- Sargazo y su potencial Industrial: Se han identificado 198 iniciativas para aplicar el sargazo en sectores como el alimenticio, farmacéutico, energético y de la construcción.
- Biorrefinería Sustentable: Investigadores del CIATEJ diseñaron una planta capaz de procesar 20 toneladas diarias de alga para producir biogás, bioplásticos y fertilizantes.
- Salud y Monitoreo: Se implementarán protocolos para medir gases tóxicos (ácido sulfhídrico) y una App para alertar a la población y trabajadores de limpieza sobre niveles de riesgo.
CDMX.- Bajo la coordinación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), México ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para convertir el arribo masivo de sargazo en una oportunidad económica.
A través de la Red Ecos de Sargazo, 155 investigadores de 25 instituciones nacionales e internacionales analizan actualmente 198 iniciativas destinadas a transformar esta macroalga en materia prima para diversas industrias.
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Biorrefinería: El corazón de la economía circular
Durante una reunión encabezada por la titular de la dependencia, la Dra. Rosaura Ruiz Gutiérrez, se presentó el diseño de una biorrefinería autosustentable.
Este proyecto, liderado por Lorena Amaya Delgado, directora del CIATEJ, tendría la capacidad de transformar 20 toneladas diarias de sargazo húmedo.
Este modelo de economía circular no solo generaría energía (biogás), sino también siete subproductos de alto valor comercial:
- Laminados y bioplásticos.
- Alginatos y fucoidanos (uso farmacéutico).
- Biocarbón y bioetanol.
- Biofertilizantes.
Vigilancia ambiental y riesgos a la salud
Uno de los puntos más críticos discutidos por la Red Ecos es la toxicidad emanada por la descomposición del alga. Actualmente, existen tres estaciones de monitoreo ambiental en Cancún, Akumal y Mahahual que miden gases como el ácido sulfhídrico y el amoniaco.
El investigador Óscar Augusto Peralta Rosales propuso ampliar este sistema para medir la exposición individual de las personas que trabajan directamente en la limpieza de playas.
En complemento, el Instituto Nacional de Salud Pública encabezará un protocolo de evaluación de daños a la salud, apoyado por una aplicación móvil que señalizará en tiempo real los sitios con altos niveles de emisiones tóxicas.

Protección de ecosistemas y alianza empresarial
En el eje biológico, se optimizarán los métodos de colecta y se vigilará el impacto del sargazo sobre arrecifes, pastos marinos y manglares. Además, se documentarán las vulnerabilidades de las comunidades locales ante este fenómeno socioambiental.
El proyecto cuenta con el respaldo del sector privado. Ignacio Muñoz, representante de hoteleros de la Riviera Maya y CEO de The Seas We Love, subrayó que el sector hotelero será la pieza clave para que el sargazo deje de ser un problema de limpieza y se convierta en una palanca de desarrollo económico para Quintana Roo y el resto de la región.

