La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, denunció haber sido víctima de una agresión organizada en la colonia San Cosme el 13 de febrero de 2026, mientras intentaba ejecutar un operativo de reordenamiento de la vía pública. Los incidentes no solo dejaron un saldo de servidores públicos lesionados, sino que también pusieron en el foco la tensión entre las autoridades de la alcaldía y los grupos de comerciantes liderados, según la acusación, por una diputada local.
Este evento trasciende el simple conflicto callejero, convirtiéndose en un claro ejemplo de la compleja disputa por el control territorial y el espacio público en la Ciudad de México. Lo que comenzó como un intento de diálogo institucional terminó, según el testimonio de la alcaldesa, en una emboscada con fines intimidatorios.
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El contexto de la disputa por el comercio irregular
Los hechos violentos del 13 de febrero no ocurrieron en un vacío. Alessandra Rojo de la Vega explicó que el operativo se llevó a cabo para abordar la proliferación de puestos de comercio que ocupaban indebidamente la vía pública, específicamente en la colonia San Rafael, a la altura de San Cosme e Insurgentes.
La alcaldía de Cuauhtémoc reportó que la situación había escalado rápidamente:
- La zona había pasado de tener solo cinco puestos a registrar 22.
- Los comerciantes argumentaban contar con permisos del Gobierno de la Ciudad de México, pero “no mostraron documento alguno” cuando les fue solicitado.
- Según la demarcación, los puestos instalados irregularmente ya habían sido retirados por la alcaldía desde el 22 de febrero (anterior a esta fecha), pero este viernes volvieron a colocarse.
La alcaldesa señaló que, buscando privilegiar la comunicación, su equipo solicitó que se estableciera contacto con la autoridad capitalina que supuestamente había otorgado dichos permisos para llegar a un acuerdo.
La denuncia de la emboscada y las agresiones
Alessandra Rojo de la Vega relató los hechos en un video en vivo, asegurando que la espera para dialogar fue, de hecho, una trampa.
Según su testimonio, en lugar de recibir a representantes del Gobierno Central para concertar, un grupo de personas numeroso abordó violentamente al personal de la alcaldía. La funcionaria calculó que “más de 200 personas” participaron en el ataque.
Las agresiones fueron severas contra el personal.
Servidores públicos lesionados
La alcaldía confirmó un “número considerable de servidores públicos lesionados”. Incluso un trabajador del Gobierno de la Ciudad de México, que había sido enviado para acompañar la situación, resultó golpeado.
En cuanto a la alcaldesa, ella afirmó no haber resultado tan golpeada gracias a que otras personas la protegieron, pero sí sufrió consecuencias físicas. La información proporcionada por la alcaldía y corroborada con imágenes indica que Rojo de la Vega:
- Fue derribada de la motocicleta en la que se trasladaba durante las labores de supervisión.
- Sufrió raspones y golpes en su rostro, espalda, hombro y brazos.
Según los reportes de la demarcación, los agresores portaban “objetos contundentes como tubos” para atacar al personal.
Señalamiento directo a una diputada de Morena
La parte más contundente de la denuncia de la alcaldesa de Cuauhtémoc fue el señalamiento directo a una funcionaria del partido opositor.
Alessandra Rojo de la Vega afirmó que fueron enviados a golpearlos por la diputada de Morena, Diana Sánchez Barrios. La alcaldesa se refirió a Diana Sánchez Barrios, quien es lideresa de comerciantes del Centro Histórico y funge como diputada de Morena en el Congreso de la Ciudad de México. La alcaldesa de Cuauhtémoc aseguró que los mismos comerciantes de la zona le indicaron que eran liderados por la funcionaria.
“Lo único que hicieron es tendernos una trampa y mandarnos a toda la gente de Diana Barrios, diputada de Morena, para golpearnos”, fue la acusación hecha durante la transmisión en redes sociales.
Acciones legales y respuesta política
Tras los hechos, Alessandra Rojo de la Vega comunicó que se dirigía junto con su equipo a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México para presentar la denuncia formal por los actos de violencia, reiterando el señalamiento directo a Diana Sánchez Barrios por las agresiones.
El alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, expresó públicamente su solidaridad con Rojo de la Vega tras el incidente. Estos hechos, documentados en video por la alcaldesa y su equipo, abren una vía de confrontación política que irá más allá de la recuperación del espacio público, pues implica la acusación de uso de grupos de choque liderados por figuras partidistas. La pregunta clave que queda en el aire es si la Fiscalía dará seguimiento a esta grave acusación de uso de violencia física en un conflicto político-administrativo.

