La violencia en Jalisco, posterior al operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, generó pérdidas económicas significativas para el 88% de las empresas, afectando operaciones, logística y provocando daños millonarios en todo el estado.
También te puede interesar: Visita estratégica del zar antidrogas de EU a Sheinbaum tras golpe al CJNG
¿Cómo se manifestaron las afectaciones operativas y logísticas en el tejido empresarial de Jalisco?
Las afectaciones operativas y logísticas en el entorno empresarial de Jalisco se manifestaron de manera contundente tras los eventos del 22 de febrero. El sondeo realizado por Coparmex Jalisco reveló que el 88% de las compañías reportó algún tipo de impacto. Se ha constatado que el 81% de las empresas experimentó interrupciones el domingo siguiente a los hechos, mientras que el 69% se vio obligado a suspender actividades el lunes 23 de febrero.
Las interrupciones logísticas fueron un factor crítico, dificultando el transporte de mercancías y la cadena de suministro en la región. Los bloqueos carreteros y la quema de vehículos interrumpieron rutas esenciales en Jalisco y estados colindantes como Guanajuato. Esto provocó que empresas como DiDi suspendieran temporalmente su servicio de entregas a domicilio, DiDi Food, en las zonas más afectadas, aunque mantuvieron operativa su plataforma de movilidad en áreas específicas. Estafeta, Soriana y socios de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) también se vieron obligados a modificar sus operaciones para salvaguardar a clientes y empleados. El ausentismo laboral fue otro factor que mermó la capacidad productiva, impactando la actividad en Guadalajara y otras zonas del estado.
¿Qué implicaciones financieras directas y sectoriales se observaron tras la escalada de violencia?
La escalada de violencia posterior al operativo contra “El Mencho” desencadenó implicaciones financieras directas y sectoriales de gran magnitud. Se ha documentado que empresas medianas y grandes sufrieron pérdidas económicas superiores al millón de pesos. El sector aéreo fue uno de los más golpeados, con la cancelación de cerca de 300 vuelos en aeropuertos clave como Guadalajara, Puerto Vallarta y Tepic. Esta situación llevó a que grupos aeroportuarios y aerolíneas perdieran más de 28 mil 186 millones de pesos en capitalización de mercado en un solo día, debido a la caída en el precio de sus acciones.
Específicamente, el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) encabezó las pérdidas en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), registrando una caída del 6% en su cotización y perdiendo alrededor de 15 mil 694 millones de pesos en valor de mercado. Otros actores del sector, como Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur) y Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA), también experimentaron retrocesos en sus acciones del 3% y 2% respectivamente. Más allá del sector aéreo, la violencia se tradujo en la quema de tiendas y supermercados, afectando directamente a comercios locales y cadenas minoristas.
¿De qué manera las alertas internacionales y las respuestas corporativas mitigaron o exacerbaron el impacto?
Las alertas internacionales y las respuestas corporativas jugaron un papel crucial en la gestión del impacto de la violencia. El gobierno de Estados Unidos emitió una alerta urgente, secundada por la embajada de Canadá, recomendando a sus ciudadanos buscar refugio y permanecer en residencias u hoteles, especialmente en Puerto Vallarta, donde los taxis y viajes compartidos fueron suspendidos. Estas alertas, si bien necesarias para la seguridad de los viajeros, exacerbaron la percepción de riesgo y afectaron la afluencia turística y de negocios en la región.
En respuesta, diversas empresas implementaron medidas para proteger a sus clientes y colaboradores. DiDi, por ejemplo, suspendió temporalmente su servicio de entregas a domicilio en las zonas más afectadas y recomendó limitar los viajes, restringiendo la tarifa dinámica para apoyar a los usuarios. Aeroméxico informó que los vuelos hacia y desde Guadalajara, Puerto Vallarta, Manzanillo y Tepic comenzarían a reactivarse de forma paulatina, buscando restablecer la conectividad. La evidencia técnica revela que la capacidad de respuesta de las empresas, al modificar sus operaciones y priorizar la seguridad, fue fundamental para contener daños mayores, aunque no pudo evitar las pérdidas económicas iniciales.
En contraste con el impacto negativo en Jalisco, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que la muerte de “El Mencho” podría tener un impacto positivo en la economía nacional, al ofrecer certidumbre en la seguridad del país y abrir nuevas perspectivas económicas, facilitando el intercambio comercial con Estados Unidos y atrayendo inversión extranjera. Esta perspectiva gubernamental sugiere una visión a largo plazo de mejora en la imagen internacional de México y una disminución de la percepción de riesgo empresarial.

