El 23 de enero, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) concluyó el plazo legal que le otorgó a Ricardo Salinas Pliego para manifestar su intención de pago o liquidar la deuda de 51 mil millones de pesos por créditos fiscales. Lejos de responder a la autoridad, el empresario utilizó sus redes sociales para anunciar su salida del país, publicando fotografías desde un helicóptero rumbo a su yate en el Caribe, al tiempo que lanzaba acusaciones de “persecución política” contra el gobierno mexicano.
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El incumplimiento de este plazo no es solo un gesto de desafío; es el punto final de la vía administrativa para acceder a una reducción de hasta el 39% sobre recargos y multas, un beneficio contemplado en el Código Fiscal de la Federación. Ahora, el SAT está facultado para iniciar procedimientos de ejecución que podrían resultar en el embargo de bienes, cuentas bancarias y activos de las empresas de Grupo Salinas.
La cuenta pendiente: más de 74 mil millones en disputa
El adeudo principal de 51 mil millones de pesos, determinado y validado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), forma parte de un litigio fiscal que se prolongó por más de 16 años. Sin embargo, el monto total de adeudos fiscales que enfrenta el consorcio asciende a más de 74 mil millones de pesos.
Esta cifra corresponde principalmente a resoluciones administrativas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por ejercicios que van de 2008 a 2013 (y hasta 2015, según otra fuente), determinados por la Autoridad Fiscal entre 2013 y 2018, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
Las empresas señaladas, principalmente Elektra y TV Azteca, usaron pérdidas fiscales que el SAT consideró improcedentes, lo que derivó en la obligación de pago.
La cronología de una estrategia dilatoria de 16 años
El proceso judicial del Grupo Salinas demuestra el uso de todos los recursos legales disponibles para aplazar el pago:
- 2013 a 2018: El SAT determinó adeudos de ISR, actualización, recargos y multas.
- 2019 a 2023: El Tribunal Federal de Justicia Administrativa resolvió que los adeudos sí eran procedentes.
- 2024 y 2025: El Poder Judicial de la Federación y los tribunales colegiados negaron los amparos interpuestos por el equipo legal del empresario.
- 13 de noviembre de 2025: La SCJN, por unanimidad de votos en el pleno, desechó en su totalidad siete de los nueve amparos, ordenando el pago de más de 50 mil millones de pesos.
- 19 de noviembre de 2025: Se sumó otra resolución que obliga a Nueva Elektra del Milenio a cubrir un adeudo adicional de poco más de 67 millones de pesos.
A pesar de que es imposible calcular la cifra exacta de los recursos presentados, el conglomerado de Grupo Salinas ha logrado que la Corte inicie un total de 112 juicios a lo largo de cinco años, mediante el uso de figuras como recursos de reclamación e impedimentos, buscando aplazar la resolución final.
¿Qué sucede tras el incumplimiento del plazo?
El plazo fatal para que el empresario accediera al descuento del 39% concluyó el 23 de enero. La notificación de pago fue enviada el viernes 9 de enero y notificada formalmente el jueves 15 de enero, surtiendo efectos el viernes 16, lo que marcó el inicio de los cinco días hábiles.
Antonio Martínez Dagnino, titular del SAT, informó sobre el vencimiento del plazo en la conferencia de prensa matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. Martínez Dagnino aclaró que el descuento no era un beneficio especial, sino un derecho previsto por el Código Fiscal.
Pese al vencimiento, dos fuentes confirmaron que, hasta la noche del 24 de enero, Grupo Salinas sostenía mesas de trabajo con las autoridades del SAT para intentar negociar el pago de la deuda, aunque sin señales de que esta se hubiera finiquitado. Al no haber pago ni intención de pago formal, la autoridad hacendaria tiene vía libre para iniciar el Procedimiento Administrativo de Ejecución, que contempla:
- Embargo de cuentas bancarias.
- Embargo de bienes y activos de las empresas.
La reacción del magnate: yate, revólver y el #CartelDeTabasco
Mientras vencía la fecha límite, Ricardo Salinas Pliego no hizo ninguna referencia pública a la obligación de pago. En su lugar, optó por la confrontación directa y el posicionamiento político a través de sus redes sociales.
La misma semana del vencimiento, el empresario publicó:
- Fotografías de él y su familia abordando un helicóptero, mencionando que irían a su yate en el Caribe, el cual mandó traer desde Europa. El mensaje fue claro: “hay que festejar”.
- Una imagen portando un revólver antiguo y una gorra con las siglas MACC (Movimiento Anti Crimen y Corrupción), abogando por la “vida, propiedad y libertad”.
- El mensaje político, acusando al gobierno: “Que el #CartelDeTabasco no siga destruyendo al país y robándonos impunemente, no se dejen”.
Días antes, en el 30 Aniversario del programa de espectáculos Ventaneando en TV Azteca, afirmó que el camino que ha recorrido “no ha sido fácil” y que los “gobernícolas” despojan a la gente trabajadora de todo. También coqueteó con la idea de no querer ser un “exiliado” en Miami, Estados Unidos, sugiriendo que “eso es lo que está en juego”, lo que añade una nueva dimensión política al conflicto fiscal.
El pulso político: Sheinbaum vs. Salinas Pliego y la CIDH
El conflicto fiscal se ha elevado al ámbito internacional y político. El pasado 13 de enero, Ricardo Salinas Pliego acudió ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), reuniéndose con Pedro Vaca, relator especial para la Libertad de Expresión.
En esa reunión, el presidente de Grupo Salinas entregó un expediente donde presuntamente sustenta que es víctima de una “persecución política” y un “acoso sistemático por parte del gobierno de México: persecución fiscal, judicial y administrativa, coordinada para intimidar, desgastar y callar a quienes pensamos distinto”.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha negado enfáticamente que exista persecución. La mandataria ha señalado que la resolución que prevalece es la obligación de cumplir con el pago de las contribuciones omitidas, y ha insistido en que el empresario intenta “politizar sus deudas” al recurrir a medios y autoridades extranjeras. Sheinbaum también ha hecho continuos llamados a que el empresario pague y cumpla con sus obligaciones fiscales, señalando el posible interés de Salinas Pliego en contender por la Presidencia de la República en 2030.
La negativa explícita de Salinas Pliego, mostrada a través de sus publicaciones desafiantes, obliga al gobierno federal a ejecutar acciones legales más agresivas. La situación trasciende la esfera fiscal para convertirse en un pulso de poder sin precedentes, donde la autoridad del Estado, respaldada por la Suprema Corte, choca directamente con la capacidad mediática y la estrategia legal dilatoria de uno de los hombres más ricos de México. Lo que queda ahora es ver si el SAT logra concretar el embargo de activos o si Grupo Salinas, que ha demostrado una notable capacidad para extender los juicios, encontrará una nueva figura legal o un acuerdo de última hora para evitar el cobro total.

