Emilio Azcárraga Jean, quien dejó la presidencia de Grupo Televisa en 2024, concretó una venta significativa de acciones a sus copresidentes ejecutivos, Bernardo Gómez Martínez y Alfonso de Angoitia Noriega. Este movimiento no solo reduce la participación del principal accionista histórico, sino que ocurre en un contexto de investigaciones por corrupción, la sombra del FIFA Gate y una dura rebaja en las calificaciones crediticias a nivel internacional.
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El traspaso de un legado y las cifras clave de la operación
El 6 de enero, Grupo Televisa informó a sus inversionistas y a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) sobre un convenio de compraventa de acciones. El acuerdo implica que Emilio Azcárraga Jean vendió una parte minoritaria de sus acciones a Bernardo Gómez Martínez y Alfonso de Angoitia Noriega, quienes se desempeñan también como directivos y copresidentes ejecutivos dentro de la compañía.
De acuerdo con el comunicado, los señores Gómez y De Angoitia acordaron comprar al señor Azcárraga, en partes iguales, una parte minoritaria de las acciones de la compañía consistente en 26,332,332,804 acciones Serie ‘A’. La fuente 3 especifica esta cantidad como 26.3 mil millones de acciones Serie ‘A’.
Detalles financieros y condiciones de la operación
- La transacción involucró un monto de 108 millones de dólares, según lo detallado en la información enviada a la Securities and Exchange Commission (SEC).
- La intención del movimiento, de acuerdo con la información disponible, es incorporar a Gómez y De Angoitia como accionistas minoritarios.
- Esta venta representa la reducción de la participación directa del empresario, quien en 2026 vendió la mitad de los títulos Serie A que posee, comenzando a “reducir su participación directa en Grupo Televisa”.
- El cierre de la operación está sujeto al cumplimiento de condiciones y aprobaciones habituales, incluyendo, entre otras, la aprobación de la Comisión Nacional Antimonopolio.
En respuesta al anuncio, las acciones de Televisa registraron movimientos moderados a la baja, con una caída intradía de 0.47 por ciento (a 10.66 pesos) en la Bolsa Mexicana de Valores. Su ADR en el New York Stock Exchange (NYSE) retrocedió 0.33 por ciento, a 2.99 dólares.
La larga sombra del FIFA Gate y la salida del presidente
La venta de acciones de Azcárraga Jean se produce después de que en octubre de 2024 dejó la presidencia ejecutiva del consorcio televisivo.
La decisión de dejar la presidencia ocurrió para atender una demanda de corrupción ante la justicia estadounidense, específicamente una investigación que el Departamento de Justicia (DOJ) de los Estados Unidos realiza a la televisora. Este hecho resultó en que, por primera vez desde su fundación en 1930 por Emilio Azcárraga Vidaurreta, el poderoso grupo no será liderado por un miembro de la familia Azcárraga. Azcárraga Jean es hijo de Emilio Azcárraga Milmo (“El Tigre”) y nieto del fundador.
La condena de 95 millones de dólares
El caso de corrupción que condujo a la “licencia” (según el comunicado oficial) de carácter inmediato, se vincula al escándalo conocido como el FIFA Gate.
- Acusaciones: La empresa fue demandada por un inversor estadounidense por sobornar a funcionarios de la FIFA para obtener los derechos de transmisión de la Copa del Mundo en 2018, 2022, 2026 y 2030. Un testigo judicial alegó que una subsidiaria de la empresa habría realizado pagos indebidos a oficiales de la FIFA.
- Consecuencias: En 2023, la compañía mexicana de medios acordó pagar 95 millones de dólares para resolver una demanda colectiva de accionistas. Los demandantes citados por el medio Investing alegaron que las acusaciones de soborno afectaron el valor de las acciones de Televisa, pues habrían inflado artificialmente el valor de sus ADR que se negocian en Estados Unidos.
- Posición de la empresa: Televisa ha rechazado estas acusaciones, manteniendo su posición de no haber incurrido en ninguna práctica irregular.
- Información a inversionistas: Aunque el escándalo data de 2017, la televisora informó a sus inversionistas sobre la investigación y las posibles repercusiones financieras a finales de 2024.
La crisis financiera y las calificaciones de “basura”
A los problemas legales se sumó, en diciembre, una degradación financiera. La calificadora Fitch Ratings rebajó las calificaciones de Grupo Televisa a la categoría de “basura”.
La televisora perdió el grado de inversión ante la caída en sus ingresos y la expectativa de una mayor pérdida de suscriptores en Sky, su división de televisión satelital, en un momento donde la televisión por cable ha cedido terreno a los canales de streaming.
Fitch Ratings modificó sus calificaciones nacionales de largo plazo a “AA(mex)” desde “AA+(mex)”. En el ámbito internacional, bajó a “BB+” desde “BBB-” las calificaciones de riesgo emisor (IDR; issuer default rating) de largo plazo en monedas extranjera y local. La perspectiva de las calificaciones de largo plazo se mantiene “estable”.
Un panorama de intensa competencia
La baja en las calificaciones, explicó Fitch, se debe a varios factores clave:
- Menor generación de ingresos y EBITDA en 2025 de lo esperado.
- Pérdidas de suscriptores mayores a las anticipadas, principalmente en el segmento Sky.
- Apalancamiento bruto alto por encima de la sensibilidad negativa.
- Menor flujo de fondos libre (FFL) esperado, debido a que la compañía invierte en su red para mejorar la experiencia del cliente y reducir la deserción.
Fitch prevé que los ingresos de Televisa continúen disminuyendo en 2025 y 2026. Proyectan que los ingresos para el cierre de 2025 serán de aproximadamente 59 mil millones de pesos, lo que representa una disminución interanual del 5.1 por ciento en términos comparables.
Asimismo, proyectan un EBITDA de aproximadamente 20 mil 400 millones de pesos para el cierre de 2025, un 5.7 por ciento menor que el registrado para el cierre de 2024.
La calificadora advirtió que la compañía “probablemente necesitará aumentar el gasto de capital para continuar modernizando su red y evitar mayores pérdidas de suscriptores”, lo cual podría añadir más presión financiera.
Azcárraga se retira: otros movimientos estratégicos
Esta venta de acciones a sus directivos no es el único movimiento que reduce la participación de Azcárraga Jean. En octubre del año pasado (antes de la salida de la presidencia), el empresario Eduardo Tricio Haro, presidente del Consejo de Administración de Lala, adquirió el 7.2 por ciento del capital social de la empresa, convirtiéndose en uno de los principales accionistas.
Además, la venta de títulos Serie A en 2026 ocurre apenas dos semanas después de que el empresario concretó la venta de una parte de Grupo Ollamani, que incluye activos como las Águilas del América. Dicha operación se realizó con General Atlantic, una firma descrita como “un inversionista global líder”. El contexto de Grupo Ollamani incluye un endeudamiento con Banorte para la remodelación del otrora Estadio Azteca, sumado a una persistente deuda con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El panorama general muestra una serie de desprendimientos patrimoniales en múltiples frentes de los negocios de Emilio Azcárraga Jean, mientras Grupo Televisa enfrenta un complicado periodo de transición directiva, legal y financiera. ¿Podrán los nuevos accionistas y copresidentes ejecutivos, Gómez y De Angoitia, revertir la tendencia negativa que llevó a Fitch a catalogar la deuda de la empresa como “basura”?

