno de sus trabajos más recientes fue en la serie Cometierra, estrenada en octubre de 2025 en Prime Video, donde interpretó a Raúl, formando parte del elenco principal junto a Lilith Curiel y Arcelia Ramírez. Además, durante 2025 participó en la serie Celda 211, dando vida al personaje Gándara.
Más allá de la actuación, Taracena retomó el camino de la música y fundó el grupo Los Jilgueros de Rosarito, con el cual grabó distintas canciones, siendo ‘Es mi manera’ uno de sus temas más famosos.
La muerte de Gerardo Taracena, a sus 55 años, subraya el inmenso talento que puede surgir de la formación clásica y el teatro, un talento que logró conquistar las plataformas globales sin perder su esencia mexicana. Su capacidad para ser un artista completo —bailarín, músico y actor de carácter— nos obliga a preguntarnos si la industria actual valora y promueve suficiente a estos todoterrenos que construyen su carrera desde la base de la pasión disciplinada.

