La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo su segunda conversación telefónica con el presidente Donald Trump en 2026, una llamada de 40 minutos calificada como “productiva y cordial” por la mandataria. El encuentro, que marca la conversación número 12 entre ambos como jefes de Estado, tuvo como objetivo principal dar seguimiento a los avances bilaterales en materia de seguridad y la revisión en curso del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunque se confirmó que todavía no existen acuerdos concretos que puedan comunicarse al público.
Este diálogo se dio por iniciativa del mandatario estadounidense y ocurre mientras los equipos técnicos de ambos países, incluyendo al secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, continúan las negociaciones sobre el T-MEC. Si bien ambos líderes coincidieron en que la cooperación va “muy bien” en seguridad y comercio, el silencio sobre definiciones concretas apunta a una intensa negociación detrás de escena, especialmente en la búsqueda de aumentar las reglas de origen más allá del sector automotriz.
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Lo que dice el análisis: el patrón de la convergencia bilateral
La llamada telefónica del 29 de enero de 2026 entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump, aunque descrita con un tono “muy agradable y cordial”, revela la continuidad de las tendencias en la agenda. La tónica fue la ratificación del entendimiento existente, manteniendo los diálogos abiertos y en curso, según informó la presidenta desde Palacio Nacional. Este patrón de comunicación constante es clave, dado que el propio Trump fue quien buscó a la mandataria dos días antes para concretar la cita.
La conversación, que se extendió por alrededor de 40 minutos, se centró en los ejes que definen la relación contemporánea entre México y Estados Unidos: el comercio y la cooperación en seguridad. El diálogo incluyó la participación de otros funcionarios, como el secretario de Economía de México, la contraparte estadounidense en Comercio y el embajador.
Seguridad: la ratificación del “entendimiento general”
Respecto a la seguridad, la presidenta Sheinbaum afirmó que la cooperación bilateral “va muy bien”. Ambos mandatarios ratificaron el entendimiento general que ya existe entre los gobiernos, sin que de esta conversación se derivaran nuevos acuerdos específicos.
Es importante poner este avance en contexto. La llamada ocurre en un momento donde se reporta una escalada en la violencia dentro de México, particularmente en el estado de Guanajuato, donde murieron más de 10 personas tras ataques de comandos armados. El presidente Trump ha insistido en ayudar a México a frenar la inseguridad, incluso mencionando la posibilidad de atacar a los cárteles de la droga por tierra en territorio mexicano, postura que la presidenta Sheinbaum ha rechazado explícitamente.
La colaboración en este rubro se evidencia en acciones recientes:
- Reuniones técnicas: El secretario de Seguridad, junto con un equipo de la Fiscalía General de la República, sostuvo reuniones recientes con autoridades estadounidenses en Washington.
- Traslado de criminales: México envió recientemente a 37 presuntos criminales a Estados Unidos. Con este último traslado, suman 92 los “criminales de alto impacto” que México ha enviado a EE. UU. en lo que va del segundo mandato de Trump, que comenzó el 20 de enero de 2025.
- El caso Ryan Wedding: Se abordó el arresto del exdeportista olímpico canadiense de snowboard, Ryan Wedding, acusado de liderar una red de narcotráfico y orquestar varios asesinatos. Las autoridades de México afirmaron que Wedding se entregó en la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México y que fue trasladado a California tras un esfuerzo que duró un año. Sin embargo, el abogado defensor de Wedding, Anthony Colombo, aseguró que su cliente no se entregó y que estaba viviendo en México, mas no escondiéndose.
El estatus del T-MEC y el interés en aumentar las reglas de origen
En el ámbito comercial, el tema del T-MEC dominó la discusión. La presidenta reiteró que la revisión del tratado se mantiene vigente y que las conversaciones continúan a nivel de equipos. Un día antes de la llamada, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se reunió con el secretario de Comercio de Estados Unidos y con Jamieson Greer, representante comercial de ese país.
Sobre las negociaciones, se aclaró lo siguiente:
- Reglas de origen: El gobierno estadounidense ha expresado interés en aumentar las reglas de origen en algunos sectores, más allá del automotriz.
- Temas de discusión: Las conversaciones incluyen tanto las tarifas actuales como lo que Estados Unidos denomina barreras no arancelarias.
- Reconocimiento del acuerdo: Sheinbaum mencionó que las propias autoridades de Estados Unidos han reconocido que México cuenta con “el mejor acuerdo de todo el mundo”, en referencia al T-MEC.
- Industria automotriz: Se abordó de manera general la situación del sector, pero sin tratar casos específicos.
A pesar de estos puntos, Sheinbaum precisó que “todavía no hay nada concreto, pero se va avanzando muy bien”. Adelantó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, podría ofrecer más detalles sobre el estado de las negociaciones en los próximos días o la próxima semana.
La diplomacia personal y la aclaración sobre injerencia
La naturaleza “cordial” de la llamada trascendió lo político, incluyendo un momento personal al final de la conversación. La presidenta relató que mientras hablaban, la esposa de Donald Trump, Melania, llegó, y tuvo la oportunidad de saludarla. Sheinbaum recordó que conoció a Melania durante su reciente visita a Washington.
Trump también extendió una invitación a la presidenta mexicana para visitar Estados Unidos. Aunque Sheinbaum confirmó la invitación, no se definió una fecha concreta. Los mandatarios acordaron seguir llamándose para darle seguimiento a las reuniones que tienen sus respectivos equipos.
Finalmente, la presidenta Sheinbaum aprovechó la conferencia para aclarar un tema delicado que no se abordó durante la llamada, pero que ha generado polémica: la acusación contenida en un libro sobre el supuesto uso de la red consular de México en Estados Unidos para influir en la política interna de ese país. Sheinbaum rechazó categóricamente esta afirmación.
Su postura oficial fue contundente:
- Negación explícita: “Es absolutamente falso”, sostuvo, indicando que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ya había emitido un comunicado.
- Principio de no intervención: Enfatizó que México es respetuoso del principio constitucional de no intervención en la política exterior de otros países, al igual que exige ese respeto.
- La labor consular: Subrayó que la función de los consulados mexicanos está definida por las leyes internacionales y se centra en la protección y atención de las y los mexicanos que viven en Estados Unidos.
Esta duodécima llamada entre Sheinbaum y Trump, aunque carece de acuerdos inmediatos y espectaculares, subraya una realidad de la política binacional: las grandes negociaciones, especialmente en materia comercial y de seguridad, rara vez se resuelven en un solo diálogo. El hecho de que Estados Unidos reconozca la calidad del T-MEC mientras presiona por aumentar las reglas de origen plantea una tensión evidente. ¿Será la próxima visita a Estados Unidos, pendiente de fecha, el escenario para definir estos puntos clave que determinarán la salud económica de la región?

